El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, ha estallado a la salida del Consejo de Ministros. Concretamente, al asistir a la rueda de prensa de María Jesús Montero. A preguntas de los periodistas, la ministra portavoz ha anunciado un acuerdo en el seno del Ejecutivo para "ampliar la prohibición de los cortes de suministros", como venía reclamando Unidas Podemos desde que se levantó esta medida el pasado 30 de septiembre.

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Sin embargo, el supuesto pacto entre el ala económica socialista, comandada por Nadia Calviño, y la morada, liderada por Iglesias no es tal. Al menos, si atendemos a las fuentes de Unidas Podemos, que se han puesto en contacto con este periódico para desmentirlo categóricamente.

"Unidas Podemos confirma que en estos momentos no hay acuerdo con respecto al corte de suministros. La medida, para ser efectiva, debe contemplar todos los tipos de suministros: luz, gas y agua", aseguraban estas fuentes de la formación de Iglesias.

Sólo la electricidad

Y es que minutos antes de comenzar la rueda de prensa de Montero, la Vicepresidencia cuarta, de Teresa Ribera, había hecho circular por algunos medios el supuesto texto del acuerdo al que habría llegado su equipo con Ione Belarra, secretaria de Estado para la Agenda 2030, jefa negociadora de Iglesias.

Efectivamente, el documento, que para Unidas Podemos es inaceptable y es falaz porque aseguran que se ha compartido con la prensa antes que con la dirigente morada, sólo contemplaba la protección de los cortes en el suministro de electricidad. concretamente, el texto decía así:

"Durante los cuatros meses siguientes a la entrada en vigor de este real decreto-ley no podrá suspenderse el suministro de energía eléctrica a aquellos consumidores en los que concurra la condición de consumidor vulnerable, vulnerable severo o en riesgo de exclusión social definidas en los artículos 3 y 4 del Real Decreto 897/2017, de 6 de octubre, por el que se regula la figura del consumidor vulnerable, el bono social y otras medidas de protección para los consumidores domésticos".

Según Unidas Podemos, el documento es inaceptable porque "no es suficientemente efectivo por cubrir sólo el suministro de luz". Y es falaz ya que "el texto circulado a los medios por el Ministerio de Transición Ecológica no ha sido compartido con el resto de carteras".  

Horas después, desde el equipo de Ribera se rectificaba a Unidas Podemos. Al habla con este periódico, una portavoz de la Vicepresidencia cuarta afirmaba que ese texto no era un documento cerrado, sino "una propuesta de dictamen para meter en un real decreto que vaya próximamente". Es decir, que después de filtrar el texto y anunciar en rueda de prensa el acuerdo dentro del Ejecutivo, finalmente era un borrador. "Y los decretos, hasta que no los aprueba el Consejo de Ministros pueden cambiar".

Meses de presiones

El equipo de Iglesias lleva desde finales de septiembre insistiendo en que, ante la llegada del invierno no se podía levantar la prohibición de los cortes de suministros. "No podemos decirle a la gente que se quede en casa e insista en sus medidas de higiene si se les puede desahuciar o retirar suministros básicos como el agua caliente, la calefacción o el gas para cocinar", han asegurado fuentes moradas a este periódico.

Además, a la vista del texto hecho circular por el lado socialista del Ejecutivo y que Montero había hecho creer que cubriría a todos los colectivos considerados vulnerables ante el impago de cualquier suministro básico, "la protección debe ir más allá de las personas que perciben el bono social eléctrico", según Unidas Podemos. "Debe proteger a todas las personas en situación de vulnerabilidad, tal y como se define en el real decreto de escudo social aprobado en marzo al comienzo del estado de alarma".

Esta última reivindicación ya estaba incluida, según las palabras de Montero en la rueda de prensa. La coincidencia entre lo anunciado por la portavoz, un mecanismo para que los servicios sociales de las CCAA dictaminaran el grado de vulnerabilidad de los afectados, y lo exigido por Unidas Podemos es lo que parecía confirmar que el acuerdo era completo.

Guerra total

Y es que minutos antes de la rueda de prensa habían sido los morados los que habían filtrado a los medios su indignación con Calviño y Ribera, a las que acusaban de "negarse reiteradamente" a recuperar la prohibición del corte de suministros estuvo vigente hasta el 30 de septiembre.

El enfado de Unidas Podemos, la filtración de Transición Ecológica, las palabras de la portavoz y el posterior desmentido de la formación de Pablo Iglesias sólo confirman una cosa: que la guerra en el seno del Gobierno de coalición es total. Y que ni Iglesias ni Calviño bajan las armas.

Fuentes de la vicepresidencia económica afirman a este periódico que ella mantendrá el liderazgo en este campo son reparo en dar todas las batallas que hagan falta "para asegurar el objetivo de crecimiento estable y creación de empleo". Todo, a la espera de que la aprobación de los Presupuestos, con el cambio de año, anuncie una nueva etapa en la que Unidas Podemos pase a tener menos influencia y Sánchez no ceda en tantas ocasiones a sus presiones.