El Gobierno ha eludido corregir o desautorizar a la candidata socialista y exvicepresidenta María Jesús Montero por calificar como "accidente laboral" la muerte de dos guardias civiles en Huelva.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, y preguntada sobre esta cuestión, la ministra portavoz, Elma Sáiz, ha evitado pronunciarse sobre las palabras de Montero.
Y se ha limitado a defender el compromiso del Ejecutivo con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La ministra portavoz ha destacado que ese compromiso "se demuestra con el incremento en dotaciones en la zona de Gibraltar, del 20% de efectivos y 20 nuevas embarcaciones".
"Tenemos un compromiso contra la lacra del narcotráfico", ha añadido.
Ha asegurado que "el Gobierno muestra una máxima empatía con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en todo momento".
"Lo que no va a hacer el Gobierno es instrumentalizar el dolor", ha zanjado.
Preguntada dos veces por la ausencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en el funeral de los agentes, la portavoz ha eludido dar explicaciones. Se ha limitado a señalar que Marlaska "se encontraba al frente de la emergencia" del hantavirus en Tenerife.
"En el funeral estuvieron la directora general de la Guardia Civil y la secretaria de Estado", ha indicado Sáiz, que ha insistido en el "profundo respeto y dolor" del Ejecutivo.
Y ha repetido el aumento de efectivos que, según ella, ha aprobado este Gobierno para hacer "frente al narcotráfico".
Elma Saiz insistió en respuesta a una tercera pregunta en que el Gobierno trabaja por la seguridad de la Guardia Civil, pero sin contestar a las razones de que las Fuerzas de Seguridad del Estado no sean consideradas “profesión de riesgo” como exigen todos sus sindicatos y asociaciones profesionales.
