Margarita Robles se ha convertido en el miembro del Gobierno que menos se somete al escrutinio del Congreso en la sesión de control de los miércoles.
De las 65 sesiones de control celebradas en esta legislatura, hasta la del 9 de septiembre de 2026, la titular de Defensa sólo ha acudido a 19: apenas el 29% de las citas con el Parlamento.
Es un récord compartido con el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.
En toda la legislatura, Robles únicamente ha encadenado dos miércoles seguidos de asistencia, los del 19 y 26 de marzo de 2025.
Pero la fotografía de este año es aún más reveladora: en todo 2026, sólo ha respondido en una sesión de control a preguntas de la oposición, la del pasado 10 de junio.
El cruce de las agendas oficiales del Gobierno y los diarios de sesiones arroja que Robles no ha acudido ni a un tercio de esos miércoles de control, muy lejos de Félix Bolaños o Fernando Grande-Marlaska, que superan el 80% de presencia.
Esa toma de distancia de la ministra respecto de la bancada del Gobierno refleja la posición incómoda en la que se encuentra. Una incomodidad que ha crecido con la crisis de Ceuta.
Margarita Robles ha amagado en muchas ocasiones con desmarcarse de la línea oficial que traza Moncloa, aunque nunca ha tensado la cuerda del todo.
Su apoyo al aumento del gasto militar, sus recurrentes fricciones con los socios parlamentarios de Pedro Sánchez, su negativa a secundar el argumentario oficial en lo que se refiere a las críticas a los jueces, o su defensa del trabajo de los servicios de inteligencia, en su día con el caso Pegasus y ahora con Ceuta, han enrarecido la relación que mantiene con el resto del Gabinete.
En la comparecencia de Sánchez en el Congreso del 3 de septiembre en la que dio cuenta de su gestión en Ceuta, la ministra escenificó su discrepancia con él.
Después de que el presidente del Gobierno anunciara la desclasificación de documentos que afectan al CNI, Robles evitó ponerse en pie y aplaudir, como sí hicieron el resto de sus compañeros. Aun así, se plegó disciplinadamente a la orden de Sánchez.
Ceuta, aislamiento y viaje
Las explicaciones para tanta ausencia son dispares.
Su agenda justificó su desaparición en la primera sesión de control del nuevo curso —la del 9 de septiembre, marcada precisamente por la crisis de Ceuta— con un "viaje a la República Francesa".
La ministra participó, en efecto, en París, en la apertura de una cumbre internacional sobre el espacio, con almuerzo de trabajo con su homóloga francesa y actos vinculados a la industria espacial europea.
Formalmente, la explicación encaja en el tipo de compromisos internacionales que Defensa suele invocar para esquivar el banco azul.
Pero el contexto convierte este viaje en algo más que una coincidencia de agenda: Robles llegaba a ese miércoles políticamente aislada dentro del Gobierno, tras haberse quedado sola defendiendo la existencia de alertas previas del CNI sobre el asalto masivo a Ceuta que el resto del Ejecutivo, incluido el presidente, negó en bloque.
| Año | Fecha | Notas |
|---|---|---|
| 2023 | — | Robles no acude a ninguna sesión de control en 2023. |
| 2024 | 13 marzo | Primera sesión de control de la legislatura con presencia de Robles. |
| 2024 | 10 abril | |
| 2024 | 24 abril | |
| 2024 | 29 mayo | |
| 2024 | 12 junio | |
| 2024 | 26 junio | |
| 2024 | 25 septiembre | |
| 2024 | 13 noviembre | |
| 2024 | 27 noviembre | |
| 2024 | 11 diciembre | Última sesión de control de 2024 con presencia de Robles. |
| 2025 | 26 febrero | |
| 2025 | 19 marzo | Primera de las dos únicas sesiones consecutivas con asistencia. |
| 2025 | 26 marzo | Única vez en toda la legislatura que asiste dos miércoles seguidos. |
| 2025 | 9 abril | |
| 2025 | 21 mayo | |
| 2025 | 18 junio | |
| 2025 | 17 septiembre | |
| 2025 | 22 octubre | Última sesión de control de 2025 con presencia de Robles. |
| 2026 | 10 junio | Única sesión de control de 2026 en la que aparece en el banco azul. |
En su comparecencia de finales de agosto, la ministra de Defensa aseguró que el CNI "hizo la labor que le es exigible" y que compartió sus análisis tanto con las fuerzas de seguridad como con la Delegación del Gobierno en Ceuta, señalando reuniones y comunicaciones los días 27 y 29 de julio.
El mismo día, Marlaska reiteró que "no hubo ningún informe ni aviso", y horas después la Delegación del Gobierno en Ceuta difundió un comunicado oficial afirmando que "no recibió informe alguno" que permitiera anticipar la avalancha del 30 de julio.
Las posteriores exclusivas de EL ESPAÑOL y otros medios, y la desclasificación de 40 documentos de CNI, CIFAS, CENIF, Policía y Guardia Civil, han demostrado que sí existieron notas de "alerta temprana", avisos de "riesgo muy alto" y "riesgo extremo".
En esos informes, los servicios de inteligencia, vigilancia y seguridad hacían referencias expresas a convocatorias de "entradas masivas" por mar y por la valla coincidiendo con el Día del Trono.
