En los próximos días, el Tribunal Supremo decidirá si abre juicio contra el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, por haber presuntamente golpeado a un militante de su partido. Debido al aforamiento que le brinda la condición de diputado, será el TS quien resuelva al respecto.

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"No hubo ningún golpe. No hubo agresión. Fue un problema de antiguos afiliados que mantenían disputas internas con nuestro ahora secretario general", respondió el portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, a preguntas de este periódico.

Por otra parte, dos miembros del partido presentes aquel día reiteran que la "trifulca" empezó "justo al revés": "Uno de ellos -en referencia a la militancia díscola- le dio una patada en los testículos a Ortega Smith. Javier tuvo mucha paciencia y su respuesta no fue una agresión, sino expulsarle del lugar".

Espinosa, en rueda de prensa, restó importancia a la noticia y la atribuyó a los "intereses" de aquellos que "desean mantener una tensión judicial e informativa". Además, manifestó que el caso "no preocupa" a la dirección de Vox.

Tal y como informó este diario, los hechos tuvieron lugar en una asamblea nacional de esta organización celebrada en septiembre de 2016. En el teatro que acogió el evento, un grupo de militantes discrepantes trató de presentar una candidatura alternativa, pero no obtuvieron permiso para ello. A partir de ahí, empezó el ruido y el desorden. Argimiro, un tornero leonés entonces afiliado de Vox, denunció a Ortega Smith por "haberle golpeado" mientras le expulsaba del cónclave. El secretario general, como ha quedado indicado en este artículo, reconoce haber sacado de la sala a este señor y sus compañeros, pero no haberles pegado.

Este periódico se ha puesto en contacto con Ortega Smith y con Argimiro S.V, pero ambos han declinado hacer declaraciones. A tenor de la denuncia a la que tuvo acceso EL ESPAÑOL, el militante díscolo, Argimiro S.V, aportó "un parte de lesiones" a modo de prueba.

Ambas partes -discrepantes y oficialistas- coinciden en el siguiente relato: cuando Argimiro y sus compañeros quisieron presentar una candidatura y se les dijo "no", comenzaron a "hacer ruido" y a "protestar".

En medio de ese desorden tuvo lugar la presunta agresión de Ortega Smith a Argimiro S.V que deberá esclarecer el Tribunal Suprimo y también esa "patada en los tésticulos" propinada al secretario general de la que habla la actual dirección de Vox.

¿Quién es Argimiro?

Argimiro S.V, tornero y carpintero de profesión, fue secretario provincial de Vox. Integró la lista al Congreso de los Diputados en las elecciones generales de 2015 y 2016. Su partido no obtuvo escaños en ninguna de esas dos citas.

Tras presentar su denuncia, Argimiro S.V se mantuvo algo apartado de la actividad política, pero en mayo de este año firmó un manifiesto pidiendo el voto para Pablo Casado. Este exmilitante leonés, junto a otro antiguos cargos, criticó a Abascal por haber "dispersado los apoyos de la derecha".

No obstante, a principios de esta semana, Argimiro S.V sorprendía con unas declaraciones a Alerta Digital, según las cuales apuesta, a día de hoy, por Javier Ortega Smith, su presunto agresor, como... ¡líder del partido! Fuentes de su entorno explican a este diario que este exmilitante leonés encuentra en el secretario general la persona indicada para acuñar "un modelo de patriotismo identitario".

Este mismo medio volvió a recoger declaraciones de Argimiro S.V el pasado domingo, pero tienen un tono muy distinto a las de principio de semana: tacha a Ortega Smith de "nulidad" y lo define como alguien que "sólo sabe manejarse en tres temas".