Publicada
Actualizada

Las claves

El PSOE sigue haciendo cero autocrítica con sus resultados de Aragón. Tras las declaraciones de la portavoz socialista el lunes, la portavoz del Gobierno el martes y el silencio de Sánchez en la sesión de control del pasado miércoles, este jueves ha sido Óscar López el que se ha negado a aceptar el descalabro de Pilar Alegría en las elecciones de Aragón.

El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública y secretario general del PSOE-M ha responsabilizado de la situación al fallecido expresidente aragonés Javier Lambán, al que ha reprochado no haber ejercido una oposición eficaz frente al actual presidente autonómico, el popular Jorge Azcón.

En una entrevista en RNE, López ha defendido además la estrategia de situar a ministros como candidatos autonómicos y ha sostenido que el PSOE aragonés "no se dedicó a hacer oposición" tras la llegada de Alegría al territorio.

"En lugar de hacer oposición al señor Azcón, se dedicó a hacer otra cosa, por cierto, muchas veces con argumentos que eran de la derecha. Por lo tanto, también el PP no tenía un desgaste que tenía que haber tenido", ha afirmado.

El ministro ha añadido que mantuvo una "excelente relación" con Lambán, fallecido recientemente y una de las voces internas más críticas con las decisiones de Pedro Sánchez, pero ha deslizado que la falta de desgaste del Gobierno autonómico del PP se debe a la etapa anterior del partido en la comunidad.

Resultados de 2016

Las palabras de López llegan después de que el PSOE haya firmado en Aragón uno de los peores resultados de su historia en la comunidad. Pilar Alegría ha igualado en escaños el registro de Lambán en 2016 —cuando Podemos se encontraba en pleno auge—, pero con menos respaldo en votos que entonces, en un contexto además distinto y con el partido lejos de disputar la primera posición.

Pese a ello, el dirigente socialista ha defendido que la fórmula de enviar perfiles del Gobierno de Pedro Sánchez a encabezar candidaturas autonómicas es "buena". Siendo él mismo, Óscar López, uno de esos ministros-candidatos 'colocados' por Moncloa en la dirección regional.

"Cada elección tiene una pregunta en el aire y un estado de ánimo", ha argumentado, al tiempo que ha reconocido que alguien pueda "hacerse la pregunta" de si se trata de una estrategia fracasada.

En el caso de Madrid, donde será el candidato frente a Isabel Díaz Ayuso, ha asegurado que se está haciendo "una buena tarea" que está derivando en "buenos resultados".

"La gente con valores progresistas está escandalizada de lo que está pasando en el mundo (…) La pregunta es muy sencilla. ¿Lo que no quieres para el mundo, lo quieres para Madrid? Yo creo que no", ha apostillado.

Por último, López ha rechazado establecer paralelismos entre territorios.

Ha subrayado que la situación de los presidentes autonómicos del PP es diferente en el caso de Azcón, en Aragón, o María Guardiola, en Extremadura —que gobiernan desde 2023—, respecto a la de Ayuso, que ocupa la Presidencia madrileña desde 2019.

Mientras tanto, en el PSOE aragonés crece el malestar interno por el resultado electoral y por la ausencia de una reflexión pública sobre la pérdida de apoyo. La dirección federal, sin embargo, mantiene el discurso de que el problema no está en la estrategia ni en los candidatos, sino en factores externos y en etapas anteriores del partido.