Publicada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores

Para Félix Bolaños, la suspensión cautelar de la Ley de Nietos dictada por el Tribunal Supremo tiene graves consecuencias sobre el normal desarrollo de los comicios del 29 de noviembre.

Si los 'nietos' no pueden votar, "acudiríamos a las elecciones con un censo que está alterado", ha dicho este jueves en la ponencia final de los encuentros "1936: La guerra que perdimos todos", celebrada en Sevilla.

El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes reacciona así a la suspensión dictada por el TS tras una solicitud de Vox para evitar precisamente una "alteración" interesada del censo.

Bolaños ha considerado que "es de justicia" que los 400.000 'nietos' de ciudadanos españoles que salieron del país entre 1939 y 1955 presumiblemente por motivos políticos tengan la ciudadanía y puedan votar, en virtud de la Ley de Memoria Democrática.

"Esos 400.000 españoles están privados del derecho a voto", ha afirmado, al tiempo que ha recordado que "ya han votado" desde 2022.

"Durante cuatro años nadie ha dicho ni pio, hay gente que votó en 2023 y en las autonómicas de este año, en las andaluzas también, pero ahora todo nace de un bulo sobre un gran pucherazo", ha añadido.

Con todo, el ministro recuerda que el voto CERA, el que se ejerce en los consulados, no pasó de 40.000 personas en las últimas generales y "cambió un diputado a favor del PP".

Una campaña de "deshumanización"

Aunque Bolaños acudía a las jornadas organizadas por la Fundación Cajasol y Arturo Pérez-Reverte para intervenir bajo el epígrafe "¿Existen las dos Españas?", el ambiente electoral ha marcado la entrevista a cargo de Juanma Lamet.

El titular de Presidencia cree que "lo de 2023 no fue una carambola" y que "hay alta probabilidad de que el PSOE sea primera fuerza y revalide el gobierno”. Todo ello pese a que "ha habido un proceso de deshumanización muy severo hacia Pedro Sánchez”.

En cuanto al fallecimiento de Maricarmen, ha querido rebajar el ambiente de tensión, llamando a ser "extremadamente cautelosos" y dejarlo fuera de la contienda política. Eso sí, "una sociedad como la nuestra no se puede permitir que se desahucie a una señora de 87 años”, ha dicho.

Bolaños ha enmarcado la polarización actual en un contexto global, no solo un fenómeno español y ha recordado que su abuela, viuda de republicano que sacó adelante cinco hijos, siempre decía "no puede haber otra guerra".

En su intervención ha tenido palabras de recuerdo para la medida en materia de memoria más impactante de los Gobierno de Pedro Sánchez: la exhumación de Francisco Franco del Valle de los Caídos.

El ahora ministro era entonces secretario de la Presidencia: "Fue de las primeras decisiones de Pedro Sánchez, me llamó a los pocos días de llegar al gobierno y me dijo que era una anomalía y que había que trabajar para exhumarle".

Bolaños lo recuerda como "un trabajo muy complejo", con una "persecución voraz contra la decisión".

El día de la exhumación, con cerca de una treintena de familiares, no estuvo exento de tensiones: "El trato de alguna persona de la familia Franco a los miembros del gobierno fue vejatorio, faltón y descortés".

En cambio, añade, las exhumaciones de José Antonio Primo de Rivera del Valle y de Gonzalo Queipo de Llano de la Basílica de la Macarena, se ejecutaron con rapidez y colaboración de las partes.