La Comunidad de Madrid reforzará la escolarización del alumnado con necesidades educativas especiales en centros ordinarios al permitir que los colegios concertados puedan abrir aulas específicas de Educación Especial.
La medida, anunciada este martes por la consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, supone un nuevo paso en la defensa que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso viene haciendo de la Educación Especial frente al modelo impulsado por la ley educativa estatal.
Tanto el PP madrileño como la dirección nacional del partido han reivindicado en los últimos años la continuidad de los centros específicos y de las aulas especializadas, en contraste con dirigentes socialistas que han apostado por avanzar hacia lo que ellos consideran una "escolarización más inclusiva".
¿Esto qué quiere decir? Que según la ley nacional de Educación, la LOMLOE, los centros especiales deberían ir eliminando sus competencias específicas para estos alumnos y apostando por el refuerzo educativo individual dentro de los colegios normativos.
Uno de los últimos dirigentes socialistas que ha clamado contra la educación especial ha sido el portavoz socialista en el Congreso, Patxi López. Llegó a referirse a estos centros como “guetos”, unas declaraciones que provocaron una fuerte polémica con asociaciones de familias.
¿Cómo es la reforma de Madrid?
La principal novedad de la reforma normativa en la que trabaja la Consejería será precisamente extender estas unidades específicas a los centros concertados ordinarios. Hasta ahora, Madrid cuenta con 156 aulas de Educación Especial repartidas en 60 colegios públicos ordinarios.
Fuentes de la Consejería explican a EL ESPAÑOL que los centros concertados podrán solicitar la apertura de estas unidades para atender a alumnado con necesidades educativas especiales sin necesidad de crear un colegio específico. El objetivo es ampliar las opciones de escolarización disponibles para las familias.
La modificación afectará a la orden que regula la escolarización de este alumnado en centros de Educación Especial, en aulas específicas ubicadas en centros ordinarios y en la modalidad combinada, que permite que el estudiante reciba parte de la enseñanza en un centro ordinario y otra parte en uno especializado.
Este martes, durante su intervención en los Desayunos Madrid de Europa Press, Zarzalejo defendió que los cambios buscan "seguir garantizando la libertad de elección de las familias y atender a las necesidades de cada alumno en el entorno más cercano posible".
Según la consejera, la reforma también pretende favorecer el desarrollo integral de estos estudiantes bajo los principios de inclusión, igualdad de oportunidades y no discriminación.
Desde el Gobierno regional sostienen que la atención a este alumnado debe poder prestarse a través de diferentes fórmulas —centros específicos, aulas especializadas en colegios ordinarios o escolarización combinada— en función de las necesidades de cada estudiante.
Debate abierto por la LOMLOE
Esta decisión de Madrid llega tras otras muchas puestas en marcha por Ayuso durante sus legislaturas al frente de la Comunidad de Madrid, como es la construcción de más centros exclusivos de Educación Especial.
Su defensa de este modelo llega después de que la LOMLOE, la ley educativa impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez, incluyera en su articulado una fórmula para eliminar este sistema de formación.
El artículo 74 de la norma establece que la escolarización en centros o unidades de Educación Especial solo deberá producirse cuando las necesidades del alumno no puedan ser atendidas mediante las medidas de atención a la diversidad existentes en los centros ordinarios.
Además, fija evaluaciones periódicas para revisar la modalidad de escolarización más adecuada para cada estudiante. Algo que, según Madrid, elimina la capacidad de "decisión" de las familias.
La disposición adicional cuarta de la ley va un paso más allá y encomienda al Gobierno y a las comunidades autónomas el desarrollo de un plan para que, en el plazo de diez años (es decir hasta 2031), los centros ordinarios dispongan de los recursos necesarios para escolarizar al alumnado con discapacidad en las mejores condiciones posibles. Algo que, como consecuencia, elimina completamente la posibilidad de que existan centros de educación especial.
Este hecho ha sido combatido durante años por asociaciones de familias y por gobiernos autonómicos del PP, que consideran que la libertad de elección debe incluir también la posibilidad de optar por centros y aulas especializadas.
Con la apertura de estas unidades en los colegios concertados, Madrid refuerza precisamente ese modelo mixto que combina inclusión en centros ordinarios con recursos específicos para aquellos alumnos que los necesiten, una fórmula que el Ejecutivo regional presenta como alternativa al planteamiento que inspira la legislación estatal.
