A un día de que se retomen las clases en Ceuta, los padres dudan en si llevar a sus hijos a la escuela. La ministra de Educación y Deportes, Milagros Tolón, ha anunciado que "habrá seguridad privada en todos los colegios, incluso los concertados".
Sin embargo, la titular de Educación ha señalado que "los 35 colegios de Ceuta son centros seguros", y que esta medida, solicitada por la comunidad educativa, llega para asegurar la "normalidad", y ha insistido en reseñar que es "importante que los ceutíes vean nuestra presencia allí", en referencia al Ejecutivo.
Además ha trasladado un mensaje de tranquilidad a los padres al asegurar que las clases comenzarán de forma normal.
Tolón también ha informado de que se ha intensificado la limpieza de los colegios, "igual que en cualquier otra ciudad" y "un refuerzo psicosocial si alguien de la comunidad educativa lo necesita".
Pero los padres no tienen la misma sensación que Tolón de que el desarrollo del inicio de las clases sea adecuado y sin incidentes. Durante todo el día de hoy se han visto concentraciones y protestas en la ciudad demandando una vuelta al cole segura.
Hay división de opinión entre los padres y madres ceutíes.
Cristina tiene dos hijos en el colegio San Agustín y, en principio, piensa llevarlos. "Soy una privilegiada porque el colegio está en el centro de la ciudad, que está muchísimo mejor que la periferia", reconoce.
No obstante, secundará una ausencia colectiva si otras familias deciden no enviar a sus hijos: "Si deciden que falten, pues yo falto". Para acompañar a ambos, llevará a su hija una hora antes y pagará el aula matinal. "Mi hijo entra a las ocho y mi hija a las nueve. Me he planteado llevarlos a los dos a la vez", explica.
Yolanda, en cambio, no llevará a sus mellizas de 10 años al colegio Mare Nostrum mientras no perciba una mejora. "No creo que sea normal que mis hijas tengan que ir protegidas por policías, militares y guardias civiles", sostiene.
Una de ellas sufre episodios de ansiedad: "Se pone a llorar, me pide que nos vayamos y dice que tiene mucho miedo". La madre tampoco cree que vigilar las entradas y salidas sea suficiente. "Mis hijas tienen sus extraescolares, tienen su deporte y no van a poder hacerlo con normalidad".
Asegura que muchas familias comparten sus dudas, aunque deben trabajar y no tienen con quién dejar a los menores.
Nuria ha retrasado el regreso de su hijo de 15 años, que permanece con familiares en Santander.
"Tal y como está la situación, por su seguridad y nuestra tranquilidad, hemos decidido que se quede allí unos días más", explica. Su hija mayor sí acudirá porque comienza segundo de Bachillerato, quiere estudiar Medicina y debe preparar la PAU.
La decisión, advierte Nuria, depende también del barrio y de los recursos familiares: "Hay chicos de 15, 16 o 17 años que esperan el autobús a las siete y media en Loma Colmenar. Si fuera mi hijo, tampoco lo mandaría".
Traslado de alumnado
Más de un centenar de niños de menos de tres años no comenzarán las clases en su escuela habitual, ya que la Consejería de Educación y Cultura ceutí ha decidido trasladar al alumnado a un entorno más "adecuado y seguro", debido a la instalación de un espacio de acogida de migrantes a escasos metros del centro.
Desde que se conoció la decisión de ubicar uno de estos dispositivos frente a la escuela Nuestra Señora de África , padres, profesorado y vecinos se han manifestado para impedirlo, lo cual ha resultado imposible.
Pese a que en un primer momento lograron que los trabajos se detuvieran, la instalación del campamento se produjo después de que se vallara la zona y la Policía Nacional dispersara las protestas.
