Valencia

La sarna sarcóptica que amenaza a la cabra montés del norte de Castellón ha vuelto a comprometer la política rural del Gobierno valenciano. La Federación de Caza de Castellón ha denunciado que el 85% de la población de cabras padece esa enfermedad, que puede acabar en muerte por desnutrición.

El número de ejemplares encontrados muertos en los últimos meses por la sarna es "preocupante" y la Federación señala a la Conselleria de Medio Ambiente, en manos de Mireia Mollà (Compromís), como la responsable de la "situación crítica" que vive la fauna de localidades como Forcall, Morella, Ares o Catí.

La denuncia llega solo unos días después de que la Fiscalía de Castellón haya visto un posible "delito de maltrato animal" en la muerte de los burros antiincendios o buros bomberos que soltó la Generalitat Valenciana en el parque natural del Desert de Les Palmes. Al menos 16 de los 50 burros que formaban parte del controvertido proyecto murieron de hambre.

La Federación advierte ahora de que la sarna se está extendiendo de forma rápida por las comarcas de Castellón y está afectando a muchos cotos y su futura viabilidad económica a medio plazo. Además, según han trasladado a EL ESPAÑOL, es cada vez más frecuente ver cómo se aproximan ejemplares agonizando buscando agua y vegetación en zonas próximas a núcleos urbanos o plantaciones agrícolas.

Se trata a un nuevo problema que está afectando a una de las zonas más despobladas de la Comunidad Valenciana sin que el Gobierno autonómico haya encontrado una solución hasta el momento. El territorio con cabras contagiadas es cada vez más extenso y el sector de la caza pide a la Generalitat Valenciana que se coordine con las administraciones de Aragón y Cataluña para poner en marcha medidas sanitarias efectivas y que Castellón se mantenga como un punto apreciado del turismo cinegético.

Superpoblación

La Federación de Caza atribuye la plaga de sarna a la alta densidad de animales salvajes por kilómetro cuadrado. La sarna es una enfermedad altamente contagiosa y resistente. Aunque existen distintos tratamientos, su aplicación resulta muy difícil porque los focos se localizan en la fauna salvaje. En lo que va de año, se han analizado ya más de medio centenar de muestras de piel y los restos de dos cadáveres.

La Conselleria de Medio Ambiente argumenta que está llevando a cabo un protocolo de seguimiento de la sarna en las cabras monteses que obliga a comunicar los síntomas compatibles con la enfermedad de los ejemplares abatidos. 

También se está desarrollando un programa de reparto de pienso medicalizado para frenar la propagación de la sarna, pero la Federación lo califica de insuficiente porque no se ha cortado su propagación. En este sentido, explican que, al tratarse de animales salvajes, se hace muy difícil suministrar la dosis necesaria para que sea efectiva.

Así, la caza y los propietarios de cotos piden un "cortafuegos" y planes urgentes de recuperación para que el interior de Castellón "no pierda su potencial para este tipo de caza que dinamiza la economía local de estas comarcas".

El PP denunció hace ahora un año en las Cortes Valencianas la situación en la que se encontraba la cabra montés en Castellón. En septiembre de 2021, el grupo parlamentario Vox también presentó una Proposición No de Ley (PNL) instando al Consell a implantar medidas urgentes para luchar contra la sarna. La izquierda valenciana se opuso y justificó su decisión en que ya se estaban desplegando medidas para resolver el problema.

Plaga descontrolada

Pero la plaga sigue descontrolada. Tras conocerse la aparición de más ejemplares de cabra montés muertos, la diputada autonómica del PP y portavoz de Medio Ambiente, Elisa Díaz, ha recordado que la actividad cinegética genera empleo y es fundamental para el equilibrio de los ecosistemas.

La sarna ha afectado gravemente a esta especie en diversos territorios de España. El origen de los problemas con la sarna que sufren en Castellón se remonta a 2014, año en el que se observó en la provincia de Tarragona y se fue extendiendo a la de Teruel. En 2019 se empezaron a encontrar los primeros casos en Castellón y en la actualidad el 85% de la población estaría infectada, subrayan desde la Federación.

En 2021, la Conselleria de Medio Ambiente invirtió 130.000 euros en la puesta en marcha de tres brigadas específicas para combatir la enfermedad. El servicio presta apoyo a los cazadores en la toma de muestras, reparto de pienso medicado, realización de censos y retirada de animales muertos.

Durante su presentación, la secretaria autonómica de Transición Ecológica, Paula Tuzón, recordó que la Ley de Caza reserva las obligaciones de gestión de los espacios cinegéticos a sus titulares. "Desde la Administración nos vemos en la necesidad de actuar subsidiariamente. Hasta donde no llega la parte privada, en este caso, necesitamos reforzar la parte pública", indicó.

Noticias relacionadas