La Asamblea parecía por momentos un campo de batalla. A un lado de la trinchera, Partido Popular, Ciudadanos y Vox. Al otro, Íñigo Errejón. Una batalla dispar ante la que el mandatario de Más Madrid no se amilanó, pese a ser la diana de todo tipo de ataques ad hominem por parte de sus adversarios políticos. Así, Errejón acaparó protagonismo e invisibilizó al socialista Ángel Gabilondo para erigirse como líder de facto de la oposición.

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El clima hostil fue utilizado por el ex de Podemos, que aprovechó esa tesitura para conseguir en la Asamblea lo que no consiguió en las urnas. Errejón no es el líder de la oposición de iure -sus 20 diputados no alcanzan a los 37 de los socialistas-, pero se ganó esa condición protagonizando los enfrentamientos más descarnados con la nueva presidenta de Madrid. Hasta los diputados del PSOE aplaudieron sus intervenciones.

Rocío Monasterio abrió el fuego. En su turno de palabra, la líder de Vox en la Comunidad de Madrid se dirigió a Errejón para asegurar que a él le "importa poco" Madrid y que solo utiliza la capital como "trampolín y en venganza contra su antiguo partido". Además, le lanzó una pregunta envenenada: "¿En sus asesorías a Maduro, también le hablaba el tirano de su transversalidad?".

Entonces llegó el turno del protagonista de la velada, el que estuvo en boca de todos los que salían a hablar al atril, Íñigo ErrejónEl comienzo del discurso, una declaración de intenciones y un preludio de lo que estaba por venir:

- "Se consuma una investidura con un pacto vergonzante. Ciudadanos pone los votos y Vox, las ideas. Juntos van a hacer algo tan transgresor como alargar cuatro años los gobiernos del PP".

Un pacto que, en palabras del diputado de Más Madrid, supone "derogar la sanidad universal". A partir de ahí, centró sus ataques en la que iba a ser investida presidenta de la Comunidad de Madrid:

- "Es violencia machista, señora Ayuso, y si usted no lo llama por su nombre, es muy difícil que pueda combatirla".

Lo que no es machismo para el exdirigente de Podemos -y así se lo explicó a Ayuso- es que la nueva presidenta popular "no ha explicado por qué le dan un crédito de 400.000 euros y no lo ha devuelto". Hasta los supuestos halagos a la popular escondían un ataque velado: "Alguna vez se traba un poco, pero lee genial".

Por último, interpeló a Ignacio Aguado, con quien sí mantuvo cierta cortesía parlamentaria:

- "Señor Aguado, usted está cometiendo un inmenso error. Da un balón de oxígeno al PP. Ustedes están perseverando en un error y abren la puerta a un partido como Vox porque ceden a la trampa de la culpabilización de los débiles".

Lo que pasó entonces despertó la incredulidad de la bancada del Partido Popular: "Los diputados del PSOE han aplaudido a Errejón", confesaban atónitos a EL ESPAÑOL.

"El más traidor de España"

La réplica de la nueva gobernante de Madrid fue contundente. Ayuso entendió que la mejor defensa es un buen ataque y centró gran parte de su discurso en Errejón, al que calificó como "el político más traidor de España" -en alusión a su abandono de las listas de Podemos por Más Madrid- y le acusó de tener "las manos manchadas de dictadura". La nueva presidenta se refería a los trabajos de asesoría del ex de Podemos a la Venezuela de Hugo Chávez.

El más comedido fue el líder de Ciudadanos en la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, que afeó a Errejón que haya apoyado a Fidel Castro, el bolivarismo venezolano y el peronismo argentino: "No creo que usted sea el diablo, pero sus ideas dan bastante miedo". Un tono menos beligerante -casi cordial en la disidencia- en comparación con las dos mujeres que le precedieron en el turno de palabras.

Por último, el turno del socialista Ángel Gabilondo llegó demasiado tarde, tras haberse librado la batalla. Leyó su discurso con celeridad y desgana, cuando algunos diputados parecían estar pensando ya en el trámite de la votación. Las líneas sobre las que basó su alocución fueron: argumentos económicos, más europeísmo y temor por los inmigrantes.

Para más inri, al término de la sesión, Eduardo Rubiño -diputado de Más Madrid- se refirió al portavoz de su partido como "el líder de la oposición". Para afianzar a Errejón como tal, Rubiño anunció cuál será la primera medida del partido opositor: llevar a la Fiscalía las informaciones que relacionan a la presidenta de la Comunidad de Madrid con un préstamo de Avalmadrid de 400.000 euros concedido a su padre.