Valencia

El próximo domingo 30 de enero volverán las misas a la televisión pública valenciana, À Punt. La eucaristía regresará a las pantallas después de varios desacuerdos en la izquierda valenciana que acabaron con su cancelación entre una oleada de críticas de la audiencia.

La programación religiosa se puso en marcha durante el primer estado de alarma acordado por el Gobierno, en marzo de 2020, meses en los que se impedía el acceso a los lugares de culto y no existían las vacunas para proteger a la población mayor. Con ello se pretendía que las personas mayores católicas pudieran seguir la misa los domingos.

La parroquia escogida como plató de grabación fue la Asunción de Nuestra Señora, en Torrent (Valencia), después de que el Arzobispado aceptara emitir la celebración en valenciano pese a las reticencias del arzobispo, el cardenal Antonio Cañizares, a la hora de utilizar la lengua cooficial en las misas.

La acogida fue buena y el espacio mejoró sensiblemente los resultados de la cadena. La audiencia de la misa llegaba a un 3% en los domingos normales, aunque durante el primer estado de alarma superaba el 4% y puntualmente el 5%. Durante los meses de verano, la audiencia caía muchos domingos por debajo del 2%.

En pocos meses, Jesús Corbí, párroco de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, se convirtió en el cura de À Punt y se coló entre los personajes más seguidos y reconocidos de la cadena. "Tiene gancho y es muy televisivo", razonan fuentes de la cúpula de la cadena a EL ESPAÑOL.

Jesús Corbí, el sacerdote que se ha ganado el cariño de la audiencia valenciana.

De esta forma, À Punt, puesta en marcha por el tripartito de izquierdas en 2018 como heredera del extinto Canal 9, confirmaba una etapa de apertura que inició el actual director general, Alfred Costa. 

Pero a finales de 2021, tras las restricciones y varias olas de contagios, el Consell Rector, órgano gestor de la cadena en el que cada partido nombra a sus representantes, canceló de manera definitiva la retransmisión de la misa hasta que se negociara el nuevo contrato programa para Á Punt. El pasado mes de octubre, el sacerdote lamentó en riguroso directo la decisión. 

"Lamentamos que el Consell Rector haya adoptado esta medida, al igual que agradecimos en su momento su sensibilidad por permitir las emisiones. Esta vez se ha producido una falta de sensibilidad al suprimirlas", dijo. A continuación, criticó la decisión por discriminar "a los ancianos que no pueden acudir a las iglesias y a las personas impedidas que tampoco lo pueden hacer".

"También a los niños, para los cuales la televisión constituye una herramienta para aprender a hablar valenciano. Ahora los pequeños católicos no podrán seguir la misa en la lengua autóctona", reiteró.

Enfado de Puig

La decisión del Consell Rector generó un profundo malestar en el entorno del socialista Ximo Puig y, en los últimos meses, Presidencia de la Generalitat elevó su presión para revertir la situación.

De hecho, la Generalitat Valenciana quiere blindar la emisión de la eucaristía en el nuevo contrato programa, que se negocia actualmente, para que las misas sean reconocidas como un servicio público. Podemos y los sindicatos se oponen, mientras que PSOE, PP, Ciudadanos y una parte de Compromís se muestran partidarios. 

Hasta su cancelación definitiva, los distintos intentos de parte de la izquierda para sacar de la parrilla de À Punt las misas en valenciano dispararon las quejas y sugerencias ciudadanas al ente público, que superaron las 1.800, frente a las 109 recibidas el año anterior. Más de 900 estaban relacionadas con la eucaristía.

El pulso por la emisión de las misas se mantiene en la cúpula de la cadena y la Generalitat. Según diversas fuentes, Alfred Costa se ha mostrado partidario de mantener las emisiones y ha encontrado el apoyo de los representantes socialistas y una parte de Compromís.

Mar Iglesias, presidenta del Consell Rector y propuesta por Compromís, había expresado más dudas, pero finalmente aceptó y la propuesta salió adelante. Podemos y sindicatos siguen con su rechazo frontal. El partido morado incluso planteó una proposición parlamentaria que instaba a À Punt a suprimir de la parrilla la retransmisión de las misas católicas. Ninguno de sus socios apoyó la iniciativa.

Esta semana, la cúpula de la cadena aprobó los criterios que tienen que cumplir las retransmisiones religiosas en la programación. Entre los criterios aprobados figuran la corrección lingüística y el cumplimiento de los códigos de regulación detallados en el libro de estilo en todos los contenidos audiovisuales, junto a la posibilidad de retransmitir contenidos religiosos desde varias poblaciones para contribuir a la vertebración de la Comunidad Valenciana.

Pero la opción preferida sigue siendo la del sacerdote Corbí por los seguidores que ha ganado en este tiempo y la capacidad de comunicación demostrada.

¿Y los toros?

Salvado el escollo de los oficios religiosos, al menos de momento, la siguiente retransmisión que deberá abordar el Consell Rector es la de los toros, que hasta ahora no cuentan con ningún espacio en la cadena pública.

La decisión urge pues se acercan las ferias de Fallas en Valencia y de la Magdalena en Castellón, y diversos consejeros valoran volver a plantear esta cuestión.

Desde el PP han defendido en los últimos meses que los festejos taurinos tengan presencia en la televisión pública. Creen que ampliaría la audiencia y que serviría para estimular al sector, muy afectado por la pandemia.

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