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Las claves

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha estrenado las comparecencias de los ministros en el Congreso por la crisis en Ceuta y lo ha hecho haciendo un acto de contrición y pidiendo “disculpas” a quienes se “hayan podido sentir abandonados” e incluso ha admitido que si existe ese sentimiento "es que algo habremos hecho mal".

“Sentimos su angustia y su dolor”, ha afirmado ante la Comisión de Defensa de la Cámara Baja, donde ha endurecido el tono tras escuchar al segundo ministro de Mohamed VI reclamar recuperar Ceuta y Melilla.

Solo un par de horas después de las declaraciones expansionistas del ministro, Robles recalcaba lo que dijo en su visita a la ciudad autónoma al afirmar de nuevo que ambas localidades son “españolísimas”.

“Cualquier intento de agresión a Ceuta y Melilla lo son a España entera”, ha recalcado, y ha afirmado que las dos ciudades españolas en el norte de África son parte del territorio nacional: “Que nadie lo olvide y lo ponga en duda”, ha rematado.

Los ataques de guerra híbrida han sido citados en varias ocasiones por Robles, que ha condenado que se utilice “a seres indefensos” como fórmula “desestabilizadora”, aunque ha evitado señalar de forma explícita a Rabat. "No me corresponde hablar del país vecino. El país vecino sabrá lo que ha hecho lo que no le consiento es que hable de la soberanía de Ceuta y Melilla", ha añadido más tarde.

La intervención en la comisión durante casi cuatro horas no ha arrojado muchas luces. Algo que incluso ha admitido la ministra. “Hay muchas cuestiones que tardarán tiempo en saberse. Otras que no se sabrán nunca”, ha incidido Robles, y ha mencionado a “actores” interesados no solo en desestabilizar España “sino también de la UE” en el actual contexto internacional.

Unas declaraciones con las que parecía señalar a Israel y EEUU, ya que, además, ha mencionado la situación de Oriente Medio.

Algo que ha acabado por confundir al PP. "¿Quién ha atacado a nuestro país? ¿Puede darnos la versión oficial del Gobierno", ha preguntado Ester Muñoz que ha recalcado que hay diferentes versiones. "Una parte del Gobierno dice que es Marruecos, otros dicen que son las mafias".

El momento de mayor tensión de la comparecencia ha llegado cuando Robles ha defendido al CNI y su actuación durante la crisis de Ceuta, situándose de facto frente a la versión ofrecida por su compañero de Gobierno, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Críticas de la oposición

La portavoz del PP, Ester Muñoz, ha aprovechado inmediatamente la contradicción para poner a la ministra ante una disyuntiva: si Defensa asegura que los servicios de inteligencia informaron al Ejecutivo, mientras Interior sostiene lo contrario, alguien no está diciendo la verdad.

Robles ha detallado que en la ciudad autónoma hay 25 agentes del CNI desplegados “monitorizando la situación” y que “dieron la información requerida” y cumplieron con “la labor que se les exige”.

La respuesta de Muñoz ha sido directa. “¿Quién miente: Marlaska o usted?”, le ha espetado la portavoz popular, que ha reclamado a la ministra que deje de hacer “críticas veladas”. "Sea valiente y dígalo. Porque o mienten unos o mienten otros", ha rematado. Aunque la popular ha recalcado que "confía más" en el CNI que "en Marlaska".

Más tarde, Robles ha defendido que se informó a Interior el día 29 aunque, ha matizado, "sin necesidad de informes escritos" . La ministra ha añadido que era "público y notorio" que desde esa jornada se "estaba entrando a nado" desde la frontera de Marruecos.

Para Muñoz es "evidente" que Robles "está incómoda". "Entre el servilismo a Sánchez y su conciencia, ha optado por el servilismo", ha terciado. A lo que la ministra ha asegurado que cuando está en un sitio "es porque quiero".

La popular ha deslizado si la actitud de Sánchez frente a Marruecos se debe a algún chantaje por Pegasus. Robles ha deslizado que ella "nunca" se ha sentido "chantajeada" aunque ha dejado una frase reveladora:" si saliera el contenido de mi teléfono tampoco me importaría".

Ya que con el sistema Pegasus no sólo se infectó el del presidente del Gobierno sino también el de la ministra de Defensa.

En Vox tienen la "certeza" de que los servicios de inteligencia avisaron al Gobierno El portavoz de Abascal, Alberto Asarta, afirmaba: "No diga que fue una sorpresa. Eso no se lo cree nadie. Ochenta mil personas no se concentran próximos a la frontera sin que los servicios de inteligencia de España y Marruecos tengan conocimiento de ello", ha rematado.

En el partido de derecha radical subían el tono contra Marruecos y afirmaban que fue "un ataque directo a la soberanía, a la integridad territorial". "Una frontera se pierde cuando un Estado deja de demostrar que está dispuesto a defenderla", ha rematado.

También Junts ha tildado de "inaceptables" las diferentes versiones entre Defensa e Interior. El diputado Isidre Gavín ha preguntado "qué informes de inteligencia tenía, qué avisos tenía, y dónde se produjo el fallo".

Desde el partido de Junts han inquirido en si falló "el análisis, la coordinación entre ministerios o en la toma de decisiones".

En línea con esta interpretación, el diputado de ERC Francesc-Marc Álvaro ha asegurado que la situación en Ceuta es “la madre de todas las crisis” y ha criticado que el Gobierno “no es consciente de la magnitud” de lo ocurrido.

El diputado republicano ha señalado que tenía la sensación de que la ministra “se estaba mordiendo la lengua” y ha coincidido con Robles enmarcando la crisis en un escenario de “guerra híbrida”.

Álvaro sí ha apuntado directamente a Marruecos y ha cuestionado que el Ejecutivo de Pedro Sánchez haya optado por considerar a Rabat como un socio fiable.

En esa línea también el PNV cuyo diputado Mikel Legarza ha criticado su "inacción" durante "las tres primeras semanas". "¿Dónde ha estado el Estado?", ha preguntado.

Precisamente, antes de su intervención se producía la anécdota de la jornada ya que la luz se iba en la sala Constitucional durante varios minutos. "No sabemos qué ha pasado, nadie ha tocado nada", afirmaban técnicos perplejos ante el apagón en plena comisión.