D. Barreira
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Las claves

José Luis Rodríguez Zapatero se ha desplazado hasta Caracas, donde este viernes tiene prevista una reunión con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, según ha podido confirmar EL ESPAÑOL de fuentes cercanas al expresidente del Gobierno.

En la agenda de Zapatero también se incluye otro encuentro con representantes de parte de la oposición, como Henrique Capriles y Stalin González, en el que se abordará el futuro del país tras la captura de Nicolás Maduro por las fuerzas especiales de EEUU.

El pasado martes, el expresidente del Gobierno hizo su primera aparición pública tras el terremoto político que ha vivido Venezuela este último mes, reivindicando su papel como mediador durante una década para "intentar que no hubiera un conflicto civil" y facilitar la liberación de los presos políticos.

"Mis sensaciones -y hablo con muchísima gente todos los días, con venezolanos en la oposición al Gobierno- es que hay un nuevo momento y una gran esperanza para Venezuela y creo que lo vamos a confirmar en los próximos días, en las próximas semanas", dijo.

La llegada de Zapatero a Caracas se produce en un momento clave: durante el proceso de excarcelaciones que ha iniciado el Gobierno de Delcy y el día después de que la Asamblea Nacional, controlada por el chavismo, diese luz verde por unanimidad y en primera votación al proyecto de ley de amnistía.

Según se recoge en el texto aprobado, esa amnistía abarca casos desde 1999 hasta la actualidad y contempla la liberación inmediata de presos políticos. Junto a ella, la extinción de los procesos judiciales en curso, la eliminación de antecedentes penales y la restitución de bienes incautados a los beneficiarios.

Según la Cadena Ser, ha sido la propia Delcy Rodríguez la que ha cursado la invitación a Zapatero para encontrarse en el Palacio de Miraflores. El expresidente participará en un acto público sobre la amnistía y algunas fuentes señalan que podría estar presente en una rueda de prensa junto a la mandataria, en la que podría detallar otras medidas hacia la transición política.

Perdón y unidad

Zapatero también mantendrá contactos con algunos miembros de la oposición venezolana como el citado Capriles, que lidera uno de los grupos en la Asamblea Nacional, o Enrique Márquez, excandidato presidencial liberado hace pocos días tras más de un año encarcelado en el Helicoide, el mayor centro de torturas de Latinoamérica.

Tras 27 años de chavismo, Venezuela parece asomarse a una nueva etapa tras la captura de Maduro por fuerzas de élite de EEUU. Delcy, con la tutela de la Administración Trump, ha ido anunciando medidas eminentemente comerciales, como la apertura del mercado del petróleo, además de algunas excarcelaciones de presos políticos.

"Nosotros pedimos perdón y tenemos que perdonar también, pedimos perdón porque digo con claridad: a mí no me gustan los presos", reconoció este jueves su hermano Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento, tras la presentación de la ley de amnistía.

Jorge Rodríguez es el primer y más firme contacto de Zapatero con el régimen. Y junto a su hermana, participó de la operación de extorsión al presidente electo, Edmundo González, en la residencia del embajador español en Caracas, en septiembre de 2024, mes y medio después de ganar las elecciones presidenciales robadas por el chavismo.

El texto legal ahora tramitado en la Asamblea Bolivariana, supuestamente, excluirá delitos como violaciones graves de los derechos humanos, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra.

Esa disposición se toma como un gesto, al menos simbólico, de que los mayores criminales del régimen no serán "blanqueados", como denuncian los opositores democráticos en el exilio.

El hijo de Maduro, el diputado Nicolás Maduro Guerra, también asumió que era necesario "remar hacia" la unificación del país, sin "violencia, sin odios, sin misiles, sin invasión militar, sin secuestros de presidentes". Además, compartió las palabras del diputado opositor Luis Augusto Romero: "Venezuela no aguanta una venganza más".