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Las claves

El camino hacia las elecciones municipales de 2027 no está siendo tan plácido como pensaban en el PSOE.

De momento son algunos focos, incendios locales, pero empiezan a repetirse en plazas importantes del partido: desde León hasta Gijón, pasando por Alicante, Córdoba y Madrid.

El último incendio prende en León, donde el alcalde, José Antonio Diez, ha anunciado que quiere volver a ser el candidato en las próximas elecciones.

Se trata de uno de los regidores más críticos con Sánchez, al que ha solicitado un Congreso Federal Extraordinario, y uno de los que desafió a Ferraz hace unas semanas al asistir a las concentraciones convocadas por la FEMP en solidaridad con Ceuta.

Su candidatura ha sido refrendada por "unanimidad" por parte de la Ejecutiva local, pero que no gusta ni en Ferraz ni en la dirección provincial. Y es que, cada cierto tiempo, aparecen críticas del regidor leonés a Pedro Sánchez.

Los estatutos del PSOE establecen que un alcalde en ejercicio será nombrado candidato salvo que el 50% de los militantes recojan firmas para forzar unas primarias. Algo que no descartan altos cargos del partido. "Hay mucho malestar", sentencian.

La última frase de Diez que ha escocido es cuando aseguró, recientemente, que sería candidato a la Alcaldía, dando a entender que lo sería con el respaldo del PSOE o sin él: o sea, quizás liderando otro partido.

En Sevilla, la jugada le salió bien al partido al respaldar a Antonio Muñoz, sucesor de Juan Espadas y alcalde entre 2022 y 2023.

En Córdoba, en cambio, la situación se ha complicado hasta el punto de que hay hasta tres candidatos.

Peor es la situación en Gijón. En la mayor ciudad de Asturias hay cuatro aspirantes y una de las favoritas, Carmen Moreno, acusó a la dirección de "utilización ilegítima y ventajista de los recursos del partido".

Esta veterana militante, exgerente de la Unión de Comerciantes, acusa a la dirección de apoyar de forma indisimulada a la viceconsejera de Turismo, Lara Martínez.

Para rizar el rizo, tras la retirada de Moreno se ha presentado el exconcejal Iván Álvarez Raja, después de quedar exonerado de una investigación por acoso sexual, mientras acusa a la dirección local de "viciar" el proceso.

Paradójicamente, Gijón arrastra una crisis interna desde que en 2023 el 50% de los militantes forzaron unas primarias para evitar que su por entonces alcaldesa, Ana González, fuese candidata de nuevo. Aquella batalla acabó con el PSOE en la oposición.

Otra ciudad donde el incendio sigue escalando es Alicante. El PSPV-PSOE de Diana Morant suspendió las primarias el 28 de julio y designó directamente a Trini Amorós como candidata.

Ahora, 30 militantes socialistas históricos han anunciado que recurrirán ante la Comisión Federal de Ética y Garantías. Consideran que no se explicaron suficientemente las circunstancias políticas, orgánicas y electorales que justificaban suspender las primarias.

Todo apunta a que el conflicto acabará convirtiéndose en un problema estatutario.

Ciudades en Madrid

En otros casos, el problema es ya directamente orgánico.

En Madrid, la exministra Reyes Maroto ha apartado como número dos en el Ayuntamiento a Enma López después de que la concejal le retase en unas primarias que, al final, perdió.

"No es así como entiendo las primarias", defiende la purgada.

En el partido dudan de que Maroto vaya a contar con su todavía compañera en el Ayuntamiento.

Y las heridas se reproducen en otros grandes municipios madrileños. En Leganés, han dimitido cuatro miembros de la Ejecutiva denunciando personalismo y falta de diálogo.

Entre ellas está Sara Oviedo, la edil que intentó competir con Miguel Recuenco, quien ha sido nombrado candidato, y al que acusan de "soberbia".

En la agrupación de Alcalá de Henares ha intervenido directamente Ferraz, alegando que la dirección estaba en manos de una gestora.

Todo para imponer, de nuevo, al exalcalde y exsecretario general Javier Rodríguez Palacios, que en la actualidad es diputado en el Congreso.

En la ciudad complutense ha aparecido una asociación llamada "Militantes por Primarias" que pide unas elecciones internas.

Es decir: el problema no se limita a una agrupación concreta. En la Comunidad de Madrid hay fracturas en la capital y en dos de las cuatro ciudades más pobladas de la región después de Madrid: Alcalá de Henares y Leganés.

Las primarias, pensadas para cerrar las candidaturas antes de las municipales, están abriendo así nuevos frentes internos en el PSOE en un momento de máxima debilidad en el partido.