Los Consejos de Ministros se están llamando ahora "virtuales" o "telemáticos", durante la crisis del coronavirus. Y sin embargo Pedro Sánchez se sienta en una gran mesa redonda rodeado de sus cuatro autoridades delegadas, de su vicepresidenta primera, y de la ministra portavoz.

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En total, son siete personas, todas en la misma sala. Un presidente con su esposa, madre y suegro enfermos, una vicepresidenta recién restablecida, un vicepresidente que pasó cuarentena porque su pareja -y ministra- cayó también infectada por el Covid-19... Sánchez, Calvo, Montero, Illa, Robles, Ábalos y Marlaska se reunirán en una sala de las instalaciones del DSN (Departamento de Seguridad Nacional), con el resto del Ejecutivo en los cuadrantes de una gran pantalla.

La decisión de que las reuniones de los nuevos Pactos de la Moncloa se topan con el obstáculo del alto número de infectados. Entre otras cosas, por eso se celebrarán de manera telemática tiene que ver, pues, más con la prevención que con que una imposibilidad material. Y es que, según la propia Guía de Buenas Prácticas difundida por el Ministerio de Sanidad, bastaría con guardar la distancia social de un metro o dos, evitando el saludo habitual; acudir en un coche particular, para no propagar el virus; y lavarse bien las manos antes y después de entrar en el complejo.

"No hay excusa"

Pablo Casado (PP, quien aún negocia la fecha de su cita), Inés Arrimadas (Ciudadanos, confirmada para este jueves), Gabriel Rufián (ERC, que será contactado el viernes), Pablo Echenique (Unidas Podemos, una hora después de la líder liberal), Mertxe Aizpurua (Bildu)... todos los líderes que ya han confirmado su disposición a iniciar las conversaciones podrían verse con el presidente.

Pero todos son conscientes del alto número de contagios que ha sufrido Moncloa en este mes. Y, por ejemplo, la líder de Ciudadanos -primera en proponer este tipo de "acuerdos de reconstrucción"-, advirtió desde el minuto uno de que no aceptaría una entrevista personal.

Inés Arrimadas, fotografiada en su domicilio el día de la entrevista con EL ESPAÑOL. Pedro Ruiz Cs

"Sánchez no tiene excusas para que las reuniones no sean telemáticas. Lo está haciendo así con los líderes europeos. Se trata de hablar todos sin poner en peligro a nadie", apuntó en una entrevista en este periódico. "Oiga, que los diputados contagian igual que cualquier otro ciudadano".

Por su parte, el Partido Popular, ha dado por hecho desde el inicio que, caso de tener contacto con el presidente -de cuya "sinceridad" de intenciones dudan- se limitan a emplazar a los gabinetes de ambos líderes, para "coordinar una fecha para mantenerla a inicios de la próxima semana" en la que puedan ambos verse por videoconferencia. 

"Todo es telemático"

Y es que, según fuentes internas del complejo presidencial, "las reuniones del presidente son todas por videoconferencia, las del Consejo de Ministros y con todo el mundo", en todo caso. La realidad es que han caído con el virus escoltas, ujieres, secretarias... y sobre todo, "donde mas contagios y confinamiento hubo al principio fue en la SEC".

Así, la decisión de convocar virtualmente las reuniones del Gobierno de cada martes -y las innumerables extraordinarias de este mes de enorme producción legislativa en forma de decretos- se tomó justo después del sábado 14 de marzo, cuando se decretó el estado de alarma.

Pedro Sánchez, entre sus cuatro vicepresidentes, en el Consejo de Ministros extraordinario para decretar el estado de alarma. Moncloa

Aquel día la polémica saltó por la mañana por la supuesta ruptura de la cuarentena por parte de Iglesias, sólo dos días después de que Irene Montero diera positivo. Pero se alimentó más por la tarde, cuando Moncloa informó de que Begoña Gómez, la esposa de Pedro Sánchez, había caído enferma.

Las mentes malpensantes de Unidas Podemos deslizaron que el presidente sabía desde algún día antes del positivo de su mujer, y que su equipo forzó a Iglesias a acudir presencialmente para centrar en el líder morado el ruido mediático y desviar el foco de un posible escándalo. 

Pero no sólo por lo que al presidente le tocaba, sino porque el mismo complejo de la Moncloa se había convertido en esos días de mediados de marzo en lo que algún funcionario de Presidencia ha llegado a llamar "la zona cero del virus en el Gobierno". 

Los 'caídos' en Moncloa

De hecho, el pasado 25 de marzo EL ESPAÑOL pudo confirmar en fuentes del Gobierno y de la Seguridad del Estado que el médico del palacio de la Moncloa y uno de los escoltas de Pedro Sánchez habían caído enfermos por coronavirus

Y este martes, la ministra portavoz, María Jesús Montero, informaba de que uno de los empleados de Moncloa había fallecido a causa del coronavirus. Su nombre, Manuel Sánchez Lizana, un funcionario de 59 años que llevaba más de 30 años trabajando en las instalaciones de Presidencia. Como informaba este miércoles EL ESPAÑOL, el jueves 12 de marzo, los trabajadores de Moncloa empezaron a ir por turnos, para evitar pos contagios, porque ya se empezaban a conocer los primeros positivos entre los trabajadores de las instalaciones.

El empleado fallecido, apuntan las fuentes consultadas dentro de Moncloa, "ni siquiera en edificio del Consejo, que es donde esta el presidente", sino que estaba en un departamento distinto, asignando el correo, después de muchos años en Reprografía.

A sus 59 años, Manolo se ha convertido en el primer fallecido por coronavirus en La Moncloa. E.E.

Este periódico informó de que, por ejemplo, el Ministerio de Igualdad fue cerrado a cal y canto y desinfectado en el mismo día en el que se hizo oficial que Irene Montero había dado positivo. Aquel día, todos los funcionarios y empleados empezaron a realizar sus labores de manera telemática.

Sin embargo, en Moncloa -donde hay dos millares de trabajadores- no es posible adoptar una decisión similar. Pero lo cierto es que sólo los más indispensables han estado ejerciendo desde entonces en su puesto de modo presencial. De hecho, otra fuente de un Ministerio, al habla con este periódico desde su confinamiento, explicaba que "hay departamentos donde ha habido muchísimos positivos, y en Moncloa están cayendo como chinches".