La candidata popular en Extremadura, María Guardiola, se rebeló ayer en contra del pacto que defiende el presidente de su partido para dejar que gobierne la lista más votada. Alberto Núñez Feijóo insiste en que tiende la mano al PSOE para acordar, de forma global, que gobierne quien ha ganado las elecciones, su baza para descartar a Vox.

En Génova aseguran que no hay directrices ni tutelas a los barones a la hora de alcanzar acuerdos parlamentarios que desbloqueen sus investiduras. Aunque lo cierto es que este jueves se palpó un choque manifiesto entre el líder popular y su dirigente extremeña. Esto aflora las primeras tensiones en el partido a cuenta de los acuerdos postelectorales. 

En una entrevista en Telecinco, Feijóo lanzó este jueves un órdago a los de Abascal al remarcar: "Si ha ganado el PP, que nadie interrumpa lo que sale de las urnas". Con estas palabras mostró su rechazo a que el PP gobierne en coalición con Vox, una hipótesis que todavía no ha quedado descartada del todo en territorios como la Comunidad Valenciana.

[María Guardiola se rebela contra Feijóo y la lista más votada: "Extremadura no se gobierna desde Madrid"]

Por otro lado, cuando le preguntaron si seguía vigente la propuesta para que gobierne la lista más votada, respondió con un "sí" rotundo. Incluso cuando le recordaron que ese acuerdo, de llegar a buen puerto, era incompatible con la presidencia de Extremadura volvió a decir "sí". Según justificó, era positivo porque el PP ganaría así en "cantidad de capitales de provincia y de diputaciones". 

Horas más tarde, Guardiola dijo en una entrevista en Cuatro, cuando le preguntaron por las palabras de Feijóo, que sus jefes "son los extremeños y ellos pidieron cambio". "Yo tomo mis decisiones junto a los extremeños, nuestra tierra no se gobierna desde Madrid", zanjó la baronesa autonómica en un mensaje que se ha interpretado como un desafío a la dirección de Génova. 

Feijóo y María Guardiola, durante la campaña electoral. Andrés Rodríguez Europa Press

De momento, el Partido Popular ha decidido tomarse con calma la formación de gobiernos autonómicos. Sobre todo porque cualquier movimiento ya interfiere de manera directa en la precampaña para las elecciones generales del 23 de julio, y los barones están por la labor de ayudar a Feijóo a llegar a la Moncloa. 

La dirección nacional del PP tiene la esperanza de que, al menos en los próximos dos meses, no se conforme ningún gobierno de coalición con Vox. Aunque el equipo de Feijóo insiste en que los barones tienen libertad para decidir, en Génova tampoco ocultan que hay una estrategia coordinada para evitar sobresaltos en campaña. 

En el horizonte, las primeras investiduras que se plantean son las de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid y el próximo presidente de La Rioja, Gonzalo Capellán. Ambos consiguieron en el 28-M una mayoría absoluta, la "predilección" de Feijóo, y no dependerán de más apoyos que los de su partido. 

En cuanto al resto de barones, que ganaron las elecciones con una mayoría simple o empataron, como Guardiola, los seis han manifestado ya su interés en acudir a la investidura en solitario. A día de hoy, se encuentran buscando las distintas fórmulas para sortear el órdago de Vox, que pide pisar moqueta, y quienes más opciones tienen son los de Murcia y Baleares. 

1. Murcia

El presidente de Murcia y candidato a la reelección, Fernando López Miras, se quedó a tan sólo dos escaños de la mayoría absoluta y sus diputados suman más que toda la izquierda junta. Lo que en su partido llaman como "una mayoría suficiente". Su idea, según ha trasladado su entorno, es ser elegido presidente con la abstención de Vox y, después, gobernar en solitario. 

2. Baleares

La misma circunstancia que Murcia se da en Baleares, donde la candidata Marga Prohens ya ha trasladado que quiere tener un Gobierno "estable" y monocolor, ya que su partido ha superado a toda la izquierda. En su equipo, apostillan: "No hay mayoría alternativa a la del PP". Por lo que mantendrán el órdago hasta el final. 

3. Cantabria 

El de Cantabria es, para el Partido Popular, el escenario ideal. La candidata María José Sáenz de Buruaga, que resultó vencedora de los comicios, no tendrá inconveniente en ser la próxima presidenta ya que el PRC, partido de la región, ya ha adelantado que apoyará la investidura de la dirigente popular para que Vox no tenga margen de maniobra. 

4. Aragón

Tal y como desveló EL ESPAÑOL este jueves, en Aragón ya se están produciendo los primeros movimientos para descartar a Vox. El candidato Jorge Azcón, se quedó a seis diputados de la mayoría absoluta, y Vox cosechó exactamente siete parlamentarios. Sin embargo, el plan del PP es alcanzar un acuerdo con tres diputados de Aragón Existe y uno del PAR para que garanticen más "síes" que "noes" en una segunda vuelta. Es decir, que bastarían dos abstenciones de Vox.  

5. Comunidad Valenciana

De todos los territorios, es, sin duda, el más complejo para el PP. Pese a la victoria de Carlos Mazón en las elecciones, se quedó a diez escaños de la mayoría absoluta. Es decir, sin el apoyo de Vox no tendría ninguna opción de ser presidente. Los populares han expresado su interés por gobernar en solitario en esta región, pero los de Abascal se muestran reacios. Todo apunta a que Mazón intentará dilatar la negociación hasta después del 23-J. 

6. Extremadura

Finalmente, está el caso de Extremadura. La candidata María Guardiola quedó en segunda posición empatando en escaños con el PSOE. Puede conformar una mayoría alternativa con Vox, con el que, a su vez, no quiere gobernar. Tras recibir un portazo del todavía presidente extremeño, Guillermo Fernández-Vara, a quien le pidió que se abstuviera en su investidura, se ha mostrado abierta a negociar con Vox. "Me voy a acabar entendiendo con su candidato cuando tenga a bien sentarse conmigo para hablar de Extremadura", dijo este jueves. 

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