El goteo de pateras a las costas de la Región de Murcia no cesa. El Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Cartagena ha coordinado el rescate de una embarcación precaria a la deriva, con un tripulante inconsciente y otro fallecido cuyo cuerpo cayó al mar.
La Delegación del Gobierno de Murcia ha informado de que el crucero Mein Schiff Flow dio "el aviso" este miércoles por la tarde, sobre la delicada situación de los tripulantes de esta patera y que precisó que "una embarcación precaria" estaba a 28 millas de Cabo de Palos, "con inmigrantes a bordo y una persona en el agua".
"El buque realizó el rescate de la persona caída al mar". De inmediato, el Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo movilizó a la Salvamar Draco para llegar hasta la patera y prestar asistencia médica al resto de tripulantes, en particular a uno que había perdido el conocimiento.
"A la llegada de la Salvamar Draco se constató que viajaban 17 personas en una embarcación de fibra, de unos 6 metros de eslora. Entre ellas había un fallecido y una persona inconsciente, en estado grave, además de varios ocupantes con síntomas de extrema debilidad", según detalla la Delegación.
Por desgracia, tras el rescate que los condujo al puerto de Cartagena, horas después se confirmaba que el inmigrante que iba inconsciente había fallecido, de forma que su travesía desde África se saldó con dos muertos.
Patera en San Pedro
La patera de este miércoles no ha sido la única rescatada durante la segunda quincena de septiembre, ya que la situación de colapso migratorio que sufre Ceuta ha reactivado la ruta de Argelia con el litoral murciano.
El jueves 17 de septiembre, Salvamento Marítimo informó de que la Salvamar Draco y la embarcación LS Moraga "coordinaron el rescate de una embarcación precaria, a la deriva cerca de San Pedro del Pinatar".
En total, se salvó la vida a 14 personas de origen magrebí: 8 hombres, 1 mujer y 5 menores de edad que 'navegaban' a bordo de otra embarcación precaria como la de este miércoles en Cabo de Palos. Todos ellos, fueron trasladados a Cartagena, donde les esperaba la Policía Nacional para iniciar expedientes de expulsión para algunos de ellos.
Estas intervenciones en alta mar evidencian una consecuencia de la crisis de Ceuta: el "efecto globo" sobre el litoral murciano. La intensificación de los controles policiales en el acceso fronterizo del Tarajal, no ataja los flujos migratorios, sino que los desplaza a otras áreas geográficas con menor vigilancia.
La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) alertó de ello y las mafias de Argelia han puesto sus ojos en las costas de Cartagena.
