Pontevedra

Una vez más, Pontevedra. Una vez más, el coso taurino, "la plaza talismán". El lugar donde el Partido Popular de Galicia encomienda las victorias electorales desde 2009, cuando Alberto Núñez Feijóo logró su primera puerta grande. Luego vinieron tres más. Quedan quince días para saber si, esta vez, aplica el refranero taurino: "No hay quinto malo".

Por lo pronto, los populares han recibido este sábado "un chute de energía" en la alternativa de Alfonso Rueda, debutante en los comicios del próximo 18-F. Su reto es recorrer la misma senda que su antecesor, esquivando la enfermería con una mayoría absoluta que amarre para el PP el fortín de la Xunta. No es "cosa menor", que diría Rajoy.

En el centro del ruedo, a las cinco de la tarde, a los cinco en punto de la tarde, entre banderines blancos y azules, han irrumpido los tres actuantes: Mariano Rajoy, Feijóo y Rueda. En los tendidos, más de 14.000 personas, según los organizadores. "Aquí uno entra de candidato y sale de presidente de la Xunta", ha sido la frase con la que Feijóo, oficialmente, ha cedido los trastos a Rueda. 

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Si en Galicia sólo hay dos escenarios posibles, mayoría absoluta del PP o una agrupación de izquierdas liderada por el BNG, el presidente nacional de los populares, equiparando a los grupos de la oposición en Galicia con el Ejecutivo de Pedro Sánchez, ha sentenciado: "El Gobierno de España es un bochorno para Europa, el de Galicia, un ejemplo para España". 

Ante un Gobierno que otorga "privilegios a unos pocos", Feijóo ha reivindicado la bandera de la "igualdad para todos". La receta, en su opinión, es simple: "Menos Sánchez y más Rueda". Poco después de iniciar su intervención, ha lanzado varios interrogantes para apuntalar la principal idea-fuerza de su discurso: "¿Qué bien puede hacer a nuestra tierra el desgobierno que estamos viviendo en España?". 

"¿Qué bien le está haciendo a España, a la gente, todo lo que está sucediendo? ¿Qué bien puede hacer que el nacionalismo traiga aquí los problemas de fractura social que hay en Euskadi y Cataluña? ¿Qué bien le puede hacer a nuestra tierra un desgobierno como el que hay en España?", se ha preguntado. 

"Ninguno", ha zanjado. Decidido a convertir las gallegas del 18-F en un plebiscito sobre la figura de Sánchez, el presidente popular ha recalcado hoy que "Alfonso Rueda es la respuesta que Sánchez no quiere escuchar". De los planes del jefe del Ejecutivo en Galicia, ha advertido: "No le importa pedir los votos para el BNG, Sumar y Podemos; después de destrozar su partido en toda España no le importa destrozar a su partido en Galicia para que después Rueda no pueda gobernar". 

Los paralelismos de Feijóo

La arenga de Feijóo, básicamente, ha consistido en trazar paralelismos: "Mientras subestiman la inteligencia de la gente con engaños y mentiras, la política gallega es la política de la honestidad y de la verdad; mientras colonizan las instituciones y quieren suplantar a los jueces, en Galicia se invierte en la modernización de la Justicia; mientras Sánchez sólo mira por su interés, Rueda sólo mira por Galicia". 

Ya con la mirada puesta en su tierra, y en la primera campaña que participa como expresidente de la Xunta, Feijóo ha sacado pecho de "la gran obra colectiva" del PP gallego en los últimos años: "Que Galicia tenga menos paro, menos déficit, menos deuda, más crecimiento, más exportaciones, más inversiones e innovación, más servicios públicos, más sanidad, más familia y más futuro". 

El aspirante Rueda, encargado de cerrar el acto, ha prometido no meter a Galicia en "caminos sin salida" y a "evitar los follones", en referencia a la política nacional. "Aquí no hay que traer modelos de fuera que crispan. Aquí tenemos un modelo propio que funciona y queremos reivindicarlo; es el que nos gusta y es el que funciona", ha incidido.

Conjungando las cuestiones más domésticas con la crítica a Sánchez, Rueda ha defendido que su tierra no quiere ser "más que nadie", pero "tampoco va a ser menos" y ha agregado con ironía gallega: "Aquí la vaquiña por lo que vale". 

Mariano Rajoy, expresidente del Gobierno, pontevedrés y, en este caso monologista, ha hecho las veces de telonero. "Yo no entro en política", ha recalcado tras cargar de forma velada contra el Gobierno de Sánchez. "No queremos que nos gobiernen los que le dan el indulto a los independentistas, ni a los que suprimen el delito de sedición, ni a los amigos de Putin, que hay que tener un par", ha apostillado. 

Sobre los comicios del 18-F, Rajoy ha reclamado el voto para su formación, garante de "estabilidad, sosiego, serenidad y calma". Justo lo contrario a la "bronca", los "follones" y el "desprestigio para todos los españoles". De Rueda, ha destacado su "sensatez", que "visto cómo está el patio en la política española, es un valor interesante".