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El gélido saludo entre el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y el expresidente del Gobierno, Felipe González, ha sido uno de los momentos más llamativos del acto celebrado este martes en el Congreso para conmemorar la Constitución de 1978.
El breve encuentro se ha producido después de que el exlíder del PSOE confirmara, en un acto en El Ateneo el pasado 9 de febrero, que "votará en blanco" en las próximas generales si Sánchez sigue siendo el candidato socialista.
"Es curioso que en el PSOE que dirige Sánchez se critique más a González que a corruptos y a puteros", ha ironizado el PP con este incómodo momento.
El saludo se ha producido en el Salón de Pasos Perdidos del Congreso, después de la llegada de los Reyes a la Cámara Baja
Sánchez, junto al resto de la comitiva, ha ido saludando uno a uno a varios de los invitados al acto, entre ellos diputados constituyentes y padres de la Constitución y, al llegar a González, le ha tendido la mano y ambos se han saludado apenas unos segundos y fríamente.
González, que apenas ha hablado con sus compañeros del PSOE, sí que ha charlado un rato con el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo.
Previamente, a su llegada al Congreso, González se ha referido, a preguntas de los periodistas, a sus declaraciones de la pasada semana. Ha asegurado que él votó en 2023 por "la oferta" que hizo el PSOE y ha ironizado con que otra cosa fue "lo que se cumplió".
Cuestionado sobre si iba a hablar sobre este asunto con Sánchez ha señalado que él siempre está "disponible", añadiendo la coletilla de "institucionalmente".
El expresidente del Gobierno Felipe González responde a la prensa a su llegada este martes al Congreso.
Preguntada por este frío saludo, la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha asegurado que es "curioso" que en el PSOE que dirige Sánchez se critique más a Felipe González que "a corruptos y a puteros" como el exministro José Luis Ábalos y el exsecretario de Organización Santos Cerdán.
La diputada popular ha asegurado que a ella le separa "un océano ideológico de Felipe González", pero ha recalcado que ha sido presidente del Gobierno de España y "eso merece un respeto".
"Es harto curioso cómo defienden a algunos y cómo denigran a otros. En cualquier caso, quien tiene que explicarlo es Pedro Sánchez, sus amistades y cómo rompe con personas que dirigieron el PSOE en este país", ha agregado.
Sobre las declaraciones de González también se ha pronunciado el expresidente extremeño Juan Carlos Rodríguez Ibarra, quien ha dicho que entendía esta opción pero él votará al PSOE, aunque a renglón seguido ha añadido: "Y tacharé de la lista de mi provincia a aquellos que voten a favor de la financiación singular de Cataluña".
Una 'bomba' en Moncloa y Ferraz
Las palabras de Felipe González cayeron como una bomba en Moncloa, donde varios ministros salieron a cargar contra el expresidente.
El titular de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, insinuó que González "no debería estar en el PSOE" si quiere que pierda el líder de su partido, mientras que otras ministras, como Isabel Rodríguez o Ana Redondo,fueron también muy críticas y le reclamaron que reflexionara.
La ministra portavoz, Elma Saiz, subrayó que el PSOE es un partido democrático "en el que hay muchas voces y la de Felipe González es una más", mensaje interpretado como una forma de restarle peso como referencia del socialismo actual.
Las declaraciones de Felipe González también provocaron un cisma en el PSOE.
El portavoz del PSOE en el Congreso Patxi López ha lamentado que González "haya dejado de ser una referencia para los socialistas" y ha llegado a situarle como "referente de la derecha", mientras desde Ferraz se insiste en que sus críticas se encajan "con normalidad" y se evita alimentar más el debate interno.
Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, ha cerrado filas con Felipe González: "Es de las personas que más quiere al PSOE y que es probablemente quien más sufre con lo que no entiende del rumbo actual del partido".
También ha dicho que confía en que, cuando lleguen las elecciones y «haya que decidir», el "cariño" de González por el valor histórico y actual del PSOE "aflorará", y ha recordado que el PSOE "no es ni de Pedro, ni de Felipe, ni de Page", sino un patrimonio colectivo en el que el expresidente forma parte esencial.