Las claves
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El buen resultado obtenido por la lista Unidas por Extremadura (formada por Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde) en los comicios del 21D marca el camino para recomponer el espacio de la extrema izquierda en el resto de España.
La refundada alianza entre Podemos e IU (que Pablo Iglesias y Alberto Garzón inauguraron en mayo de 2016 con el pacto de los botellines) da pistas de cómo se puede resolver la crisis interna de este espacio político... sin Yolanda Díaz.
La existencia de una lista única de extrema izquierda, sin Sumar, y el hundimiento del PSOE ha propiciado el despegue de la lista encabezada por Irene de Miguel: Unidas por Extremadura pasa de tener cuatro escaños (6% del voto) en la Asamblea regional a siete (10,25%).
Ha logrado crecer un 54% en número de votos, al pasar de las 36.836 papeletas obtenidas hace dos años a 54.189.
Aunque este crecimiento representa sólo una pequeñísima parte de los más de 108.000 votos que ha perdido la candidatura socialista encabezada por Miguel Ángel Gallardo.
Tras el escrutinio, Irene de Miguel compareció en la noche del domingo en el hotel Velada de Mérida, rodeada por los miembros de su candidatura.
Sentenció que la presidenta María Guardiola ha sido "la gran perdedora" de la noche electoral y consideró que debería dar un paso al lado si tiene "un mínimo de decencia".
Y constató el renacer de esta fuerza política: "La derecha pensaba que la izquierda transformadora estaba vencida", indicó Irene de Miguel, "y les hemos demostrado que no, nos hemos levantado y vamos a seguir siendo la mayor oposición que van a encontrar en esta tierra, que vamos a seguir peleando y creciendo".
Unidas por Extremadura ha obtenido tres escaños (10% del voto) en la provincia de Cáceres y cuatro (10,3%) por la provincia de Badajoz.
Hay que remontarse tres décadas, hasta las elecciones autonómicas de 1995, para encontrar un resultado similar para la izquierda radical. Aquel año, Izquierda Unida obtuvo el 10,5% del voto, y seis diputados en la Asamblea de Extremadura.
Desde entonces, el espacio de la extrema izquierda (representado primero por IU, luego por Podemos y finalmente por la alianza de ambos) siempre había quedado lejos del 10%.
Irene de Miguel (Madrid, 1981) es diputada autonómica por Badajoz desde 2011. Ingeniera agrónoma por la Politécnica de Madrid, se estableció junto a su pareja en el municipio de Las Villuercas (Cáceres) para desarrollar un vivero hortofrutícola de cultivos tradicionales.
Su programa electoral para estos comicios incluía el cierre de la central nuclear de Almaraz, una Ley de Cambio Climático de Extremadura, el rechazo a los "macroproyectos de minería", la creación de una Agencia de Lucha contra la Corrupción y reclamar al Gobierno central la "tipificación de las puertas giratorias como delito".
Se trata de una medida ni Podemos ni Izquierda Unida han impulsado a nivel nacional, cuando han asumido responsabilidades de Gobierno.
Durante la última semana, Ione Belarra ha invitado a los ministros de Sumar a salir del Gobierno, si realmente Yolanda Díaz y Ernest Urtasun se encuentran tan incómodos con los escándalos de acoso sexual y corrupción del PSOE.
Ambos dirigentes de Sumar exigieron una "remodelación a fondo de Gobierno", para dejar atrás el reguero de escándalos que persigue a los socialistas.
Tras la reunión celebrada el viernes, fuentes de Sumar advirtieron que no se han producido "avances" y consideraron que la negativa del PSOE a acometer cambios pone en peligro el futuro de la coalición.
Sin embargo, en el PSOE se muestran muy seguros de que los ministros de Yolanda Díaz no tienen ninguna intención de abandonar el Ejecutivo.
Debido a su falta de implantación territorial, Sumar no se ha presentado a las elecciones extremeñas. La principal fuerza electoral de esta plataforma reside en sus partidos asociados: IU, Más Madrid, los Comunes (en Cataluña) y Compromís.
Podemos decidió aprovechar esta debilidad de sus antiguos socios, para reeditar la alianza con Izquierda Unida en Extremadura.
