La portavoz del PP en el Senado, Alicia García, exigió este martes al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que dimita y le reclamó que "pida perdón a los ceutíes". García presentó una lista de "diez razones para dimitir" al miembro del Gobierno de Pedro Sánchez durante la sesión de control en la Cámara Alta.
García situó la gestión de la crisis de Ceuta entre los principales motivos. También incluyó la elaboración de una lista interna de periodistas con referencias a sus posiciones políticas y la aplicación de la denominada 'ley de nietos'.
La senadora popular acusó al ministro de encadenar "mentiras" sobre el asalto masivo a la ciudad autónoma. Marlaska respondió que el PP ha batido "cualquier récord posible de mentiras y de bulos" y aseguró que él abandonaría el cargo si hiciera política como la que atribuyó a la bancada popular.
García sostuvo que el Gobierno desatendió alertas previas del CNI, el Ejército, la Policía Nacional y la Guardia Civil sobre la situación en Ceuta. Afirmó que el Ejecutivo "tiró a la basura" esas alertas y eligió como responsable al "más débil", el jefe de Gabinete del delegado del Gobierno.
La portavoz del PP aludió a la salida de Gonzalo Sánz, mano derecha de Miguel Ángel Pérez Triano. Según expuso, éste fue informado por el CNI de una convocatoria para asaltar la frontera el 30 de julio.
La senadora reprochó además que el Gobierno difundiera sólo una parte de la documentación sobre los avisos. "Sacaron 40 documentos", dijo, y preguntó por el resto antes de acusar al Ejecutivo de haber "permitido la invasión".
Seguridad y gestión de Interior
García recriminó a Marlaska que no acudiera al Senado cuando el PP le convocó para explicar la crisis ceutí. También criticó que el ministro calificara como "subjetiva" la percepción de inseguridad de los vecinos.
"Ceuta es su incapacidad objetiva, su negligencia objetiva y su mentira objetiva", afirmó la portavoz popular. Citó incendios, menores con escolta para acudir al colegio, agresiones sexuales y allanamientos de morada.
En su intervención, García añadió otros episodios de la legislatura: la tragedia de la valla de Melilla de 2022, el asesinato de dos guardias civiles arrollados por una narcolancha en Barbate en 2024 y la investigación sobre la cúpula de la Guardia Civil en el caso Leire.
"Y no dimite", concluyó.
Periodistas, nacionalidades y ETA
La dirigente popular también cuestionó la lista de periodistas que manejaba el Ministerio del Interior con anotaciones sobre sus supuestas afinidades políticas. La calificó de "métodos de la Stasi" y de una actuación "parapolicial contra la libertad de prensa".
García vinculó esta crítica con la tramitación de nacionalidades a través de la llamada ley de nietos. Aseguró que el Gobierno pretende "fabricar votantes para manipular el censo", después de que el Tribunal Supremo suspendiera la inscripción en el censo de residentes en el exterior.
La portavoz del PP reprochó, además, la concesión del tercer grado al sanguinario preso de ETA Henri Parot. "Mientras señalan a los periodistas, a los etarras los sueltan", afirmó.
Réplica del ministro
Marlaska negó que existiera una alerta previa, nacional o internacional, que anticipara una avalancha de la magnitud de la registrada en Ceuta. Defendió la actuación de Interior y destacó la colaboración de Marruecos para frenar intentos de entrada a nado, que cifró en 3.000.
El ministro aseguró que el Gobierno trabaja para recuperar la normalidad en la ciudad autónoma. Acusó al PP de "incitar a la xenofobia" y de generar inseguridad con su discurso sobre la inmigración.
Marlaska sostuvo que el PP recurre al "bulo y a la desinformación" y le reprochó "llamar a la confrontación". Si hacer política, dijo, "fuera hacer lo que usted acaba de hacer, yo dimitiría", respondió a García, entre gritos de "¡dimisión!" desde los escaños populares.
