Valencia

Marcos Benavent, el autodenominado como 'yonki del dinero', ha declarado este miércoles que declaró contra políticos y empresarios valencianos "presionado" por la Guardia Civil y la Fiscalía Anticorrupción. Además, se ha mostrado arrepentido por haber revelado datos que permitió al juzgado desmantelar la presunta "organización criminal" del PP valenciano investigada en las diligencias derivadas del caso Imelsa.

Respecto a la declaración que prestó contra el exministro de Trabajo del PP y expresidente de la Generalitat Valenciana, Eduardo Zaplana, investigado por supuesta corrupción en otro procedimiento, ha desvelado que no estaba en condiciones de declarar. Pese a que no forma parte de estos hechos, Benavent ha confesado que fue interrogado por la Guardia Civil tras una noche de fiesta. "No estaba en condiciones. Estuve toda la noche sin dormir con unos amigos", ha mantenido.

La Audiencia de Valencia ha retomado este miércoles el primer juicio que se celebra por una de las piezas separadas del caso Imelsa. En esta pieza figuran nueve acusados por el supuesto desvío de fondos públicos de la Diputación de Valencia para el abono de campañas electorales del Partido Popular en las elecciones municipales de 2007 y en las generales del año 2008; así como por presuntas irregularidades en adjudicaciones de contratos municipales a la empresa de comunicación Thematica Events.

Benavent ha llegado esta mañana a los juzgados de Valencia con semblante serio. En la sala, solo ha respondido a las preguntas de las defensas y ha negado los hechos por los que está acusado. El 'yonki del dinero' se enfrenta a una petición de pena de más de ocho años de prisión por amañar contratos de Imelsa y comprar unas viviendas en Xàbia (Alicante) con el dinero obtenido en supuestas comisiones, entre otros hechos.

El testaferro de Marcos Benavent, José Esterlich, marido de su secretaria en Imelsa, ha reconocido los hechos tras llegar a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía Anticorrupción. En cambio, Benavent ha insistido en su inocencia y ha denunciado presiones policiales para señalar a sus antiguos compañeros de partido.

"Me prometieron cosas"

"Tenía que decir que sí a todo. La cuestión era perjudicar a toda la mayor gente posible", ha reiterado. En este sentido, ha negado que se pagaran facturas electorales del PP con dinero público y ha afirmado que las grabaciones que motivaron este caso "han sido manipuladas por mí, en connivencia con la Fiscalía y mi exabogado". Benavent modificó su versión acusatoria hace unos meses después de cambiar de abogado y que la Fiscalía solicitara para él más de ocho años de cárcel. Su defensa intenta ahora anular la validez de esas grabaciones.

"Se me prometieron cosas, rebajas sustanciales de penas y de no ingreso en prisión", ha reconocido el exdirigente del PP. A continuación, Benavent ha profundizado en el acuerdo que tenía con los investigadores, según su nueva versión.

"A mí cuando me citaron para una declaración en el juzgado, cinco minutos antes de entrar, se me citó por la Fiscalía y se me dijo que estaban en una investigación muy profunda que afectaba a mucha gente y me preguntaron si quería colaborar. Si colaboraba, habría rebajas sustanciales de pena, hasta dos grados. Como yo ya colaboraba anteriormente, acepté". 

Según su testimonio, existía un guión y "la cuestión era perjudicar a toda la mayor gente posible, ya fueran políticos, empresas, personas, partidos, etc. A todo el mundo. Cuanto más grande fuera esto, mejor para todos". Pese a que se ha negado a responder a Anticorrupción, el ministerio público ha dejado constancia de las diferentes declaraciones que ha prestado Benavent en el juzgado en las que aseguraba que no había recibido coacciones ni amenazas por lo que narraba.

Relación con Zaplana

Benavent se ha referido al papel de Zaplana porque su colaboración fue trascendental en el inicio de la investigación contra el exministro. Según el sumario, Al Naddaf Yaloud Imad, encontró en un falso techo de una vivienda que había alquilado (en la que varios años antes había residido Zaplana) varios folios mecanografiados que detallaban la mecánica de cobro de comisiones ilegales del exdirigente del PP. La Guardia Civil encontró los seis folios mecanografiados al registrar el despacho del abogado de Benavent.

La posibilidad de que Zaplana hubiera olvidado en un altillo de su antigua vivienda los documentos en los que describía el cobro de comisiones por las adjudicaciones de la ITV y del plan eólico del grupo Sedesa (vinculado a la familia de Juan Cotino, fallecido por Covid en abril de 2020) ha generado muchas dudas entre las defensas, que intentan anular el caso cuestionando este hallazgo.

Benavent no es el único dirigente acusado de supuesta corrupción que ha hecho referencia al caso Zaplana en sus intervenciones. En octubre de 2021, el comisario José Manuel Villarejo, ante la comisión de investigación sobre el caso Kitchen en el Congreso de los Diputados, afirmó que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) utilizó a un confidente sirio para "destruir".

A preguntas del portavoz del PP, Luis Santamaría, exconseller valenciano próximo al expresidente, Villarejo resaltó que los gobiernos socialistas le pidieron utilizar los medios de su entramado empresarial (el grupo Zenit) para poner en marcha la investigación del caso Gürtel, el caso Malaya, el caso Erial y el caso Brugal como "operaciones políticas" contra el PP.

"Hubo interés en destruir a Eduardo Zaplana, se usó a un informador sirio que era confidente del CNI", detalló Villarejo. La defensa del exministro del PP ha intentado sin éxito, por el momento, que Villarejo declare ante la jueza instructora. 

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