El Gobierno de Juan Jesús Vivas acusa a Pedro Sánchez de querer convertir Ceuta en un centro estable de acogida para miles de migrantes. Fuentes de su entorno creen que el plan anunciado por el presidente "pone Ceuta en bandeja a Rabat".
Sánchez defendió este miércoles en TVE que la ciudad autónoma debe prepararse para una "realidad estructural". Y planteó pasar de "las poco más de 1.000 plazas" de acogida al inicio de la crisis a "las 6.000 plazas activadas" que augura para finales de mes, sugiriendo que deberán ser permanentes.
El equipo de Vivas, por contra, rechaza que esa capacidad se consolide. Según sus cálculos, Ceuta ya acoge más de diez veces la cuota media que le correspondería por población en el conjunto de España y no puede "aguantarse" con una infraestructura estructural para 6.000 o 7.000 personas.
Fuentes del Gobierno ceutí rechazan de plano que Moncloa reduzca a una "crisis migratoria" el asalto de más 70.000 personas los días 30 y 31 de julio.
"¿No sería mejor reconocer que hemos sufrido una Marcha Verde?", plantean desde el entorno de Vivas, en referencia a la movilización promovida por Marruecos sobre el Sáhara en 1975.
El Gobierno de la ciudad no cuestiona que quienes cruzaron la frontera buscaran "una vida mejor", como sostiene Sánchez. Pero denuncia que fueron utilizados "como herramienta para poner en jaque a Ceuta" económica y socialmente, en una "guerra híbrida" atribuida a Marruecos.
Efectivamente, el presidente del Gobierno admitió en TVE que el Estado debe prepararse ante "ataques híbridos", pero ligó la crisis a una "brecha de renta" entre ambos lados de la frontera y a una deficiente anticipación de los servicios de inteligencia. Y que por ello, los migrantes "no son invasores".
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, durante la entrevista concedida este miércoles a 'Mañaneros 360'.
Resulta "incomprensible" para estas fuentes que, después de decir que esto fue una crisis migratoria, Sánchez insista en atribuir su responsabilidad "a campañas rusas, la 'internacional ultraderechista' o incluso a los marcianos", ironizan.
Más cuando el país de origen de la inmensa mayoría y la actuación de las autoridades marroquíes explican lo ocurrido. "Tenemos testigos, el día del asalto, que vieron a los gendarmes pasivos, mirando con calma lo que ocurría, mientras la gente cruzaba como de paseo por el espigón y por la verja".
"¿Y si vienen 300.000?"
El entorno de Vivas aplaude que Feijóo invocara el artículo 8 de la Constitución, que Sánchez calificó de "barbaridad" atribuyéndole el deseo de una respuesta armada.
Y Ceuta niega que el deseo sea "liarse a tiros", pero censura que el presidente del Gobierno presente como "única alternativa inteligente" dejar pasar a los asaltantes: "¿Qué hará si la próxima vez vienen 300.000?", se preguntan, como dijo Vivas el lunes en Madrid.
El presidente defendió en Mañaneros 360 que el Estado debe "mejorar su capacidad de anticipación" ante este tipo de episodios, como sugiriendo que pueden volver a ocurrir, algo que dejó "impactado y escandalizado" a Vivas, según su equipo.
Admitió que los informes previos detectaron un "ligero pico" de llegadas a nado, pero no previeron que decenas de miles de personas cruzaran la frontera los últimos días de julio. Y aseguró que el Gobierno reforzó efectivos, desplegó boyas a partir del 1 de agosto (después de la invasión) y "trabajó con Marruecos" para afrontar la nueva situación.
Pero fuentes del entorno de Vivas alegan desde Ceuta que una movilización de tal magnitud, coincidente con la Fiesta del Trono, no podía producirse sin conocimiento de la inteligencia española ni de los servicios de seguridad de Rabat.
"Si no fue Marruecos", plantean estas fuentes, "¿a quién se llamó para que regresara el 80% al día siguiente?".
