A mediados de enero, las cifras de mujeres asesinadas por violencia de género ya mostraban un inicio de año preocupante. El nuevo Ministerio de Igualdad aterrizaba, con Irene Montero al frente, ne su nueva sede ce la calle de Alcalá, en Madrid, con las alarmas en rojo. Las titulares de los despachos eran políticas con un enorme compromiso pero sin experiencia previa en la gestión y la antigua Secretaría de Estado tenía que dotarse de una nueva estructura. Así que no había tiempo que perder.

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Este sábado, dos nuevos casos que elevarían a 10 el número de mujeres asesinadas en sólo cinco semanas del año 2020 han lanzado la señal de emergencia, lo que duplica el ritmo de muertes de los últimos ejercicios. Hay que hacer algo.

Más allá de los preparativos de la nueva ley de libertades sexuales, por encima del trabajo a medio y largo plazo, en el departamento de nueva creación son conscientes de que cualquier paso en falso -aunque no se a achacable estrictamente a ellas- será utilizado políticamente en su contra. "Nos están esperando, y lo sabemos", explican fuentes internas del departamento de Igualdad.

Victoria Rosell, delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, promete su cargo en el Ministerio de Igualdad. ADP

Por eso, la nueva delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell, ha convocado a la prensa para una "comparecencia institucional". El formato elegido, como mínimo el nombre elegido para las primeras palabras de Rosell ante la prensa una vez asumido el cargo hace dos semanas, da cuenta de la preocupación que hay en el Ministerio ante unas cifras que confirman el repunte del que ya dio cuenta este periódico: desde la llegada del PSOE al poder en junio de 2018, hay un 20% más de casos de violencia machista con resultado de muerte.

"Condena y repulsa"

Los últimos han sido este sábado: un joven de 24 años fue detenido como presunto autor del asesinato a cuchilladas de su expareja, una mujer de 39 años con una hija menor de edad, en el populoso barrio del Zaidín, en Granada. Ana, maestra como su padre, fue asesinada por su exnovio, un legionario 15 años más joven que ella, en su domicilio, antes de entregarse, 45 minutos más tarde, a la Guardia Civil.

El otro presunto caso ocurría en Lugo. La Delegación del Gobierno sigue recabando datos para poder catalogarlo con seguridad como violencia de género. Pero la Policía Nacional ya detuvo anoche al novio de una mujer de 49 años hallada muerta en su piso de Lugo con heridas en cuello. Al hombre se le atribuyen los delitos de homicidio y violencia machista y doméstica.

El Ministerio de Igualdad ha condenado el caso de Granada. Con éste, ya se pueden dar por confirmados para las infladas estadísticas un número de nueve mujeres asesinadas por violencia de género en lo que va de año, sumando un total de 1.042 desde 2003, que es cuando se empezaron a recoger datos homogéneos.

Además de este asesinato, la Delegación de Gobierno confirma que está recabando información sobre el presunto asesinato machista en la provincia de Lugo. La ministra Montero y la delegada Rosell han expresado su "más absoluta condena y repulsa" por ambos sucesos. Ambas han mostrado todo su apoyo a las familias y amistades de las víctimas.

Pacto de Estado

El 31 de julio de 2018, menos de dos meses después de asumir la Presidencia tras la moción de censura contra Mariano Rajoy, una de las primeras medidas de Pedro Sánchez fue la de acordar con las Comunidades Autónomas el reparto de los primeros 100 millones de euros de dotación presupuestaria para el Pacto de Estado contra la Violencia de Género aprobado un año antes en el Congreso. 

Estadíasticas de víctimas de violencia machista a 30 de junio y 31 de diciembre de 2018. Mº RR Cortes e Igualdad

La ley marca que cada ejercicio sean 200 millones de euros los que se liberen para mejorar la atención de las mujeres víctimas, dotar de mejores medios a las casas de acogida, mejorar la inserción sociolaboral de las víctimas, aumentar la formación policial, judicial y de las asistencias sociales, hacer campañas de sensibilización... El Estado se comprometió a poner otros 80 millones y los Ayuntamientos otros 20.

Pero la llegada de un dinero no ha servido para continuar la senda decreciente de número de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas. Al contrario, tras el cambio de Gobierno en la mitad de 2018, las cifras se duplicaron: de 17 víctimas en el primer semestre se pasó a 30 en el segundo.

"Nos matan sólo por ser mujeres"

Montero ha recordado que “sólo juntas y con determinación podremos seguir haciendo políticas feministas para sobrevivir y acabar con esta lacra que nos mata sólo por ser mujeres”. En este sentido, la ministra de Igualdad ha señalado la importancia de la educación, ya que “es fundamental que nuestra sociedad acompañe, cuide y eduque para que no haya un asesinato más”.

Rosell por su parte ha añadido que “no son casos aislados”, sino “un problema estructural, con origen en la desigualdad”. Y ha insistido en que “negarlo, dudar sistemáticamente de las denunciantes y recortar en recursos, desprotege a las víctimas”.

Frente a estas nuevas muertes, el Ministerio de Igualdad y la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género han enviado una nota oficial en la que reafirman su voluntad de lucha contra el machismo y contra la desigualdad estructural para garantizar los derechos de todas las personas. Ambas instituciones aseguran que no van a parar hasta conseguirlo: "Nos queremos vivas", concluye el comunicado.

El Ministerio de Igualdad, por medio de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, quiere también recordar la existencia del Servicio telefónico de información y de asesoramiento jurídico en materia de violencia de género, a través del número telefónico de marcación abreviada 016.