"Esto no puede volver a pasar". A sólo tres días de una nueva convocatoria para asaltar la valla de Ceuta, la ministra de Defensa, Margarita Robles, marcó este miércoles una línea roja a su propio Gobierno y a Rabat.
En su visita a Ceuta, Robles dejaba una segunda advertencia: "Ceuta y Melilla son españolísimas y no se las toca".
Horas antes el ministro de Justicia de Marruecos cuestionaba la soberanía de las dos ciudades autónomas ante el silencio de Moncloa y de Exteriores.
La contundencia de Robles, alejada de la de sus compañeros José Manuel Albares o Ángel Víctor Torres, fue del agrado de Juan Jesús Vivas, que destacó que la ministra "coincide con nosotros en que no fue una crisis migratoria" sino "un atentado contra la integridad territorial de España".
Robles recuperaba el discurso inicial de Pedro Sánchez que el 31 calificó lo sucedido como "un ataque, una violación de la integridad territorial de España". Aunque evitaba señalar a Marruecos y culpaba a las mafias, nadie del Gobierno había vuelto a utilizar esa contundencia.
La ministra llevó un discurso propio a Ceuta y calificó el asalto a la ciudad como "una agresión a España".
Su "esto no puede volver a pasar" supuso un alivio para Vivas, consternado después de haber avisado en las fechas previas a la invasión hasta a cinco ministerios de lo que se estaba gestando en la frontera. Entonces sólo recibió por respuesta que todo estaba bajo control.
Todo mientras el Gobierno posterga su decisión sobre si le deja acudir al Senado, tal y como ella se comprometió a hacer.
En una misiva enviada el 10 de agosto al presidente del Senado, Pedro Rollán, la ministra mostraba su "plena disposición" a buscar una fecha. Más tarde, los gabinetes de Defensa y de la Cámara Alta se pusieron en contacto y acordaron por teléfono que el día fuera el martes 18. Una fecha que incomoda al Gobierno y que ahora deja en suspenso.
Presidencia anunció el martes que tomaría la decisión este miércoles pero al cumplirse la fecha, en el Gobierno se limitaron a apuntar que "todo sigue igual".
Lo que se mantiene es la presencia diaria de un ministro en Ceuta tras 10 días en los que sólo estuvieron Sánchez y el ministro del Interior. Después de las visitas de Torres, Albares y Robles, este jueves estará Fernando Grande Marlaska para dar sensación de presencia gubernamental y combatir la imagen de abandono.
Es una sensación que Robles pudo comprobar in situ este miércoles al romper el protocolo y charlar con varios ceutíes que se congregaban a las puertas de la alcaldía, llegando incluso a consolar a una mujer con un ataque de ansiedad.
