Ante el hastío y la indiferencia, alegría y movilización ciudadana. Los jóvenes universitarios S’ha Acabat han desembarcado este sábado en Madrid para anunciar la apertura de una delegación en la capital y defender, con una sonrisa y sin complejos, la “Constitución”.

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Estos universitarios catalanes han exhibido la energía propia de su juventud en su primer acto en la capital, titulado Madrid por el Constitucionalismo, al hacer una llamada al "optimismo". Y es que si los reiterados boicots sufridos en Barcelona por parte de radicales independentistas no ha mermado su motivación, en Madrid han encontrado una sala llena de ciudadanos con ganas de escucharles. También algún político, como el diputado de Cs y exabogado del Estado, Edmundo Bal. "No esperábamos tanta asistencia", ha explicado a EL ESPAÑOL uno de sus miembros.

Josep Lago, fundador de S’ha Acabat, ha inaugurado el coloquio explicando el secreto del éxito de una asociación creada hace poco más de un año: “No teníamos dinero, no nos conocía nadie, pero el factor clave de éxito fue la coherencia”. La entidad agrupa a jóvenes con distintas inquietudes y estudios académicos, pero comprometidos con España y el respeto a la ley como garantía de la “igualdad entre ciudadanos”.

“Viva la Constitución”, ha reivindicado Lago antes de dar paso al periodista y escritor Rafa Latorre, a la abogada Guadalupe Sánchez y al profesor de la IE University, David Mejía, ponentes invitados a debatir sobre la crisis política e institucional que ha causado el proceso separatista en Cataluña, y moderados por Irene González.

Latorre ha señalado el “hastío” de la sociedad como el “principal enemigo” ante el desafío separatista. El autor de Habrá que jurar que todo esto ha ocurrido, ha reivindicado el papel de S’ha Acabat y la ciudadanía comprometida con el sistema democrático: “La política es demasiado importante para dejarla solo a los políticos”.

“Tenemos que hacer un positivado del procés”, ha dicho en relación a cómo el separatismo ha atraído a millones de catalanes a través de las “emociones”. El acto ha querido ir más allá de la apelación a la ley, buscando motivos y armando ideas para que una ciudadanía activa y responsable se sienta interpelada para defender la democracia española.

A este respecto David Mejía ha instado a llevar a la práctica la defensa cívica de España y sus instituciones: “Ya está todo dicho contra el nacionalismo, pero hay muchas cosas que hacer”.

El profesor madrileño ha lamentado que el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 no significara un punto de inflexión para que los partidos constitucionalistas cambiaran su relación con el nacionalismo: “Con la moción de censura, el PSOE se alineó con los que acaban de vulnerar la Constitución”, ha añadido.

Todos los presentes han querido hacer un esfuerzo para buscar soluciones y no limitarse a hacer un diagnóstico de la situación política. Para ello, Mejía ha citado “los intangibles democráticos”, que es el compromiso cívico y militante para defender el sistema democrático, y que escapa de la apelación retórica a la Constitución.

Por su parte, la abogada Guadalupe Sánchez ha pedido a la “ciudadanía” que actúe como “contrapeso” del Gobierno y del sistema de partidos. Según Sánchez, los españoles han “asumido” que el nacionalismo puede vulnerar nuestros derechos y hay que recuperar el sentido de "responsabilidad" ciudadana.

El ejemplo de S’ha Acabat, movilizándose ante plazas hostiles apropiadas por el nacionalismo, les ha servido de inspiración. Ahora le tocará a los universitarios madrileños adheridos a S'ha Acabat llevar sus planteamientos políticos a los centros académicos de Madrid. Su nueva delegada, María Domingo, será la principal intérprete.