Nueva división en el Gobierno de coalición. El PSOE ha tumbado en el Pleno de Congreso la propuesta que ha planteado ERC para negociar un referéndum pactado en Cataluña con el fin de resolver el conflicto político, mientras que su socio, Unidas Podemos, se ha abstenido.

El pleno del Congreso ha rechazado por 38 votos a favor, 276 en contra y 36 abstenciones, la moción que presentó ayer el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, y que solicitaba negociar un referéndum en la Mesa de Diálogo entre el Gobierno central y el de la Generalitat.

El PSOE ha zanjado la propuesta con un "no" y ha instado a ERC a seguir negociando una solución al problema político en la Mesa de Diálogo. Su voto negativo se ha vuelto a diferenciar del de Unidas Podemos que se ha abstenido, ya que considera que el Pleno no es el lugar adecuado para debatir este asunto, pese a que apoye la opción de un referéndum pactado.

La moción de ERC suponía un paso más a otra iniciativa votada hace una semana y que instaba a la reunión de la Mesa de Diálogo una vez constituido el nuevo Gobierno catalán; moción que sí fue apoyada por PSOE, Unidas Podemos, PNV y PDeCAT, mientras que JxCAT y la CUP se abstuvieron y Vox y Ciudadanos votaron en contra.

En esta ocasión la iniciativa recordaba que la diversidad de opiniones que existen en Cataluña "no constituye una amenaza para la convivencia democrática, sino justo lo contrario" y señalaba que un referéndum de autodeterminación es la "vía de solución (...) respetuosa con los derechos humanos, los tratados internacionales y con el principio democrático".

Afirmaba que era "un elemento necesario para continuar construyendo una sociedad participativa, tolerante y activa desde el respeto a la libertad de pensamiento, de expresión y de participación política del conjunto de la ciudadanía".

Los votos favorables de ERC, PNV, JxCAT, EH Bildu y la Cup no han sido suficientes para aprobar esta propuesta que ha sido rechazada además de por el PSOE, por el PP, Vox y Ciudadanos, entre otras formaciones.

Vox había presentado una enmienda, rechazada por ERC, que pedía modificar el Código Penal para que haya penas privativas de libertad de entre cuatro y seis años por la convocatoria de un referéndum ilegal de secesión.

También pedía prohibir la concesión de indultos por delitos de terrorismo, financiación ilegal de partidos políticos o contra la Constitución.