Valencia

María José Catalá (Valencia, 1981) atiende a EL ESPAÑOL en su semana más frenética. La portavoz del PP en el Ayuntamiento es la anfitriona de la Convención Nacional que el partido cierra este fin de semana en la ciudad, con grandes pretensiones. "La Plaza de Toros de Valencia va a ser la puntilla al Gobierno de Pedro Sánchez", augura, y recuerda que "aquí fueron los mítines que llevaron a Aznar y a Rajoy a la Moncloa".

La dirigente, además, se estrenó también esta semana como portavoz en las Cortes Valencianas. Compaginará ambos cargos, el de la oposición Ximo Puig y a Joan Ribó, para "incrementar la visibilidad" y arrebatar a este último la alcaldía de Valencia.

En su debut en el parlamento autonómico, arremetió con dureza contra el Gobierno autonómico de PSOE, Compromís y Podemos. "Si Puig tiene el gobierno roto y no le escuchan sus ministros en Madrid, tenemos un presidente con una debilidad extrema. Por ello pensamos que es necesario un adelanto de las elecciones", reclama.

¿Por qué Valencia para celebrar la Convención Nacional del PP?

Significa la gran apuesta de Pablo Casado y del Partido Popular por recuperar esta ciudad y la Comunidad Valenciana como uno de los bastiones populares más importantes para, a su vez, llegar a la Moncloa.

El PP tiene muy claro que, sin Valencia, es muy difícil recuperar la Comunidad Valenciana, y que sin la Comunidad Valenciana es muy difícil, es casi imposible recuperar la Moncloa.

"La Comunidad Valenciana es la última pieza necesaria para que el Partido Popular consiga el Gobierno de España"

Las cuentas no les salen sin la Comunidad Valenciana.

La Comunidad Valenciana es la última pieza necesaria para conseguir el Gobierno de España. Madrid es un bastión del PP en estos momentos. Andalucía lo es también. Y la Comunidad Valenciana debe recuperarse como el bastión del Partido Popular que ha sido tradicionalmente. Con esas tres comunidades autónomas y otras que ya gobernamos como Galicia o Murcia, y recuperándonos en otras, creo que la Moncloa está a un paso.

Pero, además de lo electoral y los números, también pesa lo emocional. Hay una sensación en la dirección nacional del partido de que es necesario recuperar Valencia. Ha sido clave en todos los procesos electorales. De aquí han salido los grandes mítines que han llevado a Aznar o a Rajoy a la Moncloa, y que tienen que llevar ahora a Pablo Casado por el mismo camino.

Valencia tiene un gran peso electoral, pero también emocional. El sanchismo ha de terminarse, y el primer paso para conseguirlo es recuperar la Comunidad Valenciana.

Este fin de semana habrá muchas miradas puestas en la sintonía entre Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso. ¿Teme que la lucha de poder en Madrid eclipse esta Convención?

Creo que es un tema más de morbo periodístico que otra cosa. Los dos han demostrado que son un buen tándem, hay una gran complicidad y están haciendo Madrid muy grande. La izquierda madrileña no puede decir lo mismo.

Esta Convención está siendo histórica y estamos demostrando que hay un Partido Popular muy fuerte. Somos la única alternativa al gobierno de Pedro Sánchez, que es rehén de comunistas e independentistas. Si Madrid fue el inicio del camino de Casado a la Moncloa, la Plaza de Toros de Valencia va a ser la puntilla al gobierno de Sánchez.

Somos más, y nuestras energías están centradas en demostrar a los españoles que hay otra forma de gobernar. Sánchez es un presidente maniatado por partidos que ni creen en España ni en la capacidad de los españoles. El proyecto de Casado es el único que puede hacer virar la situación en la que se encuentra este país.

"Estoy segura de que será Casado quien pase a la historia por ser el presidente del Gobierno que acabe con la infrafinanciación valenciana"

A esta Convención Nacional asistirán varios ex de Ciudadanos, incluso varios tránsfugas del partido en la Comunidad Valenciana. ¿Tratan de exhibir una opa a la formación naranja?

