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Las claves

José Luis Rodríguez Zapatero sigue desplegando su papel de analista económico en plena campaña de las elecciones andaluzas.

En su segundo gran mitin en apoyo a la candidata socialista María Jesús Montero, el expresidente del Gobierno volvió a recurrir este viernes a comparaciones económicas con escaso encaje en la realidad local de los municipios en los que intervenía.

Si el jueves defendió en Jaén que Cataluña debe estar "bien financiada" por ser la "locomotora económica" de España, apenas unas horas después ensalzó en Cártama (Málaga), un municipio de unos 20.000 habitantes, a China como "la gran potencia inversora".

Zapatero, convertido en uno de los principales activos nacionales de la campaña del PSOE andaluz, volvió así a dejar mensajes económicos poco conectados con algunas de las preocupaciones que dominan el debate andaluz, como el paro, la precariedad laboral o el relevo generacional del campo. ¿Frente a esos problemas? El expresidente puso el foco en Cataluña y en las relaciones comerciales con China.

Durante el acto celebrado en Cártama este viernes junto a Pedro Sánchez y María Jesús Montero, Zapatero salió en defensa de los viajes del presidente del Gobierno al gigante asiático y acusó al PP de actuar con "hipocresía" por criticar esas visitas institucionales.

"Moreno Bonilla fue a China en 2024 y uno de los periódicos que le ponen aquí dijo: 'Va a la conquista de Asia'", ironizó el expresidente. "En cambio, cuando va Pedro Sánchez, dicen que va a servir a la dictadura".

A partir de ahí, Zapatero reivindicó la relación económica con Pekín y defendió que Sánchez está "haciendo la tarea de mantener las mejores relaciones con China" porque, aseguró, es "la gran potencia inversora". Incluso animó a los presidentes autonómicos a seguir ese camino para "atraer inversiones a todas las autonomías".

Las palabras han llamado la atención por el contexto en el que han sido pronunciadas.

El acto se celebraba en un municipio malagueño de 20.000 habitantes centrado en reivindicaciones mucho más pegadas a la gestión cotidiana —sanidad, colegios o infraestructuras— y apenas un día después de otra intervención económica que ya había provocado malestar político en Jaén.

Allí, en uno de los territorios con mayores tasas de desempleo de España y una de las provincias que más denuncian el déficit histórico de inversiones, Zapatero defendió abiertamente el modelo de financiación singular para Cataluña impulsado por el Gobierno.

"Interesa a España que Cataluña esté bien financiada", afirmó durante el mitin celebrado junto a Montero en la capital jiennense el pasado jueves. ¿El motivo? "Porque es el 20% de las exportaciones. Porque es una locomotora económica para toda España".

El expresidente insistió además en que Cataluña "ha sido una comunidad solidaria" y rechazó las críticas al modelo de financiación pactado por el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Montero, algo más comedida, evitó entrar de lleno en ese debate y centró su discurso en la quita de deuda prevista para Andalucía.

Críticas del PP

Sin embargo, las declaraciones de Zapatero provocaron una inmediata reacción política en Jaén. El partido provincialista Jaén Merece Más calificó sus palabras de "inapropiadas, indecentes y totalmente fuera de lugar", reprochando que se alabara la financiación catalana precisamente en una provincia que lleva años denunciando abandono inversor.

Su presidente, Juanma Camacho, criticó el "nulo tacto" del PSOE y de Zapatero con los jiennenses y recordó las reclamaciones históricas de la provincia en materia ferroviaria e infraestructuras.

También el PP cargó contra el acto. El portavoz popular en el Ayuntamiento de Jaén, Agustín González, acusó al alcalde socialista Julio Millán de mantener una "actitud cómplice" al aplaudir un modelo que, a su juicio, supondría "privilegios" para Cataluña mientras Jaén sigue sin alta velocidad y con inversiones pendientes del Gobierno central.

Pese a la polémica, Zapatero ha dejado claro durante ambos actos que seguirá muy presente en la campaña andaluza.

"Voy a hacer campaña a tope", aseguró en Jaén. Y lo está haciendo con un discurso en el que combina política internacional, financiación autonómica y grandes debates económicos nacionales incluso en plazas donde las preocupaciones son mucho más domésticas.