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Las claves

El exregidor de Vega de Pas Víctor Manuel Gómez (PRC) conoce mejor que nadie las primeras "andanzas" de la fontanera socialista Leire Díez, quien le descabalgó de la Alcaldía de este municipio cántabro en 2011, tras unas elecciones con sospechas de pucherazo.

Y la define con las siguientes palabras: "Es narcisista, fanática, trepa, poco inteligente y mala hasta decir basta, sin ninguna moralidad".

El exalcalde de Vega de Pas relata que Leire Díez llegó a la población sobre el año 2007, cuando adquirió una cabaña pasiega para rehabilitarla.

Y en ese momento comenzaron sus problemas. Aunque inicialmente intentó captarla el PP, porque era "muy activa", acabaría en las listas del PSOE junto al médico local: "Ella era muy revolucionaria y él, una autoridad moral dentro del pueblo". Al menos, así les veían muchos vecinos.

Antes de ser elegida concejal, no dejaba de llamar a las puertas del Ayuntamiento para crear problemas, relata Víctor Manuel Gómez en declaraciones recogidas por Europa Press: acudía a exigir que arreglaran un bache en la carretera, a denunciar problemas con el suministro de agua...: "Estaba siempre así".

"Me empezaron a hacer una oposición muy dura: muchas denuncias, cualquier cosa que hacíamos estaban encima, ponían querellas... Un infierno", ha lamentado Gómez, que había sido elegido por las listas del PRC, el partido de Miguel Ángel Revilla.

Pero se muestra convencido: "El karma existe y lo va a pagar bien".

Víctor Manuel Gómez desgrana los detalles que le llevan a pensar que hubo fraude en las elecciones municipales de 2011.

Según sostiene, Leire Díez y el médico se dedicaban a captar a las personas mayores y vulnerables, para que emitieran su voto por correo.

"Ya veía que me la iban a hacer gordísima", indica el exregidor del PRC, que puso en conocimiento de lo sucedido a la Junta Electoral Central a través de una carta y también lo denunció ante la Guardia Civil.

Según explica, agentes de este cuerpo encontraron en la papelera del asilo de Vega de Pas "30 solicitudes de voto por correo con la misma letra: la del médico", el entonces socio de la fontanera Leire en el pueblo.

Se muestra convencido de que tanto Leire como el doctor "estaban compinchados con gente de Correos".

El médico del pueblo era, según su relato, quien "llevaba a la oficina como 30 o 40 solicitudes de voto por correo". Sin embargo, tanto la Junta Electoral como los tribunales acabaron archivando la investigación.

"Los tribunales no son Dios, también están hechos por personas", explica el exalcalde del PRC. Aunque también apunta que la fontanera "se movía por esferas muy altas", pues era amiga del exministro cántabro Alfredo Pérez Rubalcaba.

Leire Díez se incorporó a las listas del PSOE y, tras los comicios de 2011, impulsó un pacto con el PP para expulsarle de la Alcaldía. Ella se convirtió entonces en teniente de alcalde del municipio.

A día de hoy, Víctor Manuel Gómez sigue pensando que aquellas elecciones "fueron fraudulentas" y se las "robaron".

La fontanera no se detuvo allí: el exregidor del PRC fue condenado a dos años y cuatro meses de inhabilitación en 2017 por una querella que ella interpuso por contratar como guía del Museo Etnográfico a una amiga suya (precisamente, la que le había vendido la cabaña) "porque no encontrábamos a nadie", explica.

La jueza entendió que se trataba de un contrato a dedo.

No obstante, Leire Díez acabó mal con el alcalde popular, Juan Carlos García, que acabó echando del equipo de gobierno a ella y a su socio médico.

Leire Díez se quedó entonces "desamparada", pero la entonces vicepresidenta del Gobierno de Cantabria, Eva Díaz Tezanos, la colocó como responsable de las redes sociales del PSOE de la región. Estuvo al frente de esta labor entre 2015 y 2017.

"La pagaban bien, 45.000 euros para llevar cuatro redes y cuatro tuits", enfatiza el exregidor.

Ante el requerimiento del juez Pedraz, el PSOE informó inicialmente que había pagado a la fontanera 15.000 euros por esta labor. Pero ahora ha reconocido que la suma asciende a 45.000 euros.

Corresponden precisamente a esa etapa los tuits en los que el presidente Pedro Sánchez deseaba "good morning" o "good night" a la fontanera Leire Díez (que borró su cuenta de X tras estallar el escándalo), junto a otros líderes socialistas, como Elena Valenciano o Cristina Narbona.

Por su parte, el hoy portavoz parlamentario Patxi López le deseaba en euskera "lo mejor para ti".

Pedro Sánchez afirma ahora que nadie le informó, y él jamás habría "autorizado", las "andanzas" de Leire Díez en la cloaca de Ferraz.

Cuando Pablo Zuloaga ganó las primarias del PSOE de Cantabria, en 2017, "se la quitó de encima. Pienso que sospechaba qué tipo de persona era, que era peligrosa", explica el exregidor de Vega de Pas.

Víctor Manuel Gómez afirma que Leire Díez sigue acudiendo a su cabaña de Vega de Pas, pero ahora para "esconderse".

"Cuando yo era alcalde , imagino. Ahora no hace vida social, todos aquellos que eran tan amigos de ella... No la pueden ni ver", señala.

Tampoco él quiere verla, "ni en pintura".

El exregidor define a la fontanera como "una , una o una Antoñita la Fantástica", sin ninguna "moralidad", que acabó en las filas del PSOE, "pero lo mismo podía haber dado en el PP".

Aunque esta descripción casa mal con las intrigas que ha logrado documentar el juez Pedraz: desde los "cinco días de reflexión" de Sánchez, en abril de 2024, Leire Díez llegó a reunirse al menos 37 veces con el secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán.

Montó junto a él una que operaba desde la sede de Ferraz, cobrando del PSOE (a través de sociedades interpuestas), que además le pagaba sus gastos de desplazamiento, para actuar contra los jueces, fiscales y mandos de la UCO que investigaban la corrupción del PSOE.