El ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, ha asegurado este sábado que su país está dispuesto a recibir los cadáveres de los inmigrantes que murieron ahogados en el asalto a Ceuta del 30 de julio.
Pero con dos condiciones. En primer lugar, que España entregue todos los informes forenses y fotografías de los cuerpos para acreditar que corresponden a ciudadanos marroquíes.
Y en segundo lugar, que la operación se realice con la firma de un acuerdo con el Gobierno de España, que incluya también la entrega de los cerca de 2.500 menores inmigrantes no acompañados (menas) que siguen en Ceuta (muchos de los cuales no quieren volver a Marruecos, aunque se mantienen en contacto con sus familias).
"No podemos recibir los cuerpos sin saber quiénes son estas personas, eso en primer lugar. En segundo término, hemos pedido que nos devuelvan a los vivos y ahora hablan de los muertos. Nosotros no separamos entre vivos y muertos", ha declarado Ouahbi en una entrevista con el canal saudí Al Arabiya.
Estas declaraciones suponen un cambio de actitud, ya que hasta ahora Marruecos se había negado a recibir los cuerpos de los inmigrantes ahogados en el asalto del día 30.
De hecho, el coche fúnebre que transportaba el primero de estos cuerpos, correspondiente a un joven marroquí de 21 años, fue retenido el miércoles en la frontera del Tarajal y obligado a regresar a Ceuta.
Mientras tanto, el viernes fueron sepultados en el cementerio musulmán de Ceuta los cuerpos de 18 inmigrantes ahogados en el Tarajal, en tumbas sin nombre debido a que no han podido ser identificados.
En su entrevista en Al Arabiya, el ministro Abdellatif Ouahbi ha asegurado que Marruecos desconoce cuántos cuerpos de marroquíes hay en Ceuta porque las autoridades españolas no le han facilitado sus informes forenses.
"Queremos sus expedientes para determinar si son marroquíes, de África subsahariana o de otros países árabes", afirma en declaraciones recogidas por Efe.
No obstante, ha descartado que su Gobierno vaya a recoger muestras de ADN, entre las familias de los desaparecidos, para facilitar la identificación de los cuerpos: "Ellos (España) deben probar que son marroquíes", ha precisado.
Ouahbi ha recalcado que Marruecos "no permitirá la entrada de ningún cadáver sin encontrar una solución global mediante un procedimiento y un marco acordado. Todo debe hacerse en el contexto de un acuerdo entre nosotros y los españoles".
Es decir, dentro de un acuerdo más amplio entre ambos países, que incluya la entrega de los menores de Ceuta y que regule la colaboración entre España y Marruecos en materia migratoria,
Siete cuerpos ya identificados por la Guardia Civil (de los 82 recuperados ante la playa del Tarajal) permanecen en la morgue instalada en el hospital militar de la ciudad, debido a que hasta ahora Marruecos se negaba a hacerse cargo de ellos.
Las autoridades de Marruecos rechazaron el miércoles la entrada en el país del primer cuerpo identificado por la Guardia Civil.
Se trata de un joven de 21 años, Mohamed Said, quien había participado en el asalto del día 30 con la esperanza de poder reencontrarse con su madre, que reside en la Península, según informó El Faro de Ceuta.
Al otro lado de la frontera, esperaba una ambulancia para recoger el cuerpo, ya que su familia había expresado el deseo de darle sepultura en Rincón (Marruecos).
Sin embargo, pese a haber comunicado el traslado y haber realizado los trámites necesarios, las autoridades marroquíes detuvieron el vehículo en la frontera del Tarajal y denegaron su acceso al país.
El vehículo tuvo que dar media vuelta y el cuerpo de Mohamed Said fue conducido de nuevo a la morgue.
El joven marroquí había participado en el asalto del día 30 a la playa del Tarajal, pero resultó malherido en la avalancha.
Fue conducido al hospital universitario, donde ingresó prácticamente sin vida. Falleció pocos días después a causa de una parada cardiorrespiratoria.
Los especialistas han conseguido identificar otros seis cuerpos en la morgue del hospital militar. Para ello cotejan las huellas y muestras de ADN.
Mientras tanto, este viernes recibieron sepultura en el cementerio musulmán Sidi Embarek de Ceuta los primeros 18 cadáveres procedentes de la avalancha del 30 de julio.
En este caso, se trata de cuerpos que no han podido ser identificados.
Han sido introducidos en tumbas sin nombre, identificadas con un número de cuatro dígitos (del 5408 al 5425).
Murieron ahogados o aplastados, y sus cuerpos fueron recogidos por la Guardia Civil.
Los especialistas del Instituto Armado conservan sus muestras de ADN y huellas, por si en el futuro fuera posible su identificación.
