La autopista entre PP y Ciudadanos será la más agitada durante esta campaña. La frontera entre estos dos partidos es la que más indecisos reúne. De ahí que Albert Rivera haya comenzado su andadura electoral con una batería de golpes contra Pablo Casado. La mano de los liberales sigue tendida, pero el candidato naranja trabaja empeñado en marcar sus diferencias con los conservadores para combatir su estrategia del "voto útil".

Hasta un 6% del total del voto -según los datos recabados por SocioMétrica- planea sobre Rivera y Casado. Este porcentaje, traducido a escaños, implicaría, como mínimo, diez o quince diputados en juego. La última encuesta publicada por este diario ubicaba a Ciudadanos entre los 48 y los 54 parlamentarios; y al PP, entre los 69 y los 74. La pugna por los indecisos podría alterar ostensiblemente el resultado que las urnas arrojarían si se votara hoy mismo.

La batalla cobra más grosor si se toman los porcentajes de voto en bruto y se deja a un lado la ley electoral: PP (18%) y Ciudadanos (16%). El fin de la indecisión podría suponer tanto el sorpasso de Rivera como su rotunda derrota. Para más inri, el último CIS asegura que el 49% de quienes apoyaron a los naranjas en 2016 no sabe si lo hará de nuevo dentro de dos semanas.

La tan mencionada lucha entre PP y Vox nada tiene que ver, según los datos de SocioMétrica, con la de Rivera y Casado. Abascal sólo se estaría jugando con su expartido un 1,7% sobre el total del voto.

La demoscopia ya tiene su reflejo en los mítines de campaña. Hace apenas una semana, el presidente de Ciudadanos describió el 28 de abril como un partido de dobles: "En un lado de la cancha estaríamos Casado y yo; en el otro, Iglesias y Sánchez". Una metáfora que se ha convertido en esta otra: "Pablo 'Cansado' va arrastrando los pies".

El primer día de campaña ha amanecido con una ristra de vídeos de Ciudadanos contra Casado. Todos ellos ad hominem, colocando en el centro al candidato del PP. Uno de ellos recoge la opinión del sucesor de Rajoy sobre el aborto: "No es un derecho, es un fracaso. Y, por tanto, no podemos admitir una ley que lo consagra como un derecho".

Rivera suele aprovechar los puntos de vista del PP sobre aborto, eutanasia o el colectivo LGTBI para marcar sus diferencias cada vez que le acusan de "copiar" a Casado. Ciudadanos trabaja desde hace tiempo en desmontar el eje izquierda-derecha e impulsar el de liberales-conservadores. "Como ocurre en otros países de Europa", justifican fuentes del partido.

Otro de los vídeos cocina la siguiente escena. Dos amigos en un vestuario. Uno le dice al otro que, en el minuto noventa y con todo el público en contra, el líder de Ciudadanos -y no el candidato del PP- tiraría el penalti: "Rivera no se arruga. Mira Cataluña. ¿Dónde estaba Casado? Escondidito en el vestuario". El equipo de campaña de los liberales también apuesta por Cataluña -su única gran victoria electoral- para trazar un abismo entre su labor y la del PP. Un niño, protagonista de otro de los vídeos, habla expresamente de "los que roban", en clara referencia a las condenas por corrupción que cayeron sobre los populares.

Albert Rivera recorrerá 18.954 kilómetros en campaña. Su primera parada fue Málaga. También dio estopa a Casado: "Me preocupa que haya tirado la toalla. ¡Que los españoles elijan a su presidente!".