De ellos dijo Fernando Savater que no se apuntaban "a los romanos ni a los cartagineses". Fue el 7 de junio de 2005 en la tertulia del Taxidermista, un restaurante que había en la Plaza Real de Barcelona.

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Allí alumbraron el manifiesto "Por un nuevo partido político en Cataluña". Quince años después, regresan a la casa que construyeron. Lo hacen, principalmente, por dos motivos: la debilidad de la formación y las nuevas elecciones catalanas.

Ciudadanos, que se bautizó como una formación de "centro" y "contra el nacionalismo", llegó a obtener 57 escaños en las elecciones generales de abril de 2019. Ya antes de la caída de noviembre, un bunkerizado Albert Rivera apenas mantenía el trato con aquellos precursores. Algunos de ellos se dieron de baja y publicaron textos muy afilados contra la dirección.

Durante los últimos meses de la etapa anterior, Ciudadanos sufrió una descapitalización intelectual sin precedentes. Lejos quedaban las colaboraciones de los firmantes del manifiesto, pero también las de Mario Vargas Llosa o Antonio Escohotado. De ahí la "emoción" y la "enorme satisfacción" -así lo describen en el partido- de Inés Arrimadas con el gesto de los fundadores.

Fue Francesc de Carreras quien promovió el nuevo manifiesto. Pese a su "buena relación" con la actual presidenta de Ciudadanos, el plan transcurrió en todo momento a espaldas de Arrimadas, que se enteró días antes de que se filtrara a la prensa. Así lo confirma a este periódico el propio De Carreras.

"Tuve la idea después de mantener una conversación con Ferran Toutain -escritor y también fundador de Cs-. Compartimos que, pese a lo sucedido, seguiríamos votando a Ciudadanos. Nos pusimos de acuerdo en echar una mano. ¿Y si volvemos a redactar un manifiesto?", relata este catedrático de Derecho Constitucional.

El objetivo no era sencillo. Algunos de los firmantes llevaban años sin hablar entre sí. Otros habían roto con Ciudadanos de forma brusca -véase los casos de Xavier Pericay o Teresa Giménez Barbat-.

Pero un factor importante -discurre De Carreras- jugaba a su favor: "En 2005, nacimos precisamente contra el tripartito, el pacto del PSC con ERC. Una tesitura muy parecida a la actual".

A punto ha estado de conseguirse el pleno. Sólo Félix Ovejero y Félix Pérez Romera dijeron "no". "Creemos que es un éxito. Al principio creímos que sólo lo firmarían cinco o seis", detalla el jurista catalán.

El itinerario fue tal que así: De Carreras redactó un borrador y lo envió a sus compañeros, que hicieron algunas objeciones y propusieron ciertas modificaciones. Una vez logrado el acuerdo, se puso en manos de la prensa.

El "nicho" de Cs

De Carreras cuenta que Rivera levantaba más obstáculos a este tipo de gestos: "Albert nos consultaba muy poco, apenas mantenía el trato. Inés es más educada, más empática y cuidadosa. Creo que ha llamado a todos, uno por uno, para agradecernos la firma".

Las colaboraciones de Arcadi Espada en El Mundo y Onda Cero -en ocasiones muy contundentes contra la dirección anterior y también la actual- solían inquietar a Rivera. "Toutain me envió un manifiesto que había redactado Francesc. Lo leí, pedí corregir algunas cosas de estilo que no me parecían bien y lo firmé. Esa es mi relación con este asunto", saluda el periodista y escritor a EL ESPAÑOL.

Espada reseña que Ciudadanos "ha cometido muchos errores, algunos de ellos gravísimos". El principal: "No poner a Sánchez ante la tesitura de pactar y gobernar con Ciudadanos". Sin embargo, antes de que se aireara el manifiesto, ya decidió que votaría a los liberales en las próximas elecciones catalanas.

"Todos esos errores no impiden seguir considerando que en España existe un nicho clarísimo, desde el punto de vista político e ideológico, para Ciudadanos. No es posible que un país tan plural esté gobernado por el nacionalismo y la política identitaria", arguye.

-¿Y si hubiera estado Rivera al frente?

-No sé qué hubiera hecho. También desconozco la influencia que ha podido tener Inés en todo esto. Le agradezco, en cualquier caso, sus esfuerzos para que este partido sobreviva. Pero lo importante es que lo haga en determinadas condiciones: no para hacer lo mismo que el resto. Ciudadanos debe existir para desempeñar una política contra lo identitario.

Vuelta a 2005

Ana Nuño, poeta, filóloga y escritora, también hizo algunas objeciones al texto. Revela que ese procedimiento es "el mismo" que se siguió para elaborar el manifiesto fundacional en 2005.

Nuño menciona como motivo de este manifiesto que Ciudadanos "veía peligrar su base electoral": "El partido corría el riesgo de obtener en Cataluña un resultado mucho más bajo de lo que sería óptimo".

"El espaldarazo nace de la preocupación. Sobre todo por lo que ocurre en Cataluña. Los partidos constitucionalistas atraviesan aquí el peor momento de su Historia. Estamos a las puertas de la reedición del tripartito. Volvemos contra eso".

Ahí va el párrafo clave del manifiesto: "Ciudadanos, con aciertos y errores en su trayectoria, sigue defendiendo los mismos valores de libertad e igualdad y es el partido que se ha opuesto con mayor firmeza, sin cesiones ni renuncias, a quienes pretenden poner fin a nuestro sistema constitucional, dividir a los españoles para enfrentarlos de nuevo entre sí enarbolando supuestas identidades nacionales y obligar en las comunidades bilingües a que el castellano deje de ser lengua vehicular en la enseñanza y en las instituciones".