Un reportaje que publica hoy EL ESPAÑOL ha provocado sendos ataques de Santiago AbascalMacarena Olona contra el director de este diario, Pedro J. Ramírez. El texto, titulado El amor de Macarena Olona por la Guardia Civil empieza por su pareja, un joven oficial condecorado, ayuda a explicar sus posiciones políticas respecto a la Benemérita.

En uno de esos mensajes, el líder de Vox compara al director de EL ESPAÑOL con un "violador en serie" y alude al vídeo delictivo por el que en 2002 fueron condenados a penas de entre dos y cuatro años de prisión seis agentes de las cloacas del Gobierno del PSOE de Felipe González en el momento de los hechos.

Los ataques de Santiago Abascal y Macarena Olona recuerdan a otros muy similares llevados a cabo por Podemos y cuyo objetivo era amedrentar a los periodistas del diario para que éstos se abstuvieran de investigar determinados hechos que los líderes de la formación morada consideraban perjudiciales para su imagen. 

Intimidad

Macarena Olona, diputada de Vox en el Congreso, fue la primera en reaccionar el jueves 18 de junio a la investigación de este diario. La política alertaba de que sus vecinos le habían dicho que EL ESPAÑOL ha ido hoy a su anterior domicilio a interesarse por su vida privada. "¿De verdad? ¿Con la que nos está cayendo encima? ¿Eso es lo noticiable?", se preguntaba. 

El reportaje de EL ESPAÑOL no tiene en realidad nada que ver con la esfera íntima de la vida de Macarena Olona y sí con aspectos de su vida personal que, sin duda, contribuyen a configurar sus posiciones políticas y son de indudable interés informativo, dada su faceta pública como portavoz y secretaria general del grupo de Vox en el Congreso de los Diputados.

La investigación llevada a cabo este diario no es diferente, en este sentido, a las realizadas por cualquier periódico en el mundo, y por este periódico en particular. Indagar y explicar aspectos sobre los líderes políticos que sean de relevancia en su proceder público es labor de la prensa, desde Podemos al PSOE, el PP o Ciudadanos

El tuit de Olona fue replicado ayer viernes por Abascal con un mensaje en el que éste hace alusión a uno de los episodios más sórdidos de las cloacas del Estado. El de la difusión en 1997 de un vídeo de contenido sexual que afectaba al en aquel momento director de El Mundo en represalia por las informaciones relativas a los GAL y la trama de terrorismo de Estado organizada por el Gobierno de Felipe González. 

El episodio es narrado por Pedro J. Ramírez con nombres y apellidos en la serie de cinco vídeos en los que este recorre sus cuarenta años como director de diarios, desde Diario 16 y El Mundo hasta EL ESPAÑOL, su actual proyecto.

Los extremos se tocan

Los ataques de Olona y Abascal son muy similares en fondo y forma a los llevados a cabo por Podemos también contra algunos periodistas de EL ESPAÑOL.

El 20 de mayo de 2020, Pablo Echenique calificó de "sicario mediático" y acusó de "acoso" a un periodista de este diario que trabajaba en un reportaje sobre el portavoz de Podemos.

En ese mismo mensaje, Echenique parecía amenazar de forma velada a Pedro J. Ramírez, Pablo Casado y Santiago Abascal con la frase "no deseo que [el acoso] se generalice y le acabe pasando lo mismo a otras personas públicas". No contribuyó a aliviar las sospechas el hecho de que Echenique fuera, precisamente, el portavoz parlamentario del partido que importó y popularizó los escraches en España

En aquel momento, EL ESPAÑOL respondió a los ataques de Echenique con la frase "los extremos se tocan. Echenique siembra el odio con falsedades, como sus opuestos. EL ESPAÑOL no tiene 'sicarios' sino redactores, que se limitaron a cotejar una información. El resto, fantasías".

El artículo al que aludía el portavoz de Podemos era uno en el que se explicaba que, a diferencia de lo que todavía cree mucha gente, Echenique no vive ya en el barrio de Salamanca de Madrid

Los 'extremos' a los que hacía referencia EL ESPAÑOL en su respuesta a Echenique eran, por su parte, los de Vox. Sólo un día antes del mensaje del portavoz morado, Santiago Abascal había atacado también a este diario a raíz de una información sobre el concejal de Vox del Ayuntamiento de Madrid Pedro Fernández, después de que éste amenazara con un cordón sanitario a Begoña Villacís, de Ciudadanos.

En esa ocasión, el encargado de contestar a las acusaciones de Abascal fue el autor de la información, Daniel Ramírez. "Santiago: seamos serios. Ni Ortega –jefe del grupo– ni sus compañeros tenían ni repajolera idea de lo que estaba haciendo su concejal. Pero, ya que estamos, te invito a aclararlo: ¿sigue en pie el cordón sanitario a Villacís?". 

En realidad, Pedro Fernández tuvo la ocasión de desmentir la información antes de que ésta se publicara. Pero ni lo hizo ni rectificó ningún detalle significativo de la misma.

"Basta ya de difamar a la prensa", contestó a renglón seguido Daniel Ramírez en un hilo de cuatro mensajes en su cuenta de Twitter.

El cigarral de Ortega

Los últimos mensajes de Macarena Olona y Santiago Abascal llegan después de la publicación el pasado 6 de junio en EL ESPAÑOL de un artículo sobre el desahucio en 2010 del líder de Vox, un episodio al que él mismo ha hecho referencia en alguna entrevista promocional, aunque siempre de forma somera.

Llega también después de la publicación de un artículo sobre el cigarral con vistas al Alcázar de Toledo propiedad de Javier Ortega Smith

Vox ha vetado a los periodistas de EL ESPAÑOL de la misma forma que el líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha bloqueado a periodistas –y entre ellos al que firma este artículo– en Twitter a raíz de informaciones que le resultaban incómodas. 

EL ESPAÑOL seguirá investigando e informando sobre todos aquellos hechos que considere noticiosos y de interés público. Ninguna amenaza, velada o explícita, de los partidos políticos y sus líderes, ya sea desde el Gobierno o desde la oposición, impedirá que los periodistas de este diario hagan su trabajo o privará a los lectores de EL ESPAÑOL de su derecho a ser informados.

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