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Las claves

Pedro Sánchez ha admitido este jueves que "la Gendarmería [marroquí] permitió el cruce" de migrantes hacia Ceuta "durante diez horas", tal y como ha documentado la Policía Nacional.

Pero ese informe, a su juicio, "no es una "prueba" de que las autoridades marroquíes "diseñaran y ejecutaran" la operación del 30 y 31 de julio, según ha dicho el presidente.

El documento policial al que se ha referido Sánchez, desvelado en exclusiva por EL ESPAÑOL, recoge indicios de un "guiado activo" de miles de personas por parte de agentes marroquíes y apunta a un "diseño estratégico" y una "planificación" del "proceso" que desembocó en la invasión.

Según ha insisitido Sánchez, "a día de hoy nadie ha aportado pruebas al Gobierno que permita concluir que la entrada masiva en la ciudad de Ceuta fuera diseñada y ejecutada por las autoridades marroquíes".

Sánchez ha comparecido este jueves ante el pleno del Congreso, más de un mes y medio después del asalto.

Durante su primera intervención, el presidente ha señalado que si el Gobierno tuviera pruebas "sólidas" actuaría "en consecuencia, con total contundencia, como exige la situación".

"Este Gobierno no tiene miedo a enfrentarse a otros poderes extranjeros cuando así la situación lo ha requerido", ha ahondado.

Sánchez ha admitido que "deberá dirimirse" cuál fue la explicación a la inacción de las autoridades marroquíes durante esas diez horas.

Pero ha hecho hincapié en que "ningún organismo internacional ha entregado al Gobierno evidencias sólidas de que Marruecos planificara o ejecutara el episodio".

Ahí, ha avanzado que están revisando todos los "mecanismos de coordinación y alerta" que el Gobierno tiene con el Estado marroquí para "construir garantías adicionales", siempre bajo el paraguas de la "buena vecindad".

No obstante, y por primera vez, Sánchez ha reconocido que lo ocurrido obliga a revisar la relación con Rabat: "Es evidente que después de lo ocurrido, esa cooperación tiene que ser diferente".

Y ahí ha desvelado una actuación del Gobierno que no había trascendido hasta ahora. El pasado 21 de agosto el Ejecutivo convocó a la embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, por las "inaceptables" declaraciones realizadas por dos ministros marroquíes sobre Ceuta y Melilla.

El presidente se ha referido concretamente al ministro de Justicia, Abdellatif Ouahbi, y al de Asuntos Islámicos, Ahmed Toufiq, que en las últimas semanas han reivindicado la soberanía marroquí sobre Ceuta y Melilla o su "liberación" a través de la "lucha sagrada".

Informe del CENIF

Sobre el informe que apuntaba a la autoría marroquí, Sánchez ha cargado contra la cadena de mando policial por el desconocimiento de ese atestado.

El presidente ha exigido saber por qué el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) no trasladó el documento a sus superiores ni al Gobierno pese a sus posibles implicaciones para la Seguridad del Estado.

"Tenemos que entender por qué el CENIF no remitió una nota informativa a ningún superior en la cadena de mando de la Policía y del Ministerio del Interior", ha reprochado.

"Por qué no se compartió con sus superiores y con el Gobierno de España el contenido de un informe que se había encargado por parte de una jueza del Poder Judicial y con potenciales implicaciones para la Seguridad del Estado", ha añadido.

Y sobre si el Gobierno recibió avisos los días previos a la invasión, Sánchez ha reconocido que "fallaron cosas" en los servicios de Inteligencia que hay que "mejorar".

"Puedo asegurarles que ninguno [de los informes, mensajes y notas verbales] iba más allá de la descripción de datos o del aviso rutinario, y que ninguno previó ni la escala ni la probabilidad de lo que finalmente se produjo", ha afirmado.

Afirmar que "fallaron cosas", ha defendido, "no supone eludir responsabilidades ni acusar a ningún organismo, sino "contar la verdad" y reconocer "la excepcionalidad del episodio vivido".

Por todo ello, ha anunciado que ha dado la orden de publicar un dossier con "todos los informes" para que los medios de comunicación y la ciudadanía puedan examinarlos.

La llamada de Vivas

Respecto al Gobierno de Ceuta, Sánchez ha negado que su presidente, Juan Jesús Vivas, alertara a su Gabinete el 27 de julio de lo que posteriormente iba a suceder.

Según su relato, Vivas mantuvo una "breve llamada" con Moncloa en la que trasladó que los cruces a nado habían pasado de diez a veinte diarios y mostró su preocupación por que, de mantenerse ese ritmo, la ciudad pudiera acabar la semana con 200 migrantes más.

El presidente ceutí pidió entonces que se pusiera sobre aviso al Ministerio del Interior, algo que, según Sánchez, Moncloa hizo "inmediatamente".

"Ese mismo día, la Policía de Ceuta remitió un formulario de comunicación de hechos relevantes a la Policía Nacional informando nuevamente del aumento de los cruces a nado, pero no se hace ningún aviso prospectivo", ha indicado.

Por todo ello, Sánchez ha calificado de "absurdo" pensar que el Gobierno fue avisado y decidió deliberadamente no actuar, "como han afirmado dirigentes del PP y Vox.

"¿En qué cabeza cabe, señorías? ¿Tan poco creen ustedes en la Policía Nacional, en la Guardia Civil y en los cientos de empleados públicos que trabajan defendiendo nuestra frontera?", ha preguntado.

Visita de Felipe VI

Sánchez también ha confirmado que Felipe VI visitará Ceuta y Melilla "en las próximas semanas".

La visita del Rey, según el presidente, transmitirá "el compromiso absoluto del Estado" con las dos ciudades autónomas.

Será el primer viaje oficial de Felipe VI a las dos ciudades autónomas, que se producirá casi 20 años después de que lo hiciera su padre, el rey Juan Carlos, lo que provocó una crisis diplomática con Marruecos.