No. Son ellos los que han querido venir. Y me parece bien. El centro derecha se ha fraccionado de forma innecesaria. Yo estoy encantada de que la gente de centro derecha vuelva a su casa, que es el PP. No estamos haciendo ninguna opa. El proceso de disolución de Ciudadanos está llegando solo, cada uno toma sus propias decisiones personales.

Ahora que el PP valenciano tiene más sintonía con la dirección nacional, y sabido que la Comunidad Valenciana es, desde hace años, la peor financiada del país, ¿le están trasladando a Casado la necesidad de ir a un nuevo modelo de financiación autonómica, o pesarán más otras voces del partido?

A mí me consta que el presidente del PP valenciano, Carlos Mazón, en el momento que tomó la decisión de asumir este proyecto, manifestó a Pablo Casado que necesitaba su apoyo para lograr un cambio en el modelo de financiación de la Comunidad Valenciana, así como una especial sensibilidad en materia de infraestructuras y agua. Sé que tiene el compromiso de Casado.

A mí, Casado nunca me ha fallado, y creo que no le va a fallar ni a Mazón ni a ningún valenciano. Estoy convencida de que va a ser él quien pase a la historia por ser el presidente del Gobierno que sí cumpla en esta cuestión.

¿Oiremos alguna promesa en ese sentido este fin de semana?

Estoy convencida. Y será imposible incumplirla después de hacerla ante 10.000 personas.

Usted se ha estrenado esta misma semana como portavoz en el Parlamento valenciano y va a compaginar esa portavocía con la del Ayuntamiento de Valencia. ¿Llega a todo?

Es un topicazo, pero las mujeres podemos hacer varias cosas al mismo tiempo [risas]. No creo que esté haciendo nada que no haga cualquier directiva con una responsabilidad familiar como la mía, que acabo de ser madre.

"Estamos convencidos de que Ximo Puig adelantará las elecciones, y trabajamos sin descanso para estar preparados cuando lo haga"

A veces se pinta a los políticos de superhombres o supermujeres, y yo no creo que hagamos más que determinados directivos con responsabilidad en el sector privado. No creo que mi puzle laboral y familiar sea muy distinto al de cualquier directiva de Mercadona o de otra gran empresa. La clave es hacer y mantener buenos equipos de trabajo. Nada sería posible sin mis compañeros.

En cualquier caso, siempre lo digo: se trata de un momento puntual que requiere que redoblemos esfuerzos. El presidente del PP, Carlos Mazón, ha confiado en mí para poner cara a esta nueva etapa del PP. Estamos convencidos de que habrá un adelanto electoral, y estamos trabajando sin descanso para estar preparados cuando se produzca. Además, se trata de una muy buena plataforma para recuperar la Alcaldía de Valencia, y para traer los problemas de la ciudad al Parlamento valenciano. Se trata de una estrategia que responde a un objetivo claro y en un momento puntual.

En su estreno en el Parlamento valenciano exigió usted a Ximo Puig que adelante las elecciones. ¿Por qué han pasado a la ofensiva y son ustedes quienes reclaman ahora ir a las urnas?

Hay una circunstancia que no depende de nosotros: se ha evidenciado, ya sin disimulo, la ruptura del Gobierno del Botànic. La semana pasada, la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, manifestó públicamente que no era capaz de sentarse con el conseller de Hacienda para elaborar los Presupuestos del año que viene. Está haciendo falta un equipo de mediadores para que negocien los Presupuestos.

María José Catalá. Biel Aliño

Se ha evidenciado una ruptura clara del Gobierno valenciano, y además ha coincidido con la visita de varias ministras del Gobierno de Sánchez que no han podido decir más claro que no escuchan a Ximo Puig en Madrid en cuestiones como el agua o la financiación autonómica. Si Puig tiene el gobierno roto y no le escuchan en Madrid, tenemos un presidente con una debilidad extrema. Por ello pensamos que son necesarias las elecciones.

