"Si no se ha querellado ya, es que de 'inventada' nada". Para Alberto Núñez Feijóo, lo ocurrido este miércoles en el Tribunal Supremo tiene nombre y consecuencias políticas inmediatas. Las acusaciones de Víctor de Aldama, colocando de "número uno de la trama" corrupta al presidente del Gobierno, alarman al líder de la oposición.
"Lo escuchado hoy es gravísimo", afirmó desde Roquetas de Mar (Almería), donde el PP celebraba un mitin en plena campaña para las elecciones andaluzas del 17-M.
El líder del PP subrayó, pocos minutos después de acabar la comparecencia de Aldama ante el tribunal, que "por primera vez se señala a un presidente del Gobierno como 'el Uno' de una organización criminal y como encubridor y cómplice de varios delitos".
A continuación, lanzó la frase que condensa el argumento político del PP: "Si a esta hora Sánchez no se ha querellado ya contra Aldama, entonces es que de 'inventada' nada". El silencio del Ejecutivo, en ese razonamiento, equivale a una admisión tácita.
La expresión apunta directamente a noviembre de 2024, cuando Sánchez calificó de "categóricamente falsas" todas las acusaciones del empresario. "¡Menuda inventada!", espetó con una sonrisa forzada ante la prensa.
"El uno, el jefe y el nexo"
El propio Santos Cerdán, todavía número tres del PSOE, anunció entonces una querella "de inmediato"... que nunca se presentó.
A los pocos días, todavía desde la cárcel de Soto del Real, Aldama respondió sin dudar: "Que no se preocupe el señor Sánchez, que va a tener pruebas". Dieciséis meses después, el empresario declaró como procesado ante el Tribunal Supremo.
Sus palabras ante el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, fueron directas. Sánchez era "el número 1" de la trama y José Luis Ábalos era "el jefe".
Ábalos y Koldo, ha continuado Aldama, "siempre me han dicho que parte del dinero que yo les daba era para el PSOE y que el presidente lo sabía". El empresario dibujó una estructura en la que el jefe del Ejecutivo ocupa el vértice superior de la organización.
Fue el propio Koldo García quien le solicitó, en febrero de 2019, que actuara "de nexo para que las constructoras donaran dinero al PSOE". Y el asesor de Transportes le precisó: "Las constructoras pagan en efectivo".
Feijóo denunció que el 'sanchismo' encarna "corrupción, tráfico de influencias y prostitución pagada con dinero público". Lo comparó con la etapa de los ERE en Andalucía y advirtió de que "España debe pasar página de ella cuanto antes".
Para concluir, el líder del PP trazó el perfil de su alternativa: "He dedicado toda mi vida a gestionar y les garantizo un Gobierno limpio, porque todos los gobiernos que he presidido lo han sido".
Feijóo también dirigió su discurso hacia las necesidades concretas de la provincia de Almería. Prometió un Pacto del Agua cuando llegue a Moncloa y defendió un modelo que combine infraestructuras, desalación y aguas regeneradas. "En España no falta agua, faltan inversiones clave para que llegue a todo el territorio", sostuvo.
El presidente del PP cerró su intervención con un llamamiento directo a la movilización electoral. "Hay que moverse, activarse y pelear cada apoyo, uno a uno, sin dar nada por hecho", instó a los asistentes. "Y ahora hay que seguir, con más potencia, más ambición colectiva y más ganas de cambiar España", concluyó.
Por ello, "cuanto mejor resultado tenga el PP el 17 de mayo" para Juanma Moreno, "mejores resultados tendrá Andalucía los próximos cuatro años", prometió ante el público almeriense.
