La visita de Carme Chacón sorprendió entre las tropas destinadas en Afganistán. Hacía sólo ocho días que había asumido la cartera de Defensa y pocos auguraban una visita tan temprana; no tanto por la premura, como por su estado de gestación: “Habéis trasladado vuestra calidad humana a los civiles en los lugares en los que trabajáis”, valoró la socialista, embarazo de siete meses a cuestas y 37 años recién cumplidos.

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De entre los 780 efectivos destinados en la base de Herat pidió reunirse con las 23 militares con las que contaba el contingente. Y así hizo su primera declaración de intenciones: quería poner el foco sobre los problemas sociales que pudiera haber entre las Fuerzas Armadas. Diez años después, Chacón moría este domingo debido a sus problemas cardíacos.

Con ginecólogo y pediatra

El nombramiento de José Luis Rodríguez Zapatero provocó, cuanto menos, estupor. Chacón fue la primera mujer que asumió el cargo y sustituía en el cargo a su compañero de partido José Antonio Alonso, quien se desempeñó con discreción en los dos años que permaneció al frente de la cartera. Ella supuso todo lo contrario, “uno de esos nombramientos mediáticos”, resumen fuentes de Defensa. Y añaden: “Nunca se había vivido algo así, la imagen de una mujer tan embarazada pasando revista a las tropas fue un terremoto: ¡La imagen dio la vuelta al mundo!”. En el viaje la acompañaron un ginecólogo y un pediatra.

Una de las primeras decisiones que asumió Carme Chacón fue la de nombrar un nuevo Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), José Julio Rodríguez -hoy integrado en las filas de Podemos-, en sustitución del general Félix Sanz Roldán. Lo hizo después del nacimiento de su primer hijo, Miquel.

Fuentes militares relatan el modo en el que se complementaban la ministra y su JEMAD: “Les gustaba tener todo controlado al milímetro, evitar cualquier tipo de sorpresa. Pedía con dos semanas de antelación los movimientos que íbamos a efectuar en las misiones en el exterior; las patrullas, las misiones…”. También añaden alguna anécdota: “Entregábamos un planillo con un margen amplio de maniobra o con una doble interpretación, porque en escenarios como Líbano o Afganistán es imposible medir los pasos con tanta precisión y antelación”.

Crisis con EE.UU. y el Alakrana

No fue tan sonada como la retirada de las tropas de Irak cuando Zapatero asumió la presidencia del Gobierno, pero el repliegue de las tropas de Kosovo también provocó una tensión de las relaciones con Estados Unidos. La decisión la adoptó apenas unos días antes de cumplir un año como titular de Defensa, en marzo de 2009. Lo hizo de forma unilateral y sin avisar a los socios de la OTAN, lo que provocó las críticas de los aliados. La presencia de las tropas en el país balcánico no era un compromiso cómodo para España, que no reconocía la independencia del país balcánico.

Más allá de las relaciones diplomáticas, la mayor crisis que Chacón tuvo que afrontar como ministra fue el secuestro del barco español Alakrana en aguas de Somalia. “Lo pasó muy mal –apuntan fuentes ministeriales-. A ella, tan obsesionada por el control y el orden, aquello casi le sobrepasa”. Los tripulantes vascos fueron liberados 12 días después.

Tampoco le fue fácil afrontar la crisis de controladores aéreos de finales de 2010: “Tomó la decisión más drástica, que fue la de militarizar esos vuelos. Si no, España se hubiera quedado paralizada. Aquello fue un quebradero de cabeza para Chacón”, cuentan las mismas fuentes.

Desde el Ministerio se vivieron con intensidad los tres años y medio de Chacón como representante de las Fuerzas Armadas: “Creíamos que era para darle visibilidad como posible sucesora de Zapatero”, apuntan sobre la socialista, que este domingo ha muerto de un problema cardiovascular a los 46 años. Fuentes militares sentencian: “Para lo bueno o para lo malo, hasta entonces nunca habíamos tenido tanta visibilidad como la que tuvimos con Chacón.