Vox ha entrado en la Mesa del Congreso por primera vez en su historia. Tras las votaciones de este martes, la derecha radical se ha hecho con una vicepresidencia. Sin embargo, su negativa a pactar con PP y Ciudadanos para otorgar uno de los puestos a los naranjas ha supuesto que Unidas Podemos obtenga dos asientos en lugar de uno.

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El órgano rector de la Cámara se compone de ocho butacas, además de la presidencia, que ha vuelto a recaer en Meritxell Batet. Concluido el recuento, la izquierda tendrá mayoría con seis de esos cargos -tres para el PSOE y tres para Unidas Podemos-. La derecha se ha hecho con los tres restantes -dos para el PP y uno para Vox-.

El control de la Mesa es clave para el Gobierno de turno, ya que establece el orden del día y el funcionamiento semanal del Congreso. Pedro Sánchez, tras alcanzar el poder mediante la moción de censura, se enfrentó a una delicada cohabitación: PP y Ciudadanos disponían de mayoría en este órgano.

En un primer momento, el PSOE trató de levantar un cordón sanitario a Vox, pero los de Casado desecharon esa posibilidad. Al mismo tiempo, el PP negoció con Ciudadanos la entrada de los liberales -cuando aritméticamente no les correspondía-, pero eso suponía que la extrema derecha lograra una butaca, y no dos. Al final, Abascal ha preferido evitar ese pacto, lo que ha supuesto el adiós de Ciudadanos a la Mesa y una butaca más para Unidas Podemos.

La extrema derecha critica al Partido Popular por "abrir paso al comunismo". Cargan contra Casado por no haberles cedido sus votos a ellos en lugar de a Ciudadanos, lo que les habría otorgado la secretaría que ha recaído en Podemos. Los conservadores hacen lo propio: afear a Vox que no hayan votado a Ciudadanos para evitar ese triunfo de Iglesias.

Los socialistas, si hubieran querido, podrían haber evitado que Vox se alzara con una de las cuatro vicepresidencias, pero deberían haber pagado un peaje: perder la vicepresidencia primera y quedarse con la segunda o tercera -el orden es importante-. Sánchez, en última instancia, ha preferido conservar ese cargo.. a coste de que Vox se hiciera con otra vicepresidencia.

Las negociaciones han estado abiertas hasta el mismo momento de la votación, que se celebra manualmente y en urna, no con el sistema digital de las sesiones cotidianas. Los portavoces de unos y otros partidos han mantenido conversaciones en los pequeños recesos hasta alcanzar el resultado mencionado.

Esta será, finalmente, la composición de la Mesa. Alfonso Rodríguez, vicepresidente primero (PSOE); Ana Pastor, vicepresidenta segunda (PP); Gloria Elizo, vicepresidenta tercera (Unidas Podemos); Ignacio Gil Lázaro, vicepresidente cuarto (Vox). Las secretarías han recaído, en este orden, en: Gerardo Pisarello (Unidas Podemos), Sofía Hernanz (PSOE), Javier Sánchez Serna (Unidas Podemos) y Adolfo Suárez Illana (PP).