Ni "revolución de las sonrisas" ni "la Dinamarca del sur". Si algo demostró el 21-D es que el independentismo está muy lejos de ser ese movimiento pacífico y democrático que pretenden sus cabecillas. Ahí están los vídeos que lo documentan.

1. La mano en la espalda

Dos agentes de la Policía Nacional que habían quedado aislados de sus compañeros durante los disturbios provocados por los manifestantes independentistas son protegidos por un agente de la BRIMO, la brigada antidisturbios de los Mossos d'Esquadra. Juntos, mosso y policías caminan hacia el perímetro de seguridad mientras son acosados por los CDR con gritos de "hijos de puta" y "bastardos".

La mano protectora en la espalda del agente de la BRIMO y la tranquilidad de ambos policías, en contraste con la agresividad de los CDR, ha quedado en la mente de muchos catalanes constitucionalistas como un símbolo, difícil de ver en la Cataluña del procés, de la necesaria cooperación entre cuerpos de policía autonómicos y estatales

2. El retrovisor

Uno de los vídeos más viralizados de la jornada de violencia independentista fue el del CDR que es golpeado en la cabeza por el retrovisor de una furgoneta de los Mossos d'Esquadra. El sonido y la violencia del impacto acaparó toda la atención de los espectadores del vídeo, oscureciendo lo que ocurre pocos segundos antes: el acoso, los insultos y los golpes de los CDR contra los vehículos policiales. De hecho, si un CDR no hubiera golpeado violentamente el retrovisor de la furgoneta, plegándolo unas décimas de segundo antes del impacto, es posible que a estas horas estuviéramos hablando del primer muerto del procés.

3. Lluvia de piedras

La llamada "revolución de las sonrisas" de la "Dinamarca del sur" nunca ha sido ni sonriente ni danesa ni mucho menos pacífica. El reparto de papeles entre los distintos actores del procés, sin embargo, se ha mantenido inalterable desde el primer día: los políticos y los líderes civiles nacionalistas se han encargado de apedrear las leyes, el Estatuto, la Constitución y el Estado de derecho; mientras que los CDR se han hecho cargo del apedreamiento de policías. En este vídeo puede verse a los CDR lanzando cascotes y ladrillos de gran tamaño de una obra cercana contra las furgonetas de los Mossos d'Esquadra. 

4. A coces contra el perímetro de seguridad

"Los Mossos también son fuerzas de ocupación", cantaban algunos CDR mientras sus compañeros arremetían a patadas contra las vallas colocadas por la Policía. Posteriormente, esas mismas vallas fueron utilizadas por los CDR como munición contra los Mossos d'Esquadra

5. El puñetazo a Cake Minuesa

El puñetazo a Cake Minuesa, periodista de Intereconomía TV, quedará como uno de los símbolos del 21-D y, probablemente, del procés separatista. No sólo por la violencia de la agresión, sino también por el hecho de que haya sido precisamente un periodista el objetivo de esa violencia.

En la Cataluña de 2018, como en la Turquía o la Venezuela de hoy, la libertad de prensa y de expresión es un derecho del que sólo disfrutan en toda su extensión aquellos que obedecen, replican y se adhieren a las consignas de los líderes del régimen y de sus bandas de matones callejeros, más conocidas como CDR. 

6. Valientes hasta que el policía se baja de la furgoneta

Las furgonetas de la Policía Nacional suben por la Vía Laietana de Barcelona entre insultos y peinetas de los CDR que las rodean… hasta que un policía nacional, por cierto de un tamaño similar al de un buque de la Armada, se baja de la furgoneta porra en mano y despeja la zona, como por arte de magia, con su sola presencia

7. La revolución de los floreros

A falta de capacidad para una verdadera revolución, el nacionalismo ha optado por seguir engañando a sus seguidores con gestos simbólicos que en ocasiones alcanzan niveles de comedia bufa. Es el caso de esas flores amarillas que los encargados de protocolo de la Generalidad colocaron en la mesita a la espalda de Pedro Sánchez y Quim Torra y que fueron tapados a los pocos segundos con otras flores, esta vez rojas, probablemente a petición de los asesores del presidente del Gobierno. 

8. La nueva fase del desengaño independentista: la paranoia

El independentismo no ha conseguido aún digerir el engaño de sus dirigentes ni la obviedad de que la república catalana no es más que una fantasía adolescente que jamás se hará realidad. Esa disonancia cognitiva entre realidad y espejismo republicano es gestionada de diferentes maneras por el nacionalismo. En la mayoría de las ocasiones, con violencia. En otras ocasiones, con paranoia: los violentos no son los CDR sino los infiltrados de la Policía; Cake Minuesa fingió su agresión compinchado con un policía nacional; si pides la independencia en español eres un infiltrado.

En el siguiente vídeo, una pareja de independentistas es expulsada de la zona de los enfrentamientos entre insultos como "liantes de Ciudadanos", "iros a La Mina" (un barrio popular de Barcelona, mayoritariamente poblado por catalanes de origen andaluz y extremeño) y "españoles". 

9. Qué república ni qué cojones

El vídeo más popular de la jornada. Un agente forestal con ínfulas de mediador intenta defender a los CDR de los antidisturbios de la BRIMO. "Si eres funcionario como yo, ¿por qué no me defiendes a mí y no a estos hijos de puta?", le dice el mosso, a lo que el guardia forestal contesta: "Yo defiendo a la república". La respuesta del mosso ha pasado ya a la antología del procés: "¿Qué república ni qué cojones? ¡La república no existe, idiota!"

10. Las 'vedettes' del 'procés'

Los bomberos de la Generalidad se han convertido por derecho propio en las vedettes del procés. Mayoritariamente independentistas y conocidos por sus ansias de protagonismo, los bomberos suelen hacer acto de presencia en las manifestaciones de los CDR como fuerza de paz a la que nadie ha investido como tal. Aparecen siempre en grupo, vestidos de uniforme y en fila india, mientras las hordas nacionalistas les hacen un pasillo y les dedican un sonoro aplauso. Ellos remolonean, agradecen con modestia los aplausos, posan para los selfies… y desaparecen en cuanto arrancan los guantazos.

"Menos Policía, más bomberos", les cantan los CDR en el siguiente vídeo, seguramente desconocedores de que lo que los bomberos de la Generalidad preferirían no son más bomberos ni menos policías, sino más cámaras de TV. Si alguien ha simbolizado mejor que nadie la hipocresía, la beatería y la bondad impostada del procés, esos han sido los bomberos catalanes. 

11. ¿Qué violencia? ¡Eso es mentira, cabrón!

"Español de mierda", "manipulador", "botifler", "eres puta escoria, ¿lo sabías?", "¿qué haces aquí?", "¿dónde están las piedras?", le dicen los manifestantes independentistas a este reportero de A3 TV en las calles de Barcelona. No fue el único periodista acosado por los independentistas durante el 21-D. Mayka Navarro, de La Vanguardia, o Raquel Tejero, de OK Diario, conocieron también en primera persona las sonrisas del independentismo. 

12. Los policías heridos

Un mosso de la Brimo herido, casi incapaz de caminar, es ayudado por un compañero a salir de la primera línea de los enfrentamientos. Es uno de los treinta y cinco mossos que resultaron heridos por los independentistas durante el 21-D