Alberto D. Prieto Laura Ojea

Pedro Sánchez aprovechará la Cumbre EuroMediterránea de este viernes en Alicante para presionar a Emmanuel Macron por el gasoducto Midcat. Moncloa cuenta con que la presencia de Ursula von der Leyen en la reunión decisiva opere como elemento de presión para el presidente francés, que ya este miércoles abría la mano a "estudiar" el proyecto, si bien pedía nuevos "informes técnicos" de viabilidad.

Según ha podido confirmar este periódico en fuentes de Moncloa, la declaración final de la reunión de los nueve jefes de Estado y de Gobierno del sur de Europa incluirá una referencia a que la "solidaridad europea" incluya una apuesta por "las interconexiones" energéticas

Sánchez será el anfitrión de los líderes integrantes del grupo EuroMed 9: Italia, Portugal, Grecia, Chipre, Malta, Croacia, Eslovenia y Francia. La cita se celebra anualmente en septiembre como preparación del curso político y para aunar posiciones entre los Estados miembros del sur de la UE, en este caso, ante el Consejo informal de la semana que viene en Praga.

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La coincidencia de intereses con el resto de países mediterráneos que acuden a la cita -algunos de ellos, todavía dependientes del gas ruso- facilita el empeño del equipo de Sánchez.

Pero, sobre todo, la presencia de la presidenta de la Comisión es una de las bazas principales con las que jugará Moncloa en su apuesta. Von der Leyen es una aliada estrecha de España en la crisis energética y ha ido asumiendo en el último año la mayoría de las tesis de nuestro país en la reforma del mercado energético.

Pedro Sánchez recibe a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, el pasado marzo en Moncloa. ADP

Fue ella la que forzó a los gobiernos más reticentes, la pasada primavera, para que aceptaran la llamada excepción ibérica: "Se lo he prometido a Pedro", explican las fuentes que dijo la política alemana, cuando Sánchez forzó un receso al levantarse de la mesa. Y es Bruselas quien más aprieta a Macron para que salga adelante el proyecto del gasoducto Midcat, que debe unir la red española a la francesa, y con ello, a la del centro de Europa

No en vano, el jefe del Ejecutivo inaugurará el encuentro ofreciendo un almuerzo a Von der Leyen y al presidente del Consejo, Charles Michel, los tres a solas, antes de la primera sesión de trabajo. Esta cita estará centrada en las lecciones aprendidas de la guerra en Ucrania, la autonomía estratégica y el suministro energético. Y a esa sesión acudirán los dos presidentes europeos.

Los trabajos preparatorios de la reunión están siendo minuciosos y tensos, repasando "hasta la última coma" de la declaración conjunta final, en la que Moncloa negocia los términos de la mención a "la necesidad de apostar por las interconexiones" energéticas para asegurar el suministro en plena crisis.

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"La relación con Von der Leyen es muy estrecha, y es bueno que la Comisión escuche los debates de esta primera sesión. Sobre todo, en el campo de la energía", afirman fuentes de Presidencia.

Lo que no harán los líderes es entrar en detalles. Mientras Moncloa admite que "está habiendo contactos técnicos entre ministerios" con Francia para avanzar en el proyecto, también destaca, "con prudencia", que ese mismo día se estará celebrando en Bruselas un Consejo de Ministros de Energía, "donde la discusión será más detallada".

La crisis 'ablanda' a Macron

A medida que se endurece la crisis energética en Europa, no solo se abre un nuevo frente sobre quién está detrás de las explosiones de los gasoductos Nord Stream 1 y 2, sino que además se libra una disputa entre Alemania, España y Portugal por un lado y Francia por el otro, por el gasoducto MidCat.

El canciller de Alemania, Olaf Scholz, junto a los presidentes de España, Pedro Sánchez, y de Francia, Emmanuel Macron. Invertia

La invasión rusa en Ucrania está tensionando cada vez más las relaciones energéticas entre los países de la UE, con virajes de 180 grados en las decisiones políticas nacionales y europeas.

La última, la del gobierno francés, que está teniendo que reevaluar su oposición a completar el MidCat desde la península ibérica hasta el norte de Europa. Contrasta con su negativa absoluta de días atrás, en la que llegó a decir que no se puede saltar sobre este asunto "como cabras pirenaicas".

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"Entendemos que Macron explicará su posición", aclaran en Moncloa, "pero nosotros no somos los peticionarios, sino que aportamos nuestras capacidades a la solidaridad europea". Efectivamente, no es sólo el empuje hispanoportugués, sino que la presión de Berlín y Bruselas están forzando que Francia ablande su postura.

Además, este viraje coincide en el tiempo no sólo con el caso de sabotaje de los Nord Stream, sino con una reunión que mantenida en París el secretario de Estado portugués para Asuntos Europeos, Tiago Antunes, con su homólogo francés, Laurence Boone.