Y afirman, en respuesta a las excusas de Sánchez sobre la falta de informes "concretos" que anticiparan el asalto, que "la verdad es que no existió un plan eficaz" para evitar la entrada "igual que, después, no se hizo nada en un mes".
"Violación y vacaciones"
El entorno de Vivas reprocha a Sánchez que declarara el 31 de julio que la entrada había supuesto una "violación de la integridad territorial de España" y se marchara después de vacaciones.
Según estas fuentes, pasados más de 40 días, no se conoce con precisión "ni cuántas personas" siguen en la ciudad "ni quiénes son". Alertan de que entre los llegados, "sabemos que hay militares, de la inteligencia marroquíes, además de individuos con antecedentes o investigados por yihadismo".
Se trata de afirmaciones corroboradas en parte por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. El Ejecutivo ceutí reclama identificar a todos los migrantes que permanecen en la ciudad y "retornarlos a todos al lugar de donde vinieron ilegalmente".
Pero el Gobierno de Sánchez insiste en que, para ello, la ley obliga a un proceso de "triaje" y estudiar si procede su devolución o una petición de asilo.
Para eso, dijo el presidente, hace falta la ampliación "estructural" de plazas. Aunque también presionó a la ciudad autónoma para que se haga cargo de los menores, "que es su competencia".
El equipo de Vivas responde, indignado, que Ceuta no puede "cargar con las consecuencias de una invasión no evitada y mal gestionada".
La capacidad de acogida ordinaria de la ciudad está fijada en 800 personas, "frente a las entre 60 y 70 que nos corresponderían en un reparto proporcional" de la capacidad estimada para toda España. "Ya está bien, hemos actuado siempre con respeto institucional, pero aquí hay un antes y un después".
Como Bielorrusia contra Polonia
La crítica se extiende a la política exterior de Moncloa. Fuentes del Gobierno ceutí consideran que la frontera no puede volver a quedar "subarrendada" a Marruecos y reclaman que España y, sobre todo, la Unión Europea asuman directamente su control.
Vivas reclama que esta crisis marque ese punto de inflexión "en las políticas para Ceuta y Melilla a todos los niveles".
Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, durante la rueda de prensa que ofreció este martes en la sede del Parlamento Europeo, en Bruselas.
Su entorno exige avances en su integración en la Unión Aduanera, un régimen equivalente al de las regiones ultraperiféricas y garantías de defensa "explícitas" dentro de la OTAN.
El presidente ceutí ha trasladado estas demandas en Bruselas, junto a su invitación para que visite Ceuta, como hizo con Groenlandia este lunes, a Ursula von der Leyen.
De hecho, montando en el avión que los traía de vuelta de la capital europea, las fuentes de su equipo aseguran que los interlocutores con los que se ha reunido "no comparten el relato de Sánchez de una crisis meramente migratoria".
El entorno de Vivas sostiene que los comisarios con los que se reunió, Magnus Brunner (Interior y Migraciones) y Dubravka Šuica (Mediterráneo y relaciones con Marruecos) están "deseando" pisar la Ceuta y Melilla, a la espera de una invitación formal del Ejecutivo español.
Y que sus interlocutores europeos compararon el asalto con el "ataque de Bielorrusia en la frontera polaca", donde la migración fue empleada como instrumento de presión y desestabilización política.
Finalmente, el Gobierno de Vivas reclama también "que el Rey visite Ceuta cuando convenga a España", no cuando cause menos incomodidad en Rabat. Sánchez confirmó en TVE que la visita de Felipe VI está en preparación, pero no quiso aclarar si se aplazará hasta después de las elecciones marroquíes, en dos semanas.
Fuentes cercanas al presidente ceutí entienden que Mohamed VI reclamará siempre los dos territorios. Pero lo comparan a la posición española sobre Gibraltar, "con la diferencia de que eso sí es una colonia" de Reino Unido.
España mantiene su reclamación sobre el Peñón, "pero no hostigamos a sus habitantes ni invadimos su territorio".