Pero la idea del adelanto había salido inicialmente del entorno del propio Ximo Puig, para aprovechar la salida de la pandemia y tener enfrente un PP en pleno cambio de liderazgo...

Sí. Pero quizá se han dado cuenta de que a Carlos Mazón es muy difícil cogerle a contrapié. De pronto se despertaron un día y vieron todas las ciudades valencianas llenas de vallas con una fuerte campaña del PP para comunicar que ya estamos preparados. Ya hemos presentado nuestro programa fiscal con una importante bajada de impuestos.

En cualquier caso, lo que ocurre es que este gobierno está completamente roto. Es un Gobierno cuyos miembros proponen ahora una tasa turística sin consensuarla entre ellos cuando el sector ha perdido 10.000 millones de euros de facturación en el último año y tiene a 20.000 personas en ERTE. Es un gobierno cuya consellera de Medio Ambiente se va a Bruselas a boicotear la ampliación del Puerto de Valencia mientras el de Obras Públicas y el presidente Ximo Puig sí están a favor de la misma. Es un gobierno en el que nadie sale a defender a la vicepresidenta Mónica Oltra tras la nueva sentencia que cuestiona su actuación ante el abuso de su exmarido a una menor tutelada por su conselleria. Todas estas circunstancias evidencian una ruptura más que clara.

En su estreno parlamentario usted fue muy contundente con la Conselleria de Igualdad por su respuesta al caso de la menor abusada por el exmarido de Mónica Oltra. ¿Han decidido incidir en este asunto?

Creo que en el debate influye mucho la persona que lo prepara. Yo soy quien ha hecho el seguimiento de la gestión de los menores tutelados por parte de Oltra desde hace muchos años. La he escuchado en la Cámara denigrar a una orden religiosa por un caso que quedó en nada en los tribunales. Y la recuerdo cuando era yo la consellera y ella oposición, insultando a mis compañeros porque fallecían personas sin recibir la ayuda de dependencia, cuando ahora a ella le fallecen 3.000 personas...

Todo esto me hace ser especialmente sensible con el asunto de los menores, y a ello se suma el momento personal que estoy viviendo como madre de una hija recién nacida. No es tanto una estrategia del partido como mi sensibilidad hacia estos temas.

"El tribunal deja negro sobre blanco que se intentó desacreditar el testimonio de la menor que sufrió abusos por parte del ex de Oltra"

Pero, en cualquier caso, decidí subrayar esta cuestión porque hace apenas unos días el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana confirmó la sentencia de cinco años de cárcel a este educador, en la que se vuelve a cuestionar cómo actuó la conselleria de Oltra. Yo creo que ya es momento de que se asuman responsabilidades políticas. Yo esperaba que este debate sirviera para eso. Al presidente le honró en su momento pedir perdón por no haber tenido suficientes EPI para los sanitarios, y creo que en este momento también le habría honrado pedir perdón por la gestión de la Conselleria de Igualdad.

Lo importante no es quién es el indeseable. Lo importante es que el tribunal deja negro sobre blanco que se intentó desacreditar el testimonio de una menor, que se intentó persuadir a dos policías para que no fueran a la Fiscalía a denunciarlo, y que se hizo un protocolo ad hoc para que el abusador se pudiera defender mejor. Se tildó de mentirosa y problemática a la menor para que nadie la creyera, hasta el punto que acudió al juzgado esposada cuando ella era la víctima. La Generalitat se tiró encima de una menor que había recibido abusos.

Pese a las consideraciones que realiza la sentencia, la actuación de la conselleria no ha sido juzgada hasta la fecha. ¿Tiene previsto el PP llevarla a los tribunales?

