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El Gobierno ha procedido a la expulsión del embajador de Nicaragua en España, Mauricio Carlo Gelli, "en estricta reciprocidad" por la "injusta decisión" del régimen dictatorial de Daniel Ortega de expulsar al embajador español, Sergio Farré Salvá, que llevaba apenas 20 días en el cargo, según han informado fuentes de Exteriores.
La expulsión, según las fuentes, se ordenó este domingo y afecta también a "otro diplomático acreditado en la Embajada de Nicaragua en Madrid en aplicación en estricta reciprocidad ante la injusta expulsión del embajador y la segunda jefatura de España en Nicaragua". Se trata del número dos de Fabré, Miguel Mahiques Núñez.
Desde Exteriores no se han ofrecido más detalles de los motivos aducidos por el régimen de Ortega, cuya reelección en noviembre de 2021 no reconoció el Gobierno español, ni tampoco ha habido por ahora notificación oficial por parte de la Cancillería nicaragüense.
"El Gobierno de España seguirá trabajando por tener las mejores relaciones con el pueblo hermano de Nicaragua", se han limitado a añadir por ahora desde el departamento que encabeza José Manuel Albares.
Sergio Farré Salvá
Farré, diplomático de carrera desde 2005, fue nombrado en Consejo de Ministros el pasado 2 de diciembre y desde las redes sociales de la Embajada le habían dado la bienvenida el pasado 13 de enero, destacando que este 2026 se cumplen 175 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre España y Nicaragua.
En el caso de Gelli, presentó cartas credenciales al rey Felipe VI en mayo de 2023 y estuvo el viernes pasado en la tradicional recepción al cuerpo diplomático acreditado en España que ofrece cada año el monarca en el Palacio Real.
Esta no es la primera crisis diplomática con el régimen de Daniel Ortega en los últimos años.
En agosto de 2021, con Albares recién llegado a Exteriores, se llamó a consultas a la embajadora en Managua, María del Mar Fernández-Palacios, tras un comunicado de la Cancillería nicaragüense en el que se denunciaba injerencia por parte de España y se recurría a los GAL o a Cataluña para criticar al Gobierno.
Cuando el Ejecutivo quiso enviarla de vuelta en marzo de 2022, el régimen de Ortega no le dio autorización y, tras una advertencia de reciprocidad por parte de Exteriores, optó por retirar a su vez a su embajador en Madrid.
Finalmente, en julio de ese año, el Gobierno envió una nueva embajadora, Pilar María Terrén, que terminaría presentando sus cartas credenciales al presidente en febrero de 2023, dando así por superada la crisis diplomática.