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Y la semana siguiente, también habrá una cumbre bilateral entre España y Alemania en Galicia, el 5 de octubre. Un encuentro tendrá lugar en la antesala de la próxima cumbre informal de líderes de la Unión Europea, que se celebrará entre los días 6 y 7 de octubre.

Solidaridad europea

Francia había descartado repetidamente este proyecto de gasoducto de 3.000 millones de euros, pero se enfrenta a una nueva presión de Portugal, España y Alemania, que argumentan que el proyecto puede ayudar a resolver los problemas de suministro de energía del continente. 

La Comisión insistió en financiar el proyecto hasta que Madrid y París lo descartaron en 2019, pero según el Palacio del Elíseo, el cambio de actitud con relación a entonces se debe a cambios en el "contexto internacional y energético". Una conexión por gasoducto entre la Península Ibérica y el resto del continente podría ayudar a reducir la dependencia europea de la energía rusa.

Con los cambios geopolíticos en Europa, el Eliseo admite ahora replantearse el proyecto y garantiza que "la solidaridad europea es la brújula de nuestra acción".

El Gobierno galo también asegura ahora que "la discusión y el diálogo nunca se interrumpieron, hubo y hay preguntas sobre la mesa sobre la pertinencia técnica de este proyecto y seguimos observando, no sé si con nuevos ojos".

"Pero desde los últimos datos técnicos que tenemos -que son de 2019- el contexto internacional y energético ha cambiado por completo", indicó una fuente oficial del Elíseo, citada por diarios franceses.

Añade que "se está estudiando desde un punto de vista técnico la relevancia de esta interconexión" entre España y Francia a través de los Pirineos, pero no será una solución a corto plazo a la actual crisis energética y es importante saber si responderá a las necesidades futuras.

Moncloa, por su parte, aclara que "los informes de viabilidad técnica ya existen". Y que la decisión, visto el interés de la UE, de los países del centro de Europa, el apoyo de los del Sur y las capacidades de regasificación y almacenaje de España, ya sólo depende de la voluntad política de París.

Más GNL de EEUU

Y mientras crece la tensión sobre los gasoductos que traen la materia prima de África o Rusia, aumenta sustancialmente la cuota de suministro de gas natural licuado (GNL) que llega de EEUU. En la primera mitad de 2022, el 70% de las exportaciones de EEUU se dirigieron a Europa, frente a un tercio en 2021. Estas entradas representaron casi la mitad de las importaciones europeas.

Flujos de gas natural en el mercado europeo; el primer semestre de 2022 versus el primer semestre de 2021 WisdomTree

Según Aneeka Gupta, directora de análisis macroeconómico en WisdomTree, el sector energético de EEUU opera con una relación de precio/beneficios (P/E) y una rentabilidad por dividendo del 3%. En septiembre de 2008, el sector energético tenía una ponderación del 12,5% en el S&P 500 y era el cuarto mayor sector por capitalización bursátil en la mayor economía y mercado de valores del mundo.

Aunque la trayectoria futura parece más ecológica, "necesitaremos petróleo y gas para satisfacer nuestras necesidades energéticas", añade Gupta. A medida que Europa planea reducir su dependencia con el suministro de energía ruso, se volverá más dependiente de las importaciones de GNL de EEUU. Esto debería impulsar una mayor inversión en el sector energético estadounidense durante el proceso.

Por otro lado, el estudio 'Rebalancing Europe's gas supply' de International Oil & Gas Producers (IOGP) Europe y el American Petroleum Institute (API) señala que Europa puede reequilibrar progresivamente su suministro de gas y reemplazar las importaciones de gas rusas mucho antes de 2030.

"Mientras Rusia mantiene como rehenes los suministros de energía europeos, este estudio muestra cuán crítico será el gas natural estadounidense para la seguridad energética global duradera", dijo el vicepresidente de mercados de gas natural de API, Dustin Meyer.

Sin el gas de los gasoductos rusos, se prevé que la demanda europea de GNL aumente un 150% entre 2021 y 2040. Se prevé que el GNL satisfaga aproximadamente el 50% de la demanda de gas natural de Europa hasta 2030. Después de 2030, el GNL satisfará una proporción aún mayor, alcanzando cerca del 75% de la demanda para 2040.

Los dos organismos americanos aseguran que el crecimiento de la demanda europea de GNL será más del doble de los 50 bcm (4,8 bcfd) fijados en el acuerdo conjunto de marzo entre la administración Biden y la UE. Pero, si bien el GNL de EEUU ya está fluyendo hacia Europa a niveles récord, dicen que se requerirá una cantidad significativamente mayor para reequilibrar por completo los mercados de gas europeos.