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Las claves

En el Salón de Pasos Perdidos del Congreso, este sábado, Día de la Constitución, se hizo palpable la sombra de un “elefante” invisible: Paco Salazar. Aunque no estaba presente, todos hablaban de él.

Incluso el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha pronunciado, por primera vez, sobre las denuncias por acoso sexual a su excolaborador.

En varias ocasiones ha utilizado el término "error" durante una conversación informal con periodistas, una vez finalizado el acto oficial.

El líder socialista ha asumido "en primera persona" la “responsabilidad” del “error de velocidad y en la interlocución con las víctimas” a la hora de gestionar las denuncias anónimas contra Paco Salazar.

Aunque luego, en línea con lo que afirma el partido, ha afirmado que "estamos en plazo de seis meses" que pone como fecha límite el protocolo antiacoso del partido.

Sánchez ha afirmado que las dilaciones de un caso, que lleva ya cinco meses instruyéndose por parte del partido, “no es un error premeditado”.

El presidente del Gobierno y a la sazón líder socialista ha asegurado que conoció los casos de acoso “por los medios de comunicación” y ha rechazado que “haya voluntad de encubrir”.

En esa línea, ha prometido que “reforzará con más recursos humanos" al órgano interno del PSOE que investiga el acoso sexual "para que no pase” otro similar.

Incluso ha afirmado que ya no tiene relación con Salazar, que fue una de sus manos derechas en La Moncloa.

También ha rechazado que haya un acercamiento al exalto cargo, que ahora trabajaría como asesor externo.

"No me consta que se haya dado orden de estar con él", ha afirmado cuando le han preguntado por el almuerzo que Salazar tuvo con la ministra portavoz, Pilar Alegría, aunque le ha restado importancia afirmando "que ya se explicó".

Sánchez no ha hablado sobre el caso de Torremolinos, que ha llevado a la suspensión cautelar de militancia del líder en esta localidad acusado de acoso sexual por una compañera de partido.

Fuentes del PSOE han tratado de desmentir que la concejal acudiese a la Fiscalía ante la lentitud interna del Comité Anti-Acoso y afirman que lo hizo por temor a una agresión física.

Según admiten en el partido, la secretaria general de los socialistas andaluces, María Jesús Montero, "la conoce" y ha hablado con la víctima.

"Hay una relación de complicidad", afirman y matizan que ya se conocían desde hace años y que "la cree" totalmente.

Todo mientras la Secretaria de Igualdad del PSOE de Málaga ha lanzado un comunicado en el que expresaba "de manera clara y contundente" su condena "absoluta a cualquier forma de acoso, violencia o conducta machista" aunque evitan criticar la gestión del caso por parte de la dirección.

En el texto también muestran su "apoyo total, sincero y 'sororo' a la compañera que ha tenido la valentía de denunciar los hechos acontecidos".

El manifiesto ya se ha extendido a otras agrupaciones como en Granada donde ha tenido un gran éxito.

Sánchez sobre Ábalos

Durante el corrillo,el presidente del Gobierno también se ha pronunciado sobre lo que considera "chantajes y difamaciones" de otro excolaborador suyo: su exministro y exsecretario de organización, José Luis Ábalos.

También ha afirmado que "no vamos a aceptarlo" porque, en referencia a las acusaciones contra su mujer, "afecta a personas ajenas a la política".

Ya que Ábalos le dice que Begoña Gómez habría cobrado hasta un millón de euros por parte de Air Europa por el rescate de la compañía.

La intención de Sánchez sigue siendo la de agotar la legislatura aunque ha admitido que "no hay contactos con Junts", pero ha pedido "paciencia".

El presidente del Gobierno ha afirmado que, de momento, "está satisfecho" con todos los ministros aunque se hará algún "cambio puntual con quien salga", en referencia a María Jesús Montero que será la candidata de las elecciones andaluzas de primavera.

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