Las claves
nuevo
Generado con IA
Las maniobras para reagrupar el espacio político a la izquierda del PSOE han abierto una grieta en el propio independentismo catalán, al tiempo que han provocado un salto llamativo, de última hora, en Más Madrid.
La iniciativa "personal" de Gabriel Rufián para promover un frente amplio de izquierdas lleva meses generando tensión en Esquerra. Sólo el padrinazgo político de Oriol Junqueras contenía las críticas públicas de los otros seis diputados en Madrid o de los colegas del portavoz parlamentario en la dirección.
Pero el presidente de los republicanos ya se ha visto impelido a repetir en público lo que callaba desde noviembre. El diagnóstico de Rufián es correcto y compartido, pero no la receta.
Eso sí, Junqueras elevó el tono: si en noviembre dijo "respetar" pero "no compartir" la propuesta.
Esta vez añadió pimienta separatista al debate para frenar más la bronca interna que a su (todavía) cabeza de cartel para las generales: "Esquerra no dirá a una fuerza política de otro país cómo debe presentarse".
Pero, entretanto en la capital, Más Madrid se veía obligado a cerrar filas en torno a Emilio Delgado, el diputado autonómico que aspira a moverle la silla a Mónica García, y fue el primero en hacerle guiños a Rufián.
Ambos compartirán el primer acto público del líder separatista este miércoles.
"Emilio me llamó para unir fuerzas", ha explicado Rufián, presentando como casual y sin mayor trascendencia su estreno como cara visible de las izquierdas de las españas, que tanto escuece en su propia casa.
Más Madrid anunció este lunes que arropará a Delgado en su debate público con Rufián, en la histórica y cultureta sala Galileo Galilei de Madrid, bajo la conducción de la tertuliana Sarah Santaolalla.
"Estaremos allí apoyándole", confirmaron fuentes de la dirección del partido que, sólo tres días después, ya tenía previsto lanzar otra agrupación de izquierdas más allá del PSOE, el sábado junto a IU, Sumar y los Comunes.
El galimatías en ese espacio político es, pues, difícilmente superable: con un partido madrileño que, para mostrar unidad entre sus líderes, demuestra confusión en sus planes, y uno separatista catalán cuyo líder estatal vuela solo, mientras el jefe supremo de ERC le reprende...
...porque sólo vería factibles sus planes, "los que fueran", si la iniciativa le asegurara "que un 20% de los votos de los Comunes se vienen a Esquerra".
Así lo expresa un colaborador directo de Junqueras, en conversación con este periódico.
Es decir, la división de las izquierdas que se quieren unir. Porque, si no, la que se rompe es ERC, donde el actual presidente recuperó el cargo, hace poco más de un año, con apenas el 52% del voto. En unas primarias que mostraron que no es sólo su soberanismo, sino que la partición interna de Esquerra por la mitad la inhabilita para unir nada.
Más Madrid sale en su auxilio
Aunque quizá sea eso mismo lo que mueve a Rufián a buscar el amparo fuera de casa... Junqueras sacó apenas 650 votos más que Xavier Godàs en esas elecciones internas. Godàs venía del entorno de Marta Rovira, la dirigente de Esquerra y del procés que huyó a Suiza durante seis años y heredó unos meses el liderazgo, tras la dimisión táctica de Junqueras.
Ambos, Rovira y Godàs, tenían dos cosas: a la mitad de las bases de su lado, y a Rufián enfilado. Y él era tan consciente de que no repetiría como portavoz en el Congreso, ni siquiera como candidato, que ahora trata de mostrarse imprescindible probando su tirón... fuera de Cataluña.
Algo parecido a lo que practica el diputado regional de Más Madrid Emilio Delgado, a quien también le alientan desde los medios y las redes sociales.
Pero la dirigencia de Más Madrid prefiere matarle a besos.
Lo hace después de que el propio Delgado se postulara en septiembre como candidato a liderar el partido frente a Mónica García y tras un choque interno la pasada semana cuando, sin avisar a la agrupación regionalista, anunció su acto público con Rufián.
"Lo hace al margen de la organización", insistían desde Más Madrid a EL ESPAÑOL. Ahora, esa especie de verso suelto que simbolizaba el diputado por Móstoles es reintegrado en el poema, y Más Madrid afirma: "Iremos al acto con Rufián".
Ha sido la portavoz regional en la Asamblea de Madrid, Manuela Bergerot, quien ha confirmado que la formación acompañará a Delgado en un encuentro que, según sus palabras, espera que "agite el debate" sobre la necesidad de articular esta nueva etapa tras la de Sumar.
Bergerot es mano derecha de la ministra García y una de las grandes responsables del partido, por lo que su apoyo expreso a Delgado no es un rechazo hacia la titular de Sanidad y líder de Más Madrid, sino una forma de acercarse a Emilio Delgado y (como consecuencia) a Gabriel Rufián.
La dirección regional trata de rebajar cualquier lectura de desautorización interna.
De puertas afuera, intentan encuadrar la cita dentro del proceso más amplio de construcción de una nueva alianza electoral de izquierdas de cara a 2027. Bajo el lema 'Un paso al frente', impulsada por Sumar, Comuns, IU y Más Madrid, su acto inaugural será el próximo sábado.
Con su movimiento, Más Madrid pretende presentar el acto de Rufián y Delgado como un entremés ante el plato fuerte del fin de semana, cuando intentarán articular en qué se va a traducir esa nueva coalición de partidos en la que han invitado a participar al portavoz de ERC.
Todo ello ocurre en un momento en el que la formación madrileña ha confirmado a este diario que Mónica García no será la candidata de la nueva agrupación a las izquierdas del PSOE... lo que le deja una puerta abierta a Delgado en la política nacional.
Con la mirada de García puesta en Madrid y otros ministros con proyección, como Pablo Bustiduy, descartando dar un paso al frente, las izquierdas buscan un líder en un momento en el que ERC desautoriza a su portavoz.
