Bruselas

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se ha convertido en el máximo promotor en Bruselas de la política migratoria de su antecesor, José Luis Rodríguez Zapatero. Tras la 'crisis de los cayucos' de 2006, Zapatero y su ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, cerraron acuerdos con una serie de países africanos de origen y tránsito como Mauritania, Senegal o Mali, que lograron el objetivo de atajar los flujos migratorios a las islas Canarias.

Durante el Consejo Europeo celebrado este jueves, Rajoy ha tratado de exportar este 'modelo Zapatero' a la Unión Europea y la maniobra le está dando réditos políticos: cada vez hay más países miembros, entre ellos Reino Unido o Alemania, que ven a España como ejemplo a seguir en materia de inmigración.

Desde el pasado verano, la UE está ensayando con cinco países prioritarios (Níger, Mali, Senegal, Etiopía y Nigeria) pactos migratorios similares a los que tiene España. Se trata de premiar con más ayudas comunitarias a los Gobiernos africanos que colaboren a la hora de frenar la salida de migrantes y acepten la repatriación de los irregulares, y de castigar a los que no lo hagan.

Los líderes europeos pretenden así reducir los flujos migratorios desde Libia hasta Italia a través del Mediterráneo Central. En lo que va de año, más de 173.000 personas han llegado a la UE por esa ruta y 4.700 han muerto ahogados, según los datos de Bruselas.

El país con el que están más avanzadas las negociaciones es Níger y Rajoy ha sido invitado a participar este jueves en la ceremonia con su presidente, Mahamadou Issoufou, para escenificar el acercamiento. En el encuentro, que ha tenido lugar antes del inicio de la cumbre, han participado también el presidente francés, François Hollande; la canciller Angela Merkel y el nuevo primer ministro italiano, Paolo Gentiloni. Bruselas ha anunciado una ayuda de 609 millones a Níger a cambio de su colaboración en materia migratoria.

"Básicamente es trasladar a un país como Níger el modelo español que lleva años funcionando en la fachada Atlántica, en países como Senegal y Mauritania, con los que se empezó a colaborar ya con Gobiernos anteriores", explican fuentes del palacio de la Moncloa, sin citar directamente a Zapatero. Además del paquete de ayudas de la UE, España tiene previsto destinar a Níger un total de 18 millones de euros para cooperación al desarrollo en los próximos tres años, según las fuentes consultadas. 

"La política de inmigración por razones económicas de la Unión Europea, que es una de las que más atención merece ahora, es exactamente la que lleva durante mucho tiempo planteando España. Planteando y poniendo en práctica", ha presumido Rajoy en la rueda de prensa final del Consejo Europeo.

Aumenta la presión sobre Italia

"Para mi España es un ejemplo en el debemos poder inspirarnos en la UE", ha dicho en una entrevista a EL ESPAÑOL el director de Frontex, Fabrice Leggeri. "Ha desarrollado relaciones con sus países vecinos, Marruecos y otros países del África Occidental como Senegal. Esa es una política que da frutos y permite hoy a España haber cerrado definitivamente la ruta hacia las Canarias", sostiene Leggeri.

Pero las conversaciones de la UE con estos cinco países prioritarios -dirigidas por la jefa de la diplomacia comunitaria, Federica Mogherini- no avanzan al ritmo esperado y la llegada de inmigrantes a Italia sigue aumentando. Con Etiopía y Nigeria apenas ha habido progresos debido a las carencias de estos países en materia de seguridad y porque Bruselas no siempre tiene en cuenta lo que quieren sus socios africanos a cambio de colaborar, según explica un alto diplomático europeo.

Los líderes europeos quieren aumentar la presión sobre los países africanos para lograr resultados a corto plazo en materia de retornos y una lucha más activa contra las mafias de traficantes. Algunos países miembros han planteado negociar acuerdos similares con otros países de origen o tránsito como Pakistán, Bangladesh, Afganistán o Egipto. España no descarta incluir en la lista a Marruecos o Argelia. Pero otros Gobiernos, como el francés, no son partidarios de ampliar la lista porque creen que eso diluirá todavía más los resultados.

A la espera de resultados del 'modelo Zapatero' de acuerdos migratorios, la Comisión ha cerrado este jueves un acuerdo con la Organización Internacional para la Migraciones (OIM) cuyo principal objetivo es facilitar el retorno voluntario a sus países de origen de migrantes africanos que se encuentran en Libia y evitar así que emprendan un peligroso viaje en el Mediterráneo. La UE está también dispuesta a apoyar el entrenamiento de los guardias de fronteras libios, aunque la precaria situación de seguridad en el país dificulta cualquier iniciativa en este sentido.

Salvar el acuerdo con Turquía

Los líderes europeos se han esforzado además durante la cumbre de Bruselas en salvar el acuerdo migratorio que cerraron con Turquía en marzo. Y han ignorado a la Eurocámara, que acaba de pedir que se congelen las negociaciones para la entrada de Ankara en la UE por la deriva autoritaria del presidente Recep Tayyip Erdogan y la purga que ha lanzado tras el fallido golpe de estado de julio. Las críticas del Parlamento Europeo no han amilanado a Erdogan, que amenaza con abrir sus fronteras para que los refugiados sirios lleguen a territorio comunitario.

Pese a todo, Austria es el único país de la UE que pide abiertamente suspender las conversaciones con Turquía. El resto de socios se aferran a los buenos resultados que ha dado el acuerdo migratorio para justificar los contactos con Erdogan. Las llegadas de refugiados a las islas griegas han caído desde una media de 2.000 al día a principios de año a un centenar ahora.

"Sabemos que las tensiones han aumentado y somos conscientes del debate político en la UE y Turquía, pero lo que importa es que gracias a este acuerdo la llegada de migrantes a Europa ha caído dramáticamente y se mantiene así", alega otro alto funcionario de la UE. 

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