Las claves
nuevo
Generado con IA
Juanma Moreno tiene una duda en el calendario. El presidente de la Junta de Andalucía lleva semanas manejando dos fechas para las elecciones autonómicas –el 31 de mayo y el 14 de junio– y ninguna de las dos es perfecta.
Fuentes cercanas a San Telmo reconocen que la visita del papa León XIV a España, prevista del 6 al 12 de junio, y el inicio del Mundial de Fútbol, el 11 de junio, han reactivado en el PP andaluz el debate sobre la preferencia de adelantar la cita con las urnas al último domingo de mayo.
La lógica es la siguiente: si las elecciones son el 31 de mayo, la campaña transcurre íntegramente antes de que el Papa aterrice en Madrid.
El PP evitaría así que algunos mensajes más políticos de la visita papal –previsiblemente, los centrados en inmigración y en la guerra– colonizasen el corazón de la campaña.
Y evitaría también que el arranque del Mundial, con España debutando contra Cabo Verde el lunes 15 de junio, compita en portadas con el más que probable triunfo de Moreno y las quinielas sobre el nuevo Gobierno andaluz.
Pero el 31-M también tiene sus propios condicionantes. Moreno tendría que firmar el decreto de disolución del Parlamento el 7 de abril, el primer martes tras la Semana Santa. Es decir, que en la práctica, ya estaría agotada la legislatura, a falta de apenas 10 días.
Además, eso significaría abrir la campaña el viernes 15 de mayo, justo cuando los romeros empiezan a armar las carretas de camino hacia El Rocío.
La peregrinación se celebra entre el 21 y el 25 de mayo, en pleno ecuador de la campaña. Alrededor de un millón de personas –muchas de ellas en el núcleo electoral del PP andaluz– desconectarían durante días de cualquier mensaje político.
Hay quienes en el partido ven en eso un problema eludible. Pero otros lo interpretan como una ventaja. Hace cuatro años, con las elecciones el 19 de junio de 2022, Moreno ya aprovechó el Rocío para proyectar una imagen de Andalucía orgullosa de sí misma.
"Juanma puede hacerse carteles electorales gratis", resume un dirigente del PP andaluz. La peregrinación, dicen, es identidad andaluza pura. Y la identidad andaluza es terreno Moreno.
El PP no quiere polarización
El otro frente es más delicado. Si las elecciones se fijan para el 14 de junio, la campaña coincidiría de lleno con la visita de León XIV a España, del 6 al 12 de junio. El Papa tiene previsto visitar Madrid, Barcelona y Canarias.
No pisará Andalucía, pero decenas de miles de andaluces peregrinarán a alguno de sus destinos para ver al Pontífice. Y sus discursos llenarán los informativos durante una semana entera, justo en los días en que los partidos suelen hacer sus mayores apuestas de campaña.
En el entorno de Moreno hay quienes temen lo que puede pasar cuando León XIV dedique palabras a la guerra en Irán, sin duda, y a la inmigración cuando pise las islas, cumpliendo "el compromiso y el deseo" de su amigo y predecesor, Francisco.
Ambos son terrenos en los que el PP tiene un discurso elaborado y matizado: inmigración regular y ordenada sí, irregular no; control de fronteras sí, mafias no.
Y rechazo a la guerra, pero también al régimen de los ayatolás, que la alimentan desde hace décadas. Un discurso que, en lo esencial, no difiere demasiado de lo que el propio Papa ha expresado públicamente.
El problema no es el fondo, sino los titulares. Según los populares, el PSOE sabe cómo armar polémicas. Y Vox, con sus posiciones sin matices sobre inmigración y su alineamiento acrítico con Trump, acabaría polemizando alrededor de esos debates.
Lo que más teme Moreno es una campaña polarizada entre el PSOE y Vox, con el PP atrapado en medio. Y menos aún que esa polarización se enrede en los discursos de León XIV.
Algunos dirigentes nacionales del PP tienen otra lectura, y creen que una visita papal en plena campaña puede ser buena. "No nos vendría nada mal un poco de fervor católico cerrando la campaña", admite una fuente del entorno de Feijóo.
El factor Montero
Un factor más tiene nombre y apellidos: María Jesús Montero. La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda es la candidata del PSOE en Andalucía, aunque no dejará oficialmente el Gobierno de Pedro Sánchez hasta saber cuándo son las elecciones, según fuentes de su entorno.
Si Moreno disuelve el 7 de abril y convoca el 31 de mayo, Montero tendría tiempo para volver a Sevilla y pasearse por el Real de la Feria de Abril –del 21 al 26– ya como cabeza de cartel socialista. Una precampaña gratis, disfrazada de mantilla.
Pero también hay otra lectura: en ese calendario, a Montero no le daría tiempo a llevar los Presupuestos al Congreso y Juanma Moreno perdería una baza electoral: la de denunciar unas cuentas públicas elaboradas al dictado del independentismo catalán y acompañadas de la cesión del IRPF a Cataluña.
El PP se lleva el 31% de los votos de Cs, el PSOE el 32% de los de Podemos y Vox se estanca al caer su fidelidad al 65%
En el PP reconocen con franqueza que el argumento a cambio, el de que "prometió presentar Presupuestos y llega aquí sin haber cumplido" es una "bala muy gastada". La idea de que el PSOE sanchista no cumple sus promesas y "miente en todo" ya está instalada de sobra en el electorado conservador.
Si las elecciones son el 14 de junio, Moreno debería firmar el decreto el martes 21 de abril, el mismo día que arranca la Feria de Sevilla. Montero seguiría acudiendo al Real ese fin de semana, pero todavía como ministra, no como candidata.
Moreno decidirá en los próximos 10 días. Los plazos ya no admiten más demoras.