En ese marco, fuentes parlamentarias interpretan que la ausencia de Robles del control al Gobierno llegó justo cuando la oposición habría centrado las preguntas en su papel en la crisis de Ceuta y en una cuestión inevitable: "Por qué no dimite" tras haber quedado desautorizada por el relato oficial de Sánchez y de Interior.
Ministros 'fuera de control'
Robles no es un caso aislado. En el primer año de la legislatura, EL ESPAÑOL ya contabilizó 107 ausencias de ministros —una media de seis por sesión— y ya entonces Albares y Robles encabezaban el absentismo, seguidos de Jordi Hereu, José Luis Escrivá, Teresa Ribera y Ernest Urtasun.
Un año después, también quedaba claro cómo el Ejecutivo de Sánchez cumplía su máxima de "gobernar sin el Parlamento", al acumular también 24 comparecencias incumplidas de ministros ante el Congreso.
Un comportamiento que llevó al PP a denunciar que Pedro Sánchez aprovecha la laxitud de la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, en la aplicación del Reglamento para que los ministros puedan ausentarse sin dar explicaciones detalladas.
Finalmente, la desbandada de miembros del Gobierno directamente implicados en la crisis de Ceuta ha alimentado esa acusación de huida del control: no sólo evitaron acudir a la llamada del Senado, sino que los tres ministros más cuestionados por la gestión del asalto (Albares, Robles y Torres) faltaron a la primera sesión de control tras la crisis.
Reforma del Reglamento
Por eso, para atacar ese problema "estructural", el Grupo Popular registró en diciembre de 2025 la Proposición de reforma del Reglamento del Congreso relativa a las sesiones de control al Gobierno, que busca "garantizar la rendición de cuentas" y acabar con la ausencia masiva de ministros de los plenos de los miércoles.
La iniciativa propone que, al menos 48 horas antes del cierre del plazo para presentar preguntas e interpelaciones, el Gobierno comunique qué miembros no podrán estar presentes en la siguiente sesión de control y acompañe esa comunicación de una "justificación individualizada y suficientemente motivada y acreditada".
Esa justificación sólo podría basarse en la "inexcusable asistencia" a actos esenciales o en asuntos "imprevistos e inaplazables" relacionados con la organización del Gobierno, excluyendo de facto ausencias por agenda ordinaria o por motivos vagos.
El Pleno tomó en consideración la reforma el pasado junio con una votación ajustada: 175 síes (PP, Vox y PNV), 171 noes (PSOE, Sumar y el resto de los socios), una abstención y tres ausentes.
Las "excusas", en cuestión
La motivación de las ausencias que exige esa eventual reforma viene motivada no sólo por las reiteradas ausencias, sino por las "excusas" extraoficiales en el entorno de la ministra, apuntando a sus compromisos internacionales en la UE, la OTAN y el Grupo de Contacto para la Defensa de Ucrania como explicación de muchas ausencias.
Pero el análisis de los calendarios revela que esa coartada tiene poco recorrido: las reuniones formales de ministros de Defensa de la OTAN se han celebrado, en los últimos años, principalmente en jueves o en formato jueves‑viernes en Bruselas, no en miércoles.
Los consejos de Defensa de la UE (Foreign Affairs Council, configuración Defence) también han caído en días variados —martes, lunes, jueves— sin patrón fijo de miércoles.
En cuanto al Grupo de Contacto para Ucrania (Ramstein), desde el inicio de la legislatura sólo dos reuniones ministeriales han coincidido en miércoles.
El 14 de febrero de 2024, celebrada en la sede de la OTAN en Bruselas, a la que Robles acudió presencialmente, y el 15 de abril de 2026, en la que la Robles participó por videoconferencia desde España, según las notas de Moncloa y Defensa.
El 'efecto Ceuta'
La crisis de Ceuta ha agravado las tensiones entre la ministra y el núcleo de Moncloa.
Las notas desclasificadas de CNI, CIFAS y CENIF muestran que hubo avisos explícitos de convocatorias en redes, de "posibles entradas masivas" y de "riesgo extremo" en los días previos al 30 de julio.
Sin embargo, Sánchez insistió el jueves 3 de septiembre, en el Congreso, y este miércoles 9, en su entrevista en TVE en que "ningún informe anticipó la magnitud de la entrada".
Es más, el presidente ha llegado a decir que el Estado debe "prepararse mejor" ante "ataques híbridos" y reclama una "inteligencia más sofisticada" para rastrear el mundo digital y anticiparse a movimientos como el de Ceuta, palabras que muchos expertos interpretan como un reproche implícito al CNI.
Moncloa, además, difundió este miércoles una nota "atribuyendo" al CNI la idea de que el centro "no anticipó la magnitud y naturaleza" de la crisis, un comunicado inédito y que ha provocado malestar en Defensa y en el propio servicio de inteligencia, al verse utilizado para reforzar el relato de la Presidencia.
En el PP se sospecha que, más allá de los viajes oficiales, muchos ministros eluden deliberadamente las sesiones de control en las que podrían verse acorralados por informes o contradicciones internas.
Fuentes del grupo popular aplican ese diagnóstico al caso de Robles: creen que la ministra no quería enfrentarse en el Pleno de este miércoles a la pregunta de si debe dejar el cargo, en un contexto en el que "o bien Sánchez tiene razón y el CNI no hizo su trabajo, o bien no la tiene y la ha dejado a ella por mentirosa".
