El Ministerio de Igualdad seguirá adelante con su ley del "sólo sí es sí" a pesar de que -un año después de ser aprobada en Consejo de Ministros- ha recibido un informe negativo del Consejo General del Poder Judicial, aprobado por unanimidad. Victoria Rosell, delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, de hecho, ha criticado el dictamen del órgano de gobierno de los jueces, calificándolo de "regresivo" y ha anticipado que "es obligación del Ejecutivo seguir adelante".

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El Ministerio de Igualdad ha anunciado que seguirá adelante con el anteproyecto de Ley de Garantía Integral de la Libertad Sexual, en una "primera valoración" del informe. Como ha adelantado EL ESPAÑOL, el CGPJ se opone a la inclusión del consentimiento como elemento central de la tipificación de los delitos sexuales y a la distinción entre abuso y violación, elementos centrales de la ley.

"Como pasó con los informes a la ley contra la violencia de género de 2004 y a la del matrimonio igualitario, en 2005, la obligación del Gobierno y de los coproponentes de la norma -los ministerios de Igualdad y de Justicia- es seguir adelante", ha destacado Rosell. La propia Irene Montero ha reaccionado en su cuenta de Twitter desafiando frontalmente el dictamen del CGPJ: "Sólo sí es sí. Será Ley", se ha limitado a decir.

La delegada del Gobierno ha remarcado que "en 2004, el CGPJ ya usó los mismos argumentos contra la ley de Volencia de Género, que nos puso en la vanguardia mundial, y en 2005 llegaron a comparar la del matrimonio homosexual con la zoofilia".

Rosell ha lamentado las prisas del CGPJ para aprobar este dictamen "en la que seguramente sea su última reunión", dando por hecho que habrá acuerdo entre el Gobierno y el PP para la renovación del órgano. Y la ha contrastado con "el retraso de tres meses" en aprobar el informe "priorizando dictámenes que ni siquiera le habían pedido".

Ideología regresiva

Según Rosell, "los vocales es evidente que no querían que la ley fuera informada por el Consejo entrante". Aunque inmediatamente ha admitido que el Ministerio no pedirá un nuevo dictamen: "No nos corresponde a nosotros, este será el informe que quede", ha dicho, "porque sería lamentable observar los cambios y sería contraproducente para las instituciones dar por hecho que en el trabajo del CGPJ hay un componente de ideología" que antes había calificado de "regresiva".

La delegada del Gobierno, que precisamente este jueves veía cómo este periódico confirmaba que Unidas Podemos ha renunciado a su candidatura para que entre en el próximo CGPJ, ha mantenido un encuentro con periodistas para defender la redacción actual del anteproyecto impulsado por el Ministerio de Irene Montero.

Victoria Rosell, delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, en un encuentro virtual con la prensa. E.E.

Según Rosell, no es cierto que la legislación internacional -el Convenio de Estambul y la CEDAW- no exija que la tipificación de los delitos sexuales se haga en función de la existencia de un consentimiento expreso y que sí se mantenga el criterio de los medios de comisión del delito -con violencia o intimidación-, como sostiene el dictamen. "Al contrario", ha sostenido.

Se trata, ha dicho Rosell, de pasar de "una concepción patriarcal" del derecho penal sobre la libertad sexual a un sistema basado en el consentimiento libre, consensuado y mutuo. Es decir, en sus palabras, "pasar de una idea en la que el hombre tiene derecho a usar el cuerpo de la mujer hasta que ésta dice que no a que las realciones sexuales parten de que sólo sí es sí".

Inseguridad jurídica

La delegada, que ha pedido "prudencia" puesto que el Ministerio aún no ha recibido el informe, ha criticado que el CGPJ se haya pronunciado sobre la ley del "sólo sí es sí" de una forma similar a como lo hizo en 2004 sobre la ley contra la violencia de género, y también que se haya demorado tres meses en emitir el informe.

Por último, Rosell ha destacado las diferencias de los informes del Consejo Fiscal -que respaldó el texto de la ley "por unanimidad"- y del CGPJ. Para la delegada del Gobierno, "esto sí que crea una sensación de división e inseguridad jurídica".

Desde Unidas Podemos han lamentado que el CGPJ se sitúe de nuevo "y como ha hecho en repetidas ocasiones" del lado de quienes "cortan el paso a las mujeres": "Ellos verán", han indicado fuentes del grupo parlamentario.

Tras el informe del CGPJ, que se suma a los del Consejo Económico y Social y del Consejo Fiscal, el anteproyecto debe ser evaluado asimismo por el Consejo de Estado antes de volver al Consejo de Ministros, último paso antes de llegar al Parlamento en forma de proyecto de ley.