La XI legislatura del Parlamento europeo ha arrancado este martes en Estrasburgo en una jornada cargada de reivindicación y simbolismo, que ha acabado -por el momento- con la fantasía europea de Puigdemont. Hasta 6.000 manifestantes, según los organizadores, se han manifestado en las cercanías de la Eurocámara para reclamar los "derechos políticos" de los eurodiputados catalanes Toni Comín, Oriol Junqueras y Carles Puigdemont.

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Los tres han dejado este martes su escaño vacío por diferentes motivos. El exvicepresident de la Generalitat está en prisión preventiva a la espera de la sentencia del Supremo sobre el juicio al procés y las autoridades no han permitido que esté en la sesión inaugural. La Justicia europea tampoco ha aceptado las alegaciones presentadas por Gonzalo Boye, abogado del expresident catalán, que pedía "medidas urgentes" para que Puigdemont fuera reconocido como eurodiputado.

Los máximos líderes de la parroquía soberanista han plantado a los manifestantes, que habían recorrido miles de kilómetros en autobús, coche, tren o avión para estar este martes en la ciudad sede del Parlamento Europeo. 

"No existe garantía de que no haya una medida administrativa y que le lleven directamente a territorio español", ha explicado Boye a los medios a su llegada al lugar de la manifestación. El letrado ha asegurado que la zona estaba "llena de policías españoles" con órdenes para detener a Puigdemont. También ha faltado el actual president, que canceló el viaje en el último momento a causa de los incendios que han asolado Cataluña este fin de semana. A cambio, Quim Torra ha comparecido por plasma. "Estoy seguro de que Junqueras, Comín y Puigdemont serán muy pronto eurodiputados", ha sostenido a través de un vídeo emitido en la concentración.

"No es ninguna decepción que no venga, no queremos que salga de aquí detenido. Yo ya he dejado de creer en la democracia", lamentaba Antonia, una independentista que ha llegado de Tordera a "reclamar justicia".

Sólo un diputado del Sinn Féin, Matt Carthy, ha interrumpido el normal desarrollo de la primera sesión de la Eurocámara. "Tres representantes del pueblo catalán han sido vetados y está cámara debe levantar la voz por la democracia y los derechos humanos", ha lamentado junto a una foto de Puigdemont que sostenía una compañera de escaño. Carthy ha exigido a Antonio Tajani que haga una declaración institucional sobre el veto, algo que el presidente saliente del Parlamento europeo ha rechazado.

El sueño de internacionalizar el desafío separatista en el corazón de Europa se ha visto truncado en gran medida. Puigdemont y su abogado han jugado al despiste hasta el último momento. Primero, el expresident ha dado las gracias a los manifestantes que han viajado a Estrasburgo con una foto de un autobús. Después, su abogado ha colgado una foto de la ciudad francesa en Twitter que muchos usuarios han despreciado como "lo primero que ha encontrado en Google imágenes".

El propio Boye ha asegurado a medios catalanes que se encontraban en Alemania a "tres kilómetros" de la frontera con Francia "valorando" el riesgo de acercarse a sus fieles. Sectores del separatismo han estado alimentando sin fundamento la información de que "una operación encubierta" con "policías españoles" en la ciudad podría acabar con Puigdemont arrestado. A esta hora nada de eso ha ocurrido.

Puigdemont ha asistido a la constitución del Parlamento europeo en diferido y a 10 kilometros de Estrasburgo. El expresident, según ha comprobado el diario ElNacional.cat, se encontraba en un hotel de la ciudad alemana de Kehl. Le acompañan  su mujer Marcela Topor, Jaime Matamala, Toni Comín y los abogados Josep Costa y Gonzalo Boye. Ambos aseguran que se dirigen a Estrasburgo por carretera.

El director de comunicación del Parlamento europeo, Jaume Duch, ha descartado comentar con la prensa si existían "medidas de seguridad extraordinarias" ante la hipotética llegada de Puigdemont a Estrasburgo. Sí que existe un dispositivo, ha aclarado, para ordenar la manifestación de los independentistas. Algunas calles tuvieron que ser cortadas y la parada de tranvía que sirve a la institución europea está cerrada de forma temporal.