El Partido Popular es la última formación en sumarse a la demanda de no organizar junto a Rabat el Mundial 2030, el cual se celebrará entre Portugal, España y Marruecos.
La vicesecretaria de Coordinación Sectorial del PP, Alma Ezcurra, ha declarado ante los medios que la perspectiva de una final celebrada en Casablanca y no en Madrid, según sus palabras, por un acuerdo entre la FIFA y el país árabe, hace pensar en que España debe abandonar la coorganización del evento deportivo.
"Hemos conocido informaciones preocupantes sobre la celebración del Mundial 2030. Un mundial cuya final no se juega en España no debería ser organizado por España. Exigimos al Gobierno que defienda que la final se celebre en nuestro país", ha afirmado ante los medios.
Asimismo, ha afirmado que su formación ha remitido una carta a la ministra de Deportes, Milagros Tolón, "pidiendo explicaciones" sobre una situación que afirma "que no se entiende". Ha apostillado que España "se lo merece" por "tradición y esfuerzo" y "porque nos lo hemos ganado.
Por su parte, el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha afirmado que el Ejecutivo trabaja para que el evento deportivo compartido con Marruecos y Portugal, "sea un éxito" y no ha contemplado otros escenarios.
"España presentó una candidatura junto a Portugal y Marruecos, que fue la vencedora, porque la FIFA tiene sus procedimientos, su mecanismo de voto, y esa fue la candidatura que ganó. Desde luego, ahora mismo el Gobierno trabaja para que ese mundial sea un éxito y eso es lo más importante", ha señalado López.
"No es un socio fiable"
El PP alinea así su opinión con la de Vox, el cual presentó una proposición al Congreso para revisar la participación de Marruecos en la Copa del Mundo por los "actos de guerra" de un país que a sus ojos ha demostrado que "no es un socio fiable". En este caso, formularon la situación desde la expulsión del reino alauita y no desde la salida de España.
La formación de Santiago Abascal exigió al Gobierno "oponerse a cualquier decisión que relegue el protagonismo de España en la organización de la Copa Mundial de la FIFA 2030 y, en particular, a que la final del campeonato se dispute fuera de nuestra nación", en referencia a que la final se celebrara en Casablanca y no en Madrid.
Vox apuntó directamente a una supuesta trama de corrupción y "falta de transparencia" en la FIFA de Gianni Infantino que explicaría la concesión de la final al reino alauita.
Alineados con la izquierda
Las izquierdas fueron las primeras en demandar la expulsión de Marruecos, una "dictadura que no respeta los derechos humanos", en palabras del portavoz de Podemos, Pablo Fernández. Reseñaron el uso que hizo el país árabe de su ciudadanía como "piezas de presión geoestratégica" en "una tragedia humana de una magnitud extraordinaria".
Fernández defendió que "el fútbol no puede servir para blanquearlo todo" e instaba incluso a no permitir competir a la selección marroquí, junto "al resto de dictaduras". Pero Podemos no ha registrado ninguna PNL.
España no debería organizar Mundial con Marruecos, dictadura que no respeta los derechos humanos y que es responsable de más de 140 muertos por orquestar una operación política contra España. pic.twitter.com/J1ikuX99BL
— Pablo Fernández (@_PabloFdez_) August 5, 2026
Sumar registró el pasado miércoles una proposición no de ley en el Congreso para pedir que Marruecos no sea uno de los países anfitriones "a la luz de los graves acontecimientos ocurridos en la frontera de Ceuta".
El socio de coalición del Gobierno justificaba su solicitud por "la defensa de los derechos humanos, la protección de la infancia, la preservación de la vida humana y la exigencia de responsabilidad institucional".
Por su parte, el portavoz del partido Livre, publicó un mensaje en redes sociales para asegurar que este partido "hará todo lo posible" para que su país no comparta organización con Marruecos y envió una carta al Ejecutivo de su país y a la Federación de Fútbol planteando su petición.