En este momento somos conocedores de que la menor ha interpuesto un procedimiento de responsabilidad patrimonial contra la Administración, en el que reclama 240.000 euros. Es la víctima quien tiene la legitimidad para hacerlo, pero ello no quita que nosotros podemos incorporarnos o plantear otro paralelo en el que se enjuicie la mala actuación de la conselleria. No lo descartamos en absoluto.

María José Catalá. Biel Aliño

¿Le parece bien que sea la dirección nacional del PP la que elija a los candidatos de las capitales españolas y no el partido de la propia ciudad?

A mí me parece bien. Siempre me ha parecido bien. Lo contrario sería como pedirle a los jugadores de la plantilla del Valencia que eligieran entre ellos quién es el entrenador del club.

Yo creo que siempre tiene que haber un liderazgo, una persona que, en cada momento, tenga la legitimidad y la capacidad de elegir quién sale a jugar y a marcar goles. Hemos visto también varios partidos políticos en los que han querido desarrollar procesos asamblearios que, al final, han derivado en la elección directa del líder. Empezó el PSOE, continuó Podemos, y al final se dieron cuenta de que es el líder el que tiene que elegir. Yo soy partidaria de que Pablo Casado elija quién quiere que meta los goles en cada capital de provincia.

"Nuestras encuestas nos dicen que los bloques están muy ajustados pero que en estos momentos ya tenemos ventaja sobre la izquierda"

¿Le ha garantizado Casado que va a ser usted la delantera titular a las elecciones locales de Valencia en 2023?

Por supuesto. Y yo creo que la apuesta que se ha hecho por mí en estos momentos para ser también la portavoz en las Cortes Valencianas responde también a la estrategia de incrementar la visibilidad de cara a un proceso municipal que, por desgracia, no puede adelantarse y será dentro de dos años.

¿Qué dicen las encuestas internas que está realizando el PP en la Comunidad Valenciana?

Dicen que estamos en una posición clara de recuperar la Generalitat y el Ayuntamiento de Valencia.

¿Significa eso que todavía no les dan la victoria?

Eso significa que los bloques están muy ajustados y que en estos momentos ya tenemos una ventaja que podría ampliarse.

Quien no tiene claro quién será su candidato en las locales es Compromís. Está por ver si Joan Ribó quiere repetir o si cede el testigo. Se especula con que pudiera ser Mónica Oltra ¿Le gustaría competir con ella?

Respeto mucho los procesos internos de los partidos. No tengo nada que decir. Pero es cierto que nos conocemos bien, tanto nuestros puntos fuertes como también nuestros puntos débiles…

"Compromís es un bluf, un grupo de activistas metidos a políticos. Les va mucho la camiseta y el escrache, pero luego hay que gestionar"

¿Insinúa que llevaría el asunto del abuso a la menor tutelada a la campaña  para incomodarla?

Prefiero no especular. Compromís, en cualquier caso, tiene muy difícil sentirse cómodo en el Ayuntamiento de Valencia después de todos estos años. La gestión ha sido negligente. Nos han estafado 4 millones de euros en la EMT y nadie ha querido asumir ninguna responsabilidad política, andan buscando que algún funcionario pague los platos rotos... 

A Compromís le sentaban mucho mejor las camisetas reivindicativas en la oposición que al frente de la gestión. Compromís es un bluf, es un grupo de activistas metidos a políticos. Les va mucho la camiseta y el escrache, pero luego hay que gestionar. 

¿Su buena relación con Carlos Mazón es una cuestión de feeling personal o una alianza estratégica entre dos facciones del PP valenciano?

Hay mucha sintonía personal. La sintonía personal no se puede disimular. Creo que eso se percibe. Carlos y yo nos conocemos desde hace mucho tiempo. No nos conocimos ayer. Yo siempre lo he valorado mucho políticamente, y tenemos muchos amigos en común. A mí me encanta trabajar con gente segura de sí misma, que irradia fortaleza e ilusión como Carlos Mazón.  

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