El vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, cree que la declaración de Pedralbes es un "buen punto de partida" y un "buen esquema" para acercar posturas entre ERC y PSOE de cara a la investidura de Pedro Sánchez.

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Pero, ¿qué es la declaración de Pedralbes? El pasado 20 de diciembre, Sánchez celebró en Barcelona un Consejo de Ministros que finalizó con una reunión con Quim Torra en el palacio de Pedralbes, de ahí el nombre.

El encuentro finalizó con un comunicado conjunto del Gobierno y la Generalitat de Cataluña de tres páginas en el que se expuso la necesidad de iniciar un diálogo político efectivo, que hoy sería esencial para ERC.

Ambos gobiernos, el de España y el Cataluña, coincidieron en la necesidad de afirmar cuatro cuestiones: "la existencia de un conflicto sobre el futuro de Cataluña", la apuesta por un "diálogo efectivo" que vehicule una "propuesta política", la creación de espacios de diálogo para avanzar en una "respuesta democrática" en el marco de la "seguridad jurídica" y el esfuerzo de actores políticos y ciudadanía para conseguirlo. 

En la declaración de Pedralbes se explican los objetivos del diálogo, que pasan por ampliar los espacios para dialogar a los ya existentes en el Congreso de los Diputados y el Parlament. También buscar un "amplio apoyo" de la sociedad catalana y lograr una "propuesta democrática".

Doble foro de diálogo

Las bases de ese diálogo se debe hacer en un formato de doble foro de diálogo. Por un lado, un espacio institucional entre el Gobierno central y el catalán a través de la Comisión bilateral Estado-Generalitat y, por otro lado, una mesa de partidos. 

En dicha mesa de partidos, el texto difundido por La Moncloa, explica que cada uno de los participantes pueden plantear sus proposiciones "con total libertad" con el fin de "consensuar una propuesta política y democrática". 

¿Quién formará parte de la mesa partidos? 

Dos representantes, "con capacidad de decisión", en los dos ámbitos territoriales (Estado y Cataluña), de cada uno de los grupos políticos con representación en Cataluña.

Al frente de esta se mesa se pondrá "en común acuerdo" a una persona que será la que facilite la coordinación de los trabajos, reuniones y fije el orden del día. 

Además de esto, se acuerda avanzar en el trabajo institucional dentro de la Comisión bilateral Estado-Generalitat, cuyas funciones serán hacer un "diagnóstico" de la evolución del conflicto catalán, consolidar los espacios de diálogo y hacer propuestas de futuro.

Esta comisión estará compuesta por: secretarios de Estado de Relaciones con las Cortes y de Política Territorial por parte del Gobierno central. Y por un representante de la Presidencia de la Generalitat y el secretario de la Vicepresidencia y de Economía y Hacienda por parte del Govern.