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Las claves

La misión del Parlamento Europeo sobre el Estado de derecho y la corrupción en España cerró este martes su visita a Madrid con un diagnóstico marcado por un "plantón" del Gobierno.

Ni el presidente, Pedro Sánchez, ni el ministro de Justicia, Félix Bolaños, recibieron a los eurodiputados, pese a las invitaciones formales cursadas desde hace semanas, según fuentes presentes en las reuniones.

"Lamento que, a pesar de la invitación, no hayamos podido hablar con el ministro y con el presidente", denunció en rueda de prensa Raquel García Hermida‑van der Walle, eurodiputada liberal neerlandesa.

La también presidenta de la misión recordó que es "práctica habitual" reunirse con estas autoridades y que hay "muy pocos precedentes" de negativas similares en otras visitas a Estados miembros.

La delegación sólo recibió una respuesta de Moncloa hace cinco días, en una carta firmada por Diego Rubio, director de Gabinete del presidente, alegando un viaje oficial a la India.

"Es cierto que tenía un viaje, pero hemos estado aquí dos días y podíamos haber cambiado el calendario en cualquier momento si él hubiese mostrado algún interés en recibirnos", señalan fuentes internas de la delegación, que interpretan el gesto como "un desplante" y "una ofensa a los representantes de la soberanía europea".

Javier Zarzalejos, eurodiputado del PP y presidente de la comisión LIBE, remarcó la ausencia de Bolaños: "No nos ha recibido, pero nos han mandado a responsables del Ministerio de Justicia", añadió, en referencia a las funcionarias que, a última hora, introdujeron en el debate el nuevo proyecto de Ley de Integridad Pública.

Fuentes de la misión subrayan que Sánchez no sólo ha declinado la cita, sino que ningún alto cargo clave ha querido dar la cara.

"No nos ha recibido Sánchez, ni Bolaños, que ni siquiera ha contestado, ni el presidente de Adif, ni el de Ineco ni el de la Sepi", recriminaron. Recuerdan que estos tres últimos comparecientes habían sido sugeridos por Vox para dar cuenta de los casos de corrupción en el Ministerio de Transportes, pero también rechazaron reunirse.

Pocos precedentes

La delegación compara este vacío institucional con precedentes muy contados. García Hermida citó los casos de Grecia en 2023, cuando Kyriakos Mitsotakis alegó estar en campaña, de Eslovenia en 2021 con Janez Jansa, y del anterior Gobierno polaco del PiS, que también se negó a recibirles.

"En Eslovaquia sí hubo reuniones", precisó la presidenta, para subrayar el contraste con uno de los países señalados por su Gobierno iliberal, y el carácter excepcional de lo ocurrido ahora en España.

"Mi conclusión es que el Gobierno ha huido de nosotros, no quiere hablar ni de Estado de derecho, ni de corrupción ni de libertad de los medios", sentencia una fuente interna de la comitiva.

"Ha preferido esconderse tras los jueces y los fiscales”, añade, tras recordar que en la reunión prevista con la UCO de la Guardia Civil, el Ejecutivo envió a "un coronel que no sabía nada" del asunto que se iba a tratar.

"Críticas claras"

En paralelo al plantón político, los eurodiputados han recibido mensajes muy "críticas claras" desde la judicatura y la Fiscalía a las presiones que reciben de los poderes del Estado.

"Sí se han planteado las condiciones de jueces y tribunales responsables de casos del más alto perfil político: han expresado preocupación por ataques o deslegitimación que va más allá de las críticas a las resoluciones judiciales", explicó Zarzalejos, en alusión a las campañas contra magistrados del Supremo y del Constitucional.

La misión también se lleva en la maleta la foto de una vida política "muy crispada".

La neerlandesa García Hermida admitió que "la crispación política y la polarización del debate en España es uno de los mensajes claves para llevarnos de vuelta a Bruselas y Estrasburgo".

Ése es un elemento que "puede afectar a la calidad de la vida democrática y la confianza en las instituciones", advirtió, aunque reconoció que esa intensidad de debate es también reflejo de "una salud democrática" que conviene preservar.

Los eurodiputados recuerdan que su trabajo también se apoya en los informes anuales de la Comisión Europea sobre el Estado de derecho.

Países que "no avanzan"

"Esos informes dicen claramente, de manera factual, dónde hay progreso y dónde no; algunos países avanzan y otros no, ustedes sólo tienen que contar los puntos año a año”, apuntó la eurodiputada liberal, invitando a seguir la evolución de España en esa tabla de clasificación.

En este contexto, Zarzalejos defendió que la evaluación europea tiene una función "preventiva", no eminentemente "represiva".

Según expresó el presidente de LIBE, "hay problemas que pueden parecer puntuales y, si no se resuelven a tiempo, sí pueden convertirse en sistémicos", señaló. Y anunció que en dos o tres meses, estará el informe de misión, y que no se limitará a una foto fija, sino que medirá la tendencia del Estado de derecho en España.

Por eso, la delegación ha puesto especial atención en la protección del pluralismo y la libertad de los medios.

"Nos hemos reunido con la Federación de Asociaciones de Periodistas y con el Consejo de Informativos de RTVE", detalló el parlamentario del PPE, que insistió en que la libertad de expresión y la independencia mediática son un indicador clave.

"Siempre es bueno emitir un mensaje de calma y reconciliación", remató García Hermida, como advertencia suave a un Gobierno que ha decidido pasar de largo ante los enviados de la Eurocámara